Fanny Finchelman es artista del vidrio fusionado y arquitecta. Su obra nace del cruce entre el conocimiento técnico de los materiales, la observación de la luz y un proceso creativo que admite el azar como parte del resultado. Durante años desarrolló su carrera en la arquitectura. Ya en la adultez, un acercamiento al vidrio modificó su trayectoria. Ese encuentro definió su lenguaje artístico.

Formada en la Universidad Nacional de Córdoba, se radicó en Israel a fines de la década del setenta. Allí se especializó en urbanismo y planificación regional. Construyó su vida profesional y personal durante décadas en ese país.

El giro se produjo a comienzos del nuevo milenio. En ese momento regresó a la Argentina. En Buenos Aires comenzó a asistir al taller de vitrofusión del artista Miguel Diez. Ese contacto inicial estuvo atravesado por la experimentación y el aprendizaje técnico. Abrió un campo de trabajo que con el tiempo desplazó su práctica arquitectónica hacia la producción artística.

Hoy, su obra se caracteriza por la combinación de técnicas desarrolladas en Sudamérica. También incorpora procedimientos utilizados en Europa y Estados Unidos. Mantiene una investigación constante sobre las posibilidades del vidrio como material expresivo. Sus piezas trabajan con la luz, la transparencia y el color como elementos estructurales. Estas creaciones dialogan con el espacio donde se insertan.

Las obras de vidrio fusionado de Finchelman integran influencias sudamericanas, europeas y estadounidenses. Van desde instalaciones a gran escala hasta obras personalizadas. Cada pieza responde a una búsqueda particular de expresión.

El reconocimiento internacional se refleja en su participación en ferias y exposiciones. Ha expuesto en ciudades como Viena, Múnich, Venecia, Mónaco y Tel Aviv. Ahora se prepara para exhibir una instalación de flores de vidrio de gran escala. Esta muestra tendrá lugar en la próxima Art Miami Week.

Este impulso internacional responde a una búsqueda constante de innovación creativa. La artista redefine los límites del vidrio como material expresivo. A lo largo de los últimos años, su trabajo ha experimentado una alta visibilidad. La demanda internacional ha crecido de manera sostenida.

La consolidación comenzó en la Miami Art Week. Allí fue invitada a participar en destacadas ferias como Aqua y Spectrum-Mana. Su obra llamó la atención de curadores y galerías europeas. Sumó exposiciones en la Biennale de Art Basel, Miami y Nueva York. En febrero inauguró la exposición “Veranearte” en Miami. Este evento confirmó el crecimiento sostenido hacia su trabajo.

Instalada en Israel a fines de la década del setenta, desarrolló su carrera profesional en urbanismo. Esa etapa definió su perfil técnico. La planificación urbana le aportó herramientas que hoy nutren su práctica artística.

La artista destaca que su mayor aporte ha sido la combinación inédita de técnicas. Esta síntesis otorga a sus piezas una identidad singular. Según explicó: “Conocí la vitrofusión en Argentina, donde se trabaja principalmente con vidrio float. No es un vidrio artístico, pero obliga a la creatividad”.

Al trasladarse a Israel, pudo sumar saberes europeos y norteamericanos. Propuso entonces una síntesis innovadora. “Al principio, trabajar con vidrios ‘artísticos’ me resultaba incluso limitante. Fue entonces cuando comencé a integrar las técnicas aprendidas en Argentina con las que se emplean en Europa y en Estados Unidos”.

Finchelman incorpora el error y la incertidumbre como dimensiones propias del trabajo. El vidrio fusionado exige aceptar lo imprevisto. “Aprendí a aceptar la incertidumbre, a calmar la ansiedad y a entender que también es válido cuando una pieza se rompe o no resulta como fue pensada, porque todo forma parte del aprendizaje”, explica.

En ese proceso, los desvíos se convierten en materia de exploración. Los fragmentos de una obra fallida se reutilizan. Dan origen a nuevas piezas. Esta lógica funciona como una metáfora de su propio recorrido. La artista argentina destaca la importancia del error en el proceso creativo. Transforma fragmentos en nuevas piezas únicas.

