Santiago Rodríguez Raga es experto en finanzas personales. Además, trabaja como profesor en la Universidad de los Andes. Recientemente participó en Echemos Cuentas, el formato especializado de El Espectador. Allí compartió estrategias clave para administrar mejor el dinero durante 2026.
El panorama económico actual presenta desafíos importantes para los colombianos. La inflación registró en enero una variación anual de 5,35 %. Este dato supera el cierre de diciembre, que fue de 5,10 %. Las expectativas del mercado indican que los precios seguirán subiendo.
En consecuencia, los hogares deben ajustar sus presupuestos. Varios bienes y servicios aumentarán su precio este año. Por lo tanto, es fundamental anticipar estos cambios. Asimismo, la inflación elevada trae consigo incrementos en las tasas de interés.
Este escenario obliga a evaluar cuidadosamente cualquier decisión de endeudamiento. ¿Realmente necesita solicitar un crédito en este momento? Esta pregunta resulta esencial antes de comprometerse financieramente. Si ya tiene deudas, revise sus condiciones actuales.
Los créditos pueden tener tasa fija o variable. Con tasa fija, el costo no cambiará. Sin embargo, con tasa variable, sus pagos mensuales aumentarán. Este detalle puede afectar significativamente su capacidad de pago.
Rodríguez enfatiza dos aspectos cruciales al endeudarse. Primero, considere el costo del dinero. Este costo se refleja en la tasa de interés. Busque siempre créditos con las mejores tasas disponibles. Compare diferentes entidades financieras antes de decidir.
Segundo, evite el sobreendeudamiento a toda costa. Conozca con precisión su capacidad de pago real. Vivir por encima de sus ingresos no es viable. El crédito no debe convertirse en muleta para gastos frecuentes.
Según el experto, destinar más del 35 % de sus ingresos a pagar deudas indica problemas. Lo ideal sería no superar el 20 % de sus entradas. Esta regla tiene una excepción: la compra de vivienda. En ese caso específico, el porcentaje puede ser mayor.
El ahorro constituye la base de cualquier estrategia financiera sólida. Antes de pensar en invertir, necesita ahorrar consistentemente. Rodríguez señala que en Colombia existe debilidad en este hábito. Hay dos razones principales para esta situación.
La primera razón es la dificultad con los ingresos. No todas las personas tienen la posibilidad económica de ahorrar. La segunda razón es cultural. Simplemente no existe un hábito arraigado de guardar dinero.
A pesar de esto, la cultura del ahorro resulta vital. Es la base para cumplir metas importantes. Estudiar, comprar vivienda o emprender requieren capital previo. Además, todos deberían contar con un fondo de emergencia.
Este fondo protege ante imprevistos como enfermedades o pérdida de empleo. Por ello, procure separar dinero cuando reciba su pago. Algunos analistas recomiendan guardar el 10 % de los ingresos. Sin embargo, Rodríguez ofrece una perspectiva más flexible.
Lo verdaderamente importante es crear el hábito del ahorro. Si el 10 % resulta imposible, guarde el 5 %. Incluso un porcentaje menor es válido para comenzar. Lo crucial es mantener la constancia mes tras mes.
Cada persona debe evaluar su situación financiera particular. No existe una fórmula única que funcione para todos. Adapte el porcentaje de ahorro a su realidad económica. Con el tiempo, podrá incrementar gradualmente esta cantidad.
El profesor compartió tres consejos financieros fundamentales para 2026. El primero consiste en elaborar un presupuesto realista. Este documento debe reflejar fielmente su situación financiera actual. Escriba todos sus ingresos mensuales sin excepción.
Luego, registre cada uno de sus gastos. Incluya desde los más grandes hasta los más pequeños. Revise este presupuesto constantemente, no lo abandone después de crearlo. Si hubo cambios en sus ingresos, ajuste el documento.
También modifique el presupuesto si sus gastos variaron. La vida es dinámica y las finanzas también. Un presupuesto desactualizado pierde toda su utilidad. Manténgalo vivo y relevante para su situación actual.
El segundo consejo se centra en el manejo del crédito. Este año se espera un aumento en las tasas de interés. Por consiguiente, sea especialmente cauteloso con el endeudamiento. Evalúe si realmente necesita ese préstamo que está considerando.
