El mercado de vehículos usados en Colombia continúa ganando terreno. Además, se consolida como una opción cada vez más relevante para los colombianos. Durante los primeros cuatro meses de 2026, el sector mostró cifras positivas. Asimismo, confirmó su importancia dentro del ecosistema automotor del país.
Según información del Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT), entre enero y abril se realizaron 334.767 traspasos. Esta cifra representa un crecimiento acumulado del 6,5 % frente al mismo periodo de 2025. Por lo tanto, el dinamismo del sector se mantiene en ascenso. Igualmente, refleja una demanda sostenida por parte de los compradores.
Los concesionarios agrupados en Aconauto reportaron 91.304 traspasos durante abril de 2026. En consecuencia, esto significó un incremento del 5,7 % frente a abril de 2025. No obstante, el sector registró una leve caída mensual del 6,3 % comparado con marzo. Sin embargo, este comportamiento estaba dentro de lo esperado por el gremio.
La reducción mensual se explica por el efecto estacional de Semana Santa. Históricamente, esta temporada modifica la dinámica comercial del sector automotor. Por ende, las cifras de abril no representan una señal de alarma. Más bien, confirman patrones de comportamiento ya conocidos en el mercado.
Pedro Nel Quijano, presidente ejecutivo de Aconauto, señaló que el mercado comienza a estabilizarse. Después de un inicio de año bastante positivo, el sector muestra señales de madurez. Según Quijano, el comportamiento de los primeros meses confirma una etapa de crecimiento sostenido. Además, el gremio destaca que el dinamismo del mercado de usados viene acompañado de otro fenómeno.
El crecimiento de los vehículos nuevos actualmente ronda cifras cercanas al 50 %. Por consiguiente, se crea un entorno favorable para todo el ecosistema automotor del país. De esta manera, ambos segmentos se benefician mutuamente. Igualmente, contribuyen al fortalecimiento del sector en su conjunto.
Al revisar el comportamiento del mercado por categorías, los automóviles particulares continúan liderando. Entre enero y abril de 2026, este segmento registró 176.006 traspasos. En comparación, durante el mismo periodo de 2025 se contabilizaron 167.161 unidades. Por lo tanto, esto refleja un crecimiento del 5,3 % en este tipo de vehículos.
Sin embargo, el mayor impulso lo tuvieron los utilitarios. Este segmento alcanzó 92.090 traspasos durante los primeros cuatro meses del año. Mientras tanto, en 2025 se habían registrado 80.827 unidades en el mismo periodo. En consecuencia, esto representa un crecimiento del 13,9 %, el más alto entre todas las categorías.
En el caso de las pickups, el comportamiento fue distinto. Este tipo de vehículos registró 19.418 traspasos en 2026. Por el contrario, en 2025 había alcanzado 20.118 unidades. De esta manera, se evidencia una reducción del 3,5 % en este segmento particular. No obstante, la caída no afecta significativamente el panorama general del sector.
Por su parte, los vehículos comerciales mantuvieron una tendencia positiva. Aunque el crecimiento fue más moderado que en otras categorías. En total, se realizaron 47.253 traspasos durante el periodo analizado. Esta cifra equivale a un crecimiento del 2,1 % frente al año anterior. Así pues, todos los segmentos principales muestran comportamientos diferentes pero mayormente favorables.
Junto con el crecimiento del mercado, Aconauto también planteó algunas iniciativas importantes. Estas propuestas están orientadas a facilitar los procesos de traspaso. Igualmente, buscan fortalecer la competitividad del sector en el mediano y largo plazo. Por consiguiente, el gremio no solo celebra los buenos resultados sino que propone mejoras.
Una de las propuestas del gremio consiste en modernizar el sistema actual. Específicamente, mediante la implementación de tecnología blockchain en las secretarías de tránsito del país. Esta iniciativa busca permitir que los traspasos puedan realizarse desde cualquier lugar de Colombia. Además, ofrecería mayor trazabilidad y menos barreras de presencialidad para los usuarios.
