La borrasca Kristin comenzó a dejar sus primeras nevadas este miércoles en varias ciudades de la capital. Parques, calles y tejados aparecieron cubiertos de blanco durante la mañana. Las nevadas se convirtieron en protagonistas de la inestabilidad meteorológica reciente.
Tras el paso de las borrascas Harry, Ingrid y Joseph, llegó a la Península Ibérica otro sistema de gran impacto. Los efectos de Kristin empezaron a notarse en buena parte del país. El centro peninsular experimentó las primeras consecuencias significativas.
La Agencia Estatal de Meteorología activó alertas por nevadas en la Comunidad de Madrid. Concretamente, las alertas afectaron a la sierra y la zona Metropolitana y Henares. Las precipitaciones comenzaron a teñir de blanco el paisaje madrileño. Además, provocaron las primeras afectaciones a las carreteras de la región.
La Dirección General de Tráfico alertó sobre la situación en varias vías principales. En la M-607, a la altura de Colmenar Viejo, resultó necesario usar cadenas o neumáticos especiales. El organismo pidió mucha precaución a los conductores que circularan por la A-6 en Somosierra.
El servicio 112 de la Comunidad de Madrid emitió advertencias importantes durante la mañana. Debido a que continuaba nevando con intensidad en el oeste y norte, se activó una medida especial. La situación operativa 1 del Plan de Inclemencias Invernales entró en vigor oficialmente.
“Mucha precaución en las carreteras. Evita desplazamientos innecesarios. Lleva cadenas en el vehículo. Máquinas quitanieves trabajando”, advirtieron desde el 112. Las autoridades difundieron estos mensajes a través de su cuenta oficial de X.
La Consejería de Educación, Ciencia y Universidades envió instrucciones a los centros escolares. Los directores debían valorar la situación dependiendo del estado de cada municipio. Sin embargo, el parte meteorológico indicaba una mejora prevista para las 12.00 horas.
Varios municipios experimentaron nevadas intensas durante las primeras horas del día. Torrelodones, Galapagar y Las Matas registraron precipitaciones significativas. También en el distrito centro de Madrid la nieve cayó con fuerza considerable.
En la ciudad de Madrid, el servicio de Emergencias activó medidas preventivas adicionales. La situación operativa 0 del Plan de Inclemencias Invernales entró en funcionamiento. Esta fase corresponde específicamente a la alerta y seguimiento de la situación meteorológica.
Las máquinas de limpieza comenzaron a trabajar en distintos puntos de la capital. Esparcieron salmuera en los distritos de Hortaleza, Moncloa-Aravaca y Fuencarral-El Pardo. Los equipos municipales intensificaron sus labores durante toda la mañana.
En la carretera M-519, a la altura de Galapagar, se registraron incidentes relacionados con la nieve. Varias personas trataron de mover un vehículo que quedó atravesado en la vía. Las imágenes mostraron las dificultades que enfrentaron los conductores en la zona.
Rubén del Campo, portavoz de la Aemet, caracterizó a Kristin como una borrasca particular. Según señaló, sería corta pero “muy profunda” en sus efectos sobre el territorio español. El fenómeno meteorológico dejaría “una jornada muy adversa” en amplias zonas del país.
Los vientos representaron otro factor preocupante asociado a esta borrasca atlántica. Se esperaban “rachas muy fuertes e incluso huracanadas” en diversas regiones. Asimismo, se pronosticaba “un temporal marítimo importante” en las costas españolas.
Las nevadas en cotas bajas constituyeron uno de los aspectos más destacados de Kristin. Este fenómeno afectaría particularmente al norte y centro de la península. Las precipitaciones blancas descenderían hasta altitudes entre 600 y 800 metros.
El servicio meteorológico portugués fue quien nombró oficialmente a esta borrasca. La Aemet alertó sobre posibles caídas de objetos desde zonas elevadas. Ramas o árboles podrían desprenderse debido a los fuertes vientos. Por tanto, resultaba fundamental extremar las precauciones.
“Con la presencia de aire frío, nevará en cotas bajas del norte y del centro de la península a partir de unos 600 a 800 metros, aunque la cota irá subiendo por la tarde. Pero la mezcla de viento y nieve puede dar lugar a ventiscas que reduzcan la visibilidad, dificultando el tráfico”, señaló Del Campo.
Veinte provincias adicionales se encontraban en alerta por nevadas este miércoles. Cinco de ellas alcanzaron el nivel naranja, que indica riesgo importante. Burgos, León, Palencia, Soria y Zamora estaban bajo esta categoría de alerta.
Otras quince provincias permanecían en nivel amarillo de precaución. Huesca, Teruel y Zaragoza figuraban entre las afectadas en Aragón. Ávila, Salamanca, Segovia y Valladolid enfrentaban alertas en Castilla y León.
Cuenca, Guadalajara y Toledo también aparecían en la lista de provincias en alerta amarilla. Lleida representaba a Cataluña en este listado de zonas afectadas. Cáceres, en Extremadura, también experimentaba condiciones meteorológicas adversas.
Lugo y Ourense, en Galicia