Formada como arquitecta, Finchelman conserva una mirada técnica. Esta perspectiva atraviesa toda su producción artística. Sostiene que “la arquitectura forma parte de mi arte, así como el arte forma parte de la arquitectura”. Esta doble influencia le permite abordar su proceso creativo con conocimiento profundo. Comprende la estructura, el comportamiento de los materiales y la interacción con la luz.

La formación en arquitectura aporta una visión técnica y estructural. Esta base enriquece sus creaciones artísticas en vidrio. Aun así, reconoce que el vidrio impone sus propias reglas.

“Acostumbrada al mundo de la arquitectura, donde cada causa produce una consecuencia previsible, tuve que aprender que el horno es un socio, y a veces un socio impredecible”, explicó. En esa tensión entre lo planificado y lo inesperado sitúa la fascinación por la vitrofusión.

“La emoción de abrir el horno y encontrar la transformación de una pieza, el resultado de un proceso que nunca es completamente controlable, fue lo que me hizo enamorarme definitivamente de este lenguaje”. Con los años, el conocimiento técnico le permitió orientar los resultados. Sin embargo, la expectativa y la sorpresa ante cada apertura del horno siguen siendo intensas. Constituyen una de las experiencias más profundas de su práctica.

Tanto en grandes instalaciones como en piezas personalizadas, la obra responde al diálogo entre espacio y usuario. “En exposiciones a gran escala, doy plena libertad a mi creatividad, explorando formas desde una búsqueda muy personal. Cuando me encargan una obra para un lugar y una persona específica, considero el carácter del espacio y las expectativas del cliente”.

De ese intercambio nace “una obra fiel tanto a quien la encarga como a mi visión artística”. La premisa es que el proceso sea siempre colaborativo. El trabajo de Finchelman explora la interacción entre la luz, los reflejos y las transparencias. Genera obras que evolucionan en función del espacio y el tiempo.

El vidrio le permite aprovechar la interacción con la luz. Los reflejos y transparencias generan obras vivas. Estas creaciones evolucionan con el paso de las horas y las estaciones. La artista enfatiza: “El vidrio es el material por excelencia para conseguir esos resultados. A través del vidrio exploro la luz como elemento vivo que cambia a lo largo del día”.

Su nuevo eje temático—las flores de vidrio—surgió en un contexto íntimo. Decoró la jupá en la boda de su hija. La experimentación con flores de gran escala despertó elogios. Desencadenó una línea de trabajo que hoy se consolida en la Art Miami Week.

“Lo que hace especiales a mis flores de vidrio es que no solo evocan la delicadeza de las flores naturales: el propio material aporta una dimensión adicional, la luz. Las transparencias y los reflejos intensifican su belleza, creando una presencia viva y cambiante en el espacio”, sostuvo.

Fanny Finchelman considera que la creatividad en el arte en vidrio debe estar en constante evolución. Une técnica, intuición y transformación en cada obra. Su vínculo con el vidrio es mutable y profundamente personal. “El vidrio es mi refugio, mi desafío y el lugar donde mi mundo interior toma forma y encuentra serenidad”.

Sus obras dialogan con el entorno arquitectónico. Están pensadas para integrarse a viviendas, oficinas y espacios expositivos. Siente que la creatividad debe estar en “constante evolución: innovadora, viva y en movimiento”. Define su estilo como “transformativo”. Imprime esa búsqueda de cambio permanente no solo al material. También la aplica a toda su trayectoria artística.

Una de las enseñanzas que destaca es “usar los fragmentos para crear algo mejor y más bonito”. Desde su estudio, demuestra que el arte en vidrio fusionado es tanto una disciplina como una travesía experimental. La técnica y la intuición se abrazan. Dan lugar a creaciones únicas en el mundo del arte contemporáneo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You May Also Like

María Corina Machado recibirá el Nobel de la Paz en Oslo

La líder opositora venezolana María Corina Machado recibirá el Nobel de la Paz en Oslo este miércoles, en medio de su clandestinidad en Venezuela.

Junior y Cali clasifican a semifinales en vibrante jornada

Junior de Barranquilla y Deportivo Cali aseguran su lugar en los cuadrangulares semifinales de la Liga BetPlay tras una jornada llena de emociones.