El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, anunció una fecha concreta. Por primera vez, los ciudadanos conocen cuándo podrán usar el Metro. El 15 de marzo de 2028 comenzará la operación comercial de la primera línea.
“Ya hay fecha”, aseguró el mandatario al presentar el cronograma. Los pasajeros podrán comprar pasajes desde ese día. Además, podrán ingresar a las estaciones y viajar en los trenes.
El proyecto actualmente supera el 80% de avance. Sin embargo, aún quedan tareas pendientes por completar. El viaducto debe terminarse junto con las estaciones. Asimismo, los sistemas ferroviarios requieren instalación completa.
La incorporación de los trenes restantes también forma parte del proceso. Posteriormente, comenzará una etapa de pruebas y certificaciones. Finalmente, se realizarán los ajustes necesarios antes de la apertura.
La fecha anunciada no corresponde a la finalización de las obras físicas. Entre la terminación del corredor y el ingreso de usuarios habrá un periodo intermedio. Durante este tiempo se verificará la automatización del sistema.
Las comunicaciones también deberán ser comprobadas exhaustivamente. La seguridad representa otro aspecto fundamental a revisar. De igual manera, la integración operativa necesita validación completa.
Galán explicó que la fase siguiente será determinante. La infraestructura debe funcionar de manera coordinada. Los trenes también deben integrarse con los rieles. Las estaciones y los sistemas tecnológicos completarán esta coordinación.
Según información divulgada por EL TIEMPO, el corredor estará terminado en septiembre de 2027. A partir de ese momento comenzará la fase definitiva de pruebas. Esta etapa se extenderá hasta la entrada en servicio comercial.
Durante ese periodo se comprobará el desplazamiento seguro de los trenes. También se verificará la coordinación con las estaciones. El patio taller forma parte de esta integración. Los rieles y los sistemas de comunicaciones también serán evaluados.
Los equipos automatizados instalados a lo largo del proyecto requieren pruebas. Las evaluaciones permitirán revisar el comportamiento de las unidades. Se analizará la respuesta a diferentes velocidades. Los sistemas serán probados ante diversos escenarios operativos.
La comunicación con el centro de control será fundamental. Este centro estará encargado de coordinar el funcionamiento completo. La primera línea dependerá de esta coordinación central.
El alcalde señaló que el principal desafío ha cambiado. Ya no consiste solamente en construir cada componente por separado. La etapa decisiva estará en conectar todos los elementos.
Probar la interacción entre componentes será crucial. Además, será necesario resolver inconvenientes técnicos que puedan aparecer. Todo esto debe hacerse sin alterar la fecha prevista de apertura.
La primera línea tendrá una extensión total de 23,9 kilómetros de viaducto. El proyecto ya alcanzó 17.558 metros construidos. El Distrito espera completar toda la estructura en enero de 2027.
Esta fecha es anterior a la finalización del resto de las obras. Uno de los avances recientes fue significativo. Se terminó el puente ferroviario en la intersección de Caracas con El Dorado.
Este punto es considerado de mayor complejidad dentro del corredor. La estructura tiene 215 metros de longitud. Requirió cerca de 2.200 metros cúbicos de concreto.
También se utilizaron más de 500 toneladas de acero. Según el alcalde, el concreto utilizado alcanza una resistencia de 50 megapascales. La terminación del puente permitió conectar nuevos tramos del viaducto.
Paralelamente continuará la construcción de las estaciones. La instalación de rieles avanzará simultáneamente. Los demás componentes ferroviarios también serán incorporados. Los sistemas tecnológicos completarán esta fase de construcción.
El cronograma contempla tres hitos centrales claramente definidos. El primero es concluir el viaducto en enero de 2027. El segundo consiste en terminar completamente el corredor en septiembre de 2027.
Las estaciones también deberán estar finalizadas para esa fecha. El tercer hito es comenzar la operación comercial en marzo de 2028. Estos plazos resultan fundamentales para el cumplimiento del proyecto.
Bogotá ya cuenta con 17 trenes en su inventario. Durante 2026 se espera completar la flota de 30 unidades. Esta cantidad está prevista para atender la Línea 1.
La llegada de los vehículos avanzará mientras continúan las obras civiles. Cada tren estará compuesto por seis vagones. Tendrá capacidad para transportar aproximadamente 1.800 pasajeros.
Las unidades operarán con un nivel de automatización GOA 4. Esto significa que funcionarán sin conductor. Serán controladas mediante sistemas automáticos completamente integrados.
Las estaciones tendrán puertas de seguridad ubicadas entre andenes y vías. Estas permanecerán cerradas cuando no haya un tren. Se abrirán una vez la unidad esté correctamente posicionada.
Volverán a cerrarse antes de iniciar el recorrido nuevamente. Este mecanismo exige sincronización perfecta. El movimiento de los trenes debe coordinarse con la apertura de puertas.
La señalización también forma parte de esta coordinación. Las comunicaciones trabajarán de manera sincronizada con todos los elementos. Las pruebas posteriores a las obras serán necesarias.
Estas pruebas comprobarán la coordinación antes de recibir pasajeros regularmente. Aunque el avance supera el 80%, aún quedan tareas por concluir. Las obras civiles deben finalizarse completamente.
Las estaciones necesitan terminarse con todos sus componentes. Los sistemas ferroviarios requieren instalación total. También será necesario incorporar los trenes restantes a la flota.
Además, deberá verificarse que todos los elementos respondan como un único sistema. Esta verificación se realizará bajo condiciones similares a la operación cotidiana. La integración representa el desafío más importante del proyecto.
Si el cronograma se cumple según lo previsto, una fecha histórica llegará. El 15 de marzo de 2028 marcará el inicio de los viajes comerciales. La Línea 1 comenzará a operar para todos los ciudadanos.
Antes de esa fecha, el proyecto deberá superar una transición exigente. Pasará de componentes construidos individualmente a un sistema integrado. Este sistema debe ser completamente seguro y confiable.
La ciudad espera con expectativa este momento histórico. El Metro transformará la movilidad de millones de personas. Representará un cambio fundamental en el transporte público de la capital.
Los próximos meses serán determinantes para el cumplimiento de los plazos. La coordinación entre todas las entidades involucradas resulta esencial. El éxito del proyecto depende de esta articulación efectiva.
Las autoridades distritales mantienen un seguimiento permanente del cronograma. Cada hito cumplido acerca más a la ciudad a su Metro. Los bogotanos podrán finalmente contar con este sistema de transporte masivo.