De esta forma, el proceso se volvería más ágil y transparente. Asimismo, reduciría los tiempos de espera y los desplazamientos innecesarios. Por ende, tanto compradores como vendedores se verían beneficiados por esta modernización tecnológica. Igualmente, se fortalecería la confianza en las transacciones del mercado de usados.
Aconauto también insistió en revisar el Impuesto de Industria y Comercio (ICA). Según el gremio, la estructura actual impacta negativamente la competitividad del sector. Además, reduce parte importante de la utilidad de los negocios automotores. Por lo tanto, solicitan una revisión que permita condiciones más favorables para la industria.
Esta solicitud se enmarca en un contexto de crecimiento sostenido del sector. No obstante, los empresarios consideran que existen barreras tributarias que limitan el potencial completo. En consecuencia, buscan un diálogo con las autoridades para ajustar estas cargas impositivas. De esta manera, esperan contribuir aún más al desarrollo económico del país.
El mercado de vehículos usados se presenta como una alternativa atractiva para muchos colombianos. Principalmente, para quienes buscan movilidad sin desajustar tanto el bolsillo. Por consiguiente, la demanda se mantiene firme a pesar de las fluctuaciones económicas. Igualmente, el sector demuestra resiliencia frente a los desafíos del contexto nacional.
Los datos del RUNT y de Aconauto confirman que el sector atraviesa un buen momento. Además, las proyecciones para el resto del año se mantienen optimistas. Por ende, tanto concesionarios como compradores esperan que la tendencia positiva continúe. Asimismo, el fortalecimiento del mercado de nuevos impulsa indirectamente el de usados.
La estabilización del mercado después de un inicio de año positivo es una señal importante. Esto indica que el crecimiento no es producto de un pico temporal. Más bien, refleja una tendencia sostenida y saludable para el sector. Por lo tanto, los actores del mercado pueden planificar con mayor certeza sus estrategias.
El comportamiento diferenciado por categorías también ofrece información valiosa. Mientras los utilitarios lideran el crecimiento, las pickups muestran una leve contracción. Sin embargo, el panorama general permanece favorable para el conjunto del sector. De esta manera, se evidencia la diversidad y complejidad del mercado automotor colombiano.
Las propuestas de modernización tecnológica representan un paso adelante para el sector. Especialmente, la implementación de blockchain podría revolucionar los procesos de traspaso. Además, generaría mayor confianza entre los participantes del mercado. Por consiguiente, estas iniciativas merecen atención tanto del sector privado como del público.
La revisión del Impuesto de Industria y Comercio sigue siendo una prioridad para Aconauto. El gremio considera que ajustes en esta materia podrían liberar recursos importantes. Asimismo, permitirían inversiones adicionales en mejora de servicios y expansión de operaciones. Por ende, insisten en mantener este tema en la agenda de discusión con las autoridades.
El ecosistema automotor colombiano muestra señales de fortalecimiento en múltiples frentes. Tanto el mercado de nuevos como el de usados crecen simultáneamente. Por lo tanto, se genera un círculo virtuoso que beneficia a toda la cadena. Igualmente, los consumidores tienen más opciones y mejores condiciones para acceder a vehículos.
Los primeros cuatro meses de 2026 confirman que el sector automotor mantiene su relevancia. Además, continúa siendo un motor importante para la economía colombiana. Por consiguiente, las cifras positivas de traspasos reflejan confianza de los consumidores. Asimismo, demuestran la capacidad del sector para adaptarse a diferentes contextos económicos.
La caída mensual de marzo a abril, aunque moderada, fue anticipada por el sector. Esto demuestra el conocimiento profundo que los actores tienen sobre la dinámica del mercado. Por ende, pueden distinguir entre fluctuaciones estacionales y cambios estructurales. De esta manera, mantienen una visión estratégica de largo plazo.
El liderazgo de los automóviles particulares en los traspasos confirma patrones de consumo establecidos. No obstante, el crecimiento acelerado de los utilitarios sugiere cambios en las preferencias. Posiblemente, los colombianos buscan vehículos más versátiles para diferentes usos. Por lo tanto, esta tendencia merece seguimiento en los próximos meses.