Piense en las consecuencias a mediano y largo plazo. Un crédito más caro puede comprometer seriamente su estabilidad financiera. No se deje llevar por ofertas tentadoras sin analizar las condiciones. Lea la letra pequeña antes de firmar cualquier documento.
El tercer consejo aborda directamente el ahorro. Nunca es tarde para desarrollar este hábito financiero. Rodríguez compartió un ejemplo inspirador durante la conversación. Conoce personas que aprendieron a nadar a los 70 años.
Esa era su meta y la cumplieron. Del mismo modo, cualquier persona puede comenzar a ahorrar. No importa si tiene 20, 40, 60 u 80 años. Lo importante es tomar la decisión y mantener la disciplina.
Echemos Cuentas se transmite cada jueves a las 3:00 de la tarde. El formato invita a diversos expertos para discutir temas financieros relevantes. Estos temas afectan directamente el bolsillo de los colombianos. Las transmisiones están disponibles en YouTube y Spotify.
Los espectadores pueden enviar preguntas o recomendaciones para futuros programas. Esta interacción enriquece el contenido y lo hace más pertinente. Las finanzas personales no deben ser un tema intimidante o exclusivo.
Al contrario, todos necesitan comprender cómo manejar su dinero. La educación financiera es una herramienta de empoderamiento personal. Permite tomar decisiones informadas y evitar errores costosos. También ayuda a construir un futuro más estable.
En un año marcado por la incertidumbre económica, estos consejos cobran especial relevancia. La inflación al alza presiona los presupuestos familiares. Las tasas de interés crecientes encarecen el crédito. En este contexto, la planificación financiera se vuelve indispensable.
Tener claridad sobre ingresos y gastos permite navegar mejor las turbulencias. Evitar el sobreendeudamiento protege el patrimonio familiar. Desarrollar el hábito del ahorro construye resiliencia financiera. Estas acciones concretas marcan la diferencia entre estabilidad y crisis.
Rodríguez insiste en que la educación financiera debe democratizarse. No es un tema exclusivo de economistas o personas adineradas. Cada colombiano merece acceso a información clara y práctica. Esta información les permite mejorar su calidad de vida.
Los tres pilares mencionados —presupuesto, crédito responsable y ahorro— forman un sistema. Funcionan mejor cuando se implementan conjuntamente. Un presupuesto sin ahorro es incompleto. El ahorro sin control del crédito puede desvanecerse rápidamente.
Por ello, es necesario adoptar una visión integral de las finanzas personales. Cada decisión financiera afecta a las demás. Comprar a crédito impacta la capacidad de ahorro. Ahorrar regularmente reduce la necesidad de endeudarse.
Este círculo virtuoso se construye con pequeñas acciones diarias. No requiere cambios drásticos de un día para otro. La consistencia importa más que la perfección inicial. Cada peso ahorrado cuenta, cada gasto evitado suma.
La realidad económica colombiana presenta obstáculos innegables. Sin embargo, estos obstáculos no eliminan el margen de acción individual. Dentro de sus posibilidades, cada persona puede mejorar su situación. El primer paso es siempre el más difícil.
Reconocer la situación actual sin juzgarse es fundamental. Muchas personas arrastran deudas o carecen de ahorros. Esto no los convierte en fracasados financieros. Simplemente indica que necesitan ajustar su estrategia.
Con información adecuada y disciplina, el cambio es posible. Los hábitos financieros saludables se construyen gradualmente. Celebre los pequeños logros en el camino. Cada mes que cumple su presupuesto es un triunfo.
Cada pago de deuda realizado a tiempo fortalece su historial. Cada depósito en su cuenta de ahorros lo acerca a sus metas. Estos avances incrementales generan impulso y motivación. Con el tiempo, los resultados se vuelven evidentes.
El contexto de 2026 exige particular atención a las variables macroeconómicas. La inflación no es un concepto abstracto. Se materializa en el precio del mercado, el transporte y los servicios. Afecta directamente el poder adquisitivo de las familias.
Por eso, ajustar el presupuesto no es opcional. Es una necesidad para mantener el equilibrio financiero. Identifique qué gastos son realmente esenciales. Distinga entre necesidades y deseos para priorizar mejor.
Las tasas de interés en ascenso también requieren atención especial. Si está considerando un crédito de consumo, piénselo dos veces. ¿Puede esperar a ahorrar para esa compra? A menudo, la respuesta es afirmativa.
La gratificación inmediata tiene un costo financiero elevado. Pagar intereses altos por artículos no esenciales compromete el futuro. En cambio, ahorrar para comprar de contado genera satisfacción duradera. Además, evita la carga psicológica de la deuda.
Para quienes ya tienen créditos, la revisión de condiciones es urgente. Contacte a su entidad financiera y pregunte sobre su tasa. Si es variable, calcule cómo afectará el aumento a sus cuotas. Evalúe si puede refinanciar a una tasa fija.
Algunas instituciones ofrecen opciones de consolidación de deudas. Estas pueden resultar beneficiosas si reducen la tasa promedio. Sin embargo, analice cuidadosamente todas las condiciones. Asegúrese de comprender plenamente los términos del nuevo acuerdo.
El fondo de emergencia merece mención especial en tiempos inciertos. Idealmente, debería cubrir entre tres y seis meses de gastos. Esta reserva proporciona tranquilidad ante imprevistos laborales o de salud. Construirlo requiere tiempo y disciplina.
Comience con una meta más modesta si es necesario. Acumular el equivalente a un mes de gastos es un buen inicio. Desde ahí, continúe incrementando el fondo gradualmente. Mantenga este dinero en una cuenta de fácil acceso.
No lo invierta en instrumentos de largo plazo o baja liquidez. El propósito del fondo es estar disponible cuando lo necesite. Al mismo tiempo, busque que genere algún rendimiento. Las cuentas de ahorro remuneradas son una opción adecuada.
La educación financiera continua es otro elemento clave del éxito. El mundo financiero evoluciona constantemente. Nuevos productos, regulaciones y oportunidades surgen regularmente. Mantenerse informado permite aprovechar las mejores opciones.
Espacios como Echemos Cuentas facilitan este aprendizaje continuo. También existen libros, podcasts y cursos en línea. Dedique tiempo regularmente a mejorar su alfabetización financiera. Esta inversión en conocimiento siempre rinde frutos.
Involucre a su familia en las conversaciones sobre dinero. Los hábitos financieros se transmiten de generación en generación. Enseñar a los hijos sobre presupuesto y ahorro es invaluable. Les proporciona herramientas para toda la vida.
Estas conversaciones no deben generar ansiedad. Al contrario, deben empoderar a todos los miembros del hogar. Cuando todos comprenden la situación financiera, colaboran mejor. Las decisiones se toman de manera más informada y consensuada.
El camino hacia la salud financiera no es lineal. Habrá meses buenos y meses difíciles. Lo importante es mantener el rumbo general. No se desanime por contratiempos temporales.
Ajuste su estrategia cuando sea necesario. La flexibilidad es tan importante como la disciplina. Si un método no funciona, pruebe otro. Lo crucial es no abandonar el objetivo de mejorar.
Busque apoyo cuando lo necesite. Hablar con un asesor financiero puede aclarar dudas. Muchas instituciones ofrecen consultas gratuitas o de bajo costo. Aproveche estos recursos sin vergüenza.
Reconocer que necesita ayuda es señal de madurez. Nadie nace sabiendo manejar el dinero perfectamente. Es una habilidad que se desarrolla con práctica y orientación. Cada persona avanza a su propio ritmo.
Los consejos de Rodríguez ofrecen un marco práctico y accesible. No prometen riqueza instantánea ni soluciones mágicas. En cambio, proponen acciones concretas y sostenibles. Estas acciones están al alcance de la mayoría.
Implementarlas requiere voluntad y constancia. Los resultados no aparecen de inmediato. Sin embargo, con el tiempo, el efecto compuesto se hace evidente. Los pequeños ahorros se convierten en montos significativos.
Las deudas manejadas responsablemente se reducen progresivamente. El presupuesto se vuelve una herramienta natural, no una carga. La ansiedad financiera disminuye conforme aumenta el control. Esta transformación mejora la calidad de vida integral.
En definitiva, manejar mejor el dinero en 2026 es posible. Requiere información, planificación y disciplina. También demanda adaptabilidad ante el cambiante entorno económico. Los tres consejos de Rodríguez proporcionan un punto de partida sólido.
Elabore su presupuesto esta misma semana. Revise sus créditos actuales y evalúe su situación. Determine cuánto puede destinar al ahorro mensualmente. Estos pasos iniciales marcan el comienzo del cambio.
No espere el momento perfecto para empezar. Ese momento no existe. Comience hoy con lo que tiene y donde está. El futuro financiero que desea se construye con decisiones presentes.