La reducción en las pickups podría estar relacionada con factores económicos específicos. Quizás, sectores productivos que tradicionalmente las demandan enfrentan desafíos particulares. Sin embargo, la caída del 3,5 % no representa una crisis en este segmento. Más bien, sugiere una normalización después de periodos de mayor demanda.
El crecimiento moderado de los vehículos comerciales refleja estabilidad en este nicho. Aunque no presenta cifras espectaculares, mantiene una tendencia positiva consistente. Por consiguiente, este segmento contribuye al panorama general favorable del sector. Igualmente, demuestra que diferentes categorías aportan al crecimiento agregado.
La madurez del mercado mencionada por Pedro Nel Quijano es un concepto importante. Indica que el sector ha superado etapas de volatilidad extrema. Además, sugiere que los crecimientos actuales son sostenibles en el tiempo. Por lo tanto, tanto inversionistas como consumidores pueden tener mayor certidumbre.
El entorno favorable para todo el ecosistema automotor beneficia a múltiples actores. Desde fabricantes hasta financieras, pasando por concesionarios y talleres de servicio. Por consiguiente, el impacto económico del sector se multiplica en diferentes áreas. Igualmente, genera empleo y oportunidades en diversas regiones del país.
Las iniciativas propuestas por Aconauto buscan no solo beneficiar al gremio. También pretenden mejorar la experiencia de los usuarios finales del sistema. Por ende, representan un enfoque integral que considera diferentes perspectivas. De esta manera, el sector demuestra responsabilidad y visión de futuro.
La tecnología blockchain aplicada a los traspasos vehiculares sería pionera en la región. Además, posicionaría a Colombia como referente en innovación administrativa del sector automotor. Por consiguiente, podría atraer inversiones y generar conocimiento especializado. Igualmente, serviría de modelo para otros países con desafíos similares.
La trazabilidad mejorada que ofrecería esta tecnología reduciría significativamente el fraude. Asimismo, facilitaría la verificación del historial de los vehículos. Por lo tanto, los compradores tendrían mayor seguridad en sus transacciones. De esta manera, se fortalecería la confianza general en el mercado de usados.
La reducción de barreras de presencialidad es especialmente relevante en un país extenso. Colombia tiene regiones alejadas donde los trámites presenciales representan costos significativos. Por ende, la posibilidad de realizar traspasos desde cualquier lugar democratizaría el acceso. Igualmente, reduciría tiempos y gastos asociados a desplazamientos.
El debate sobre el Impuesto de Industria y Comercio no es nuevo en el sector. Sin embargo, Aconauto mantiene su posición de que requiere ajustes. Según el gremio, la carga actual limita la capacidad de inversión y crecimiento. Por consiguiente, solicitan una revisión que equilibre las necesidades fiscales con el desarrollo sectorial.
La utilidad de los negocios automotores se ve afectada por múltiples factores tributarios. No obstante, el ICA representa una proporción significativa de la carga impositiva. Por lo tanto, ajustes en este impuesto podrían tener impactos importantes en la competitividad. Igualmente, permitirían mejores condiciones para competir con mercados informales.
El crecimiento del 6,5 % en los traspasos acumulados es significativo en el contexto económico actual. Especialmente, considerando los desafíos que enfrenta la economía colombiana en general. Por ende, el sector automotor demuestra resiliencia y capacidad de adaptación. Asimismo, contribuye positivamente a los indicadores económicos nacionales.
Las 334.767 transacciones de traspaso representan miles de familias que accedieron a movilidad. Además, significan actividad económica, empleos y dinamismo en múltiples sectores relacionados. Por consiguiente, el impacto social del mercado de usados va más allá de las cifras. Igualmente, contribuye a mejorar la calidad de vida de muchos colombianos.
El balance de los primeros cuatro meses de 2026 es positivo para el sector. A pesar de fluctuaciones mensuales esperadas, la tendencia general es de crecimiento. Por lo tanto, los actores del mercado tienen razones para el optimismo. No obstante, mantienen atención sobre factores económicos que podrían influir en los próximos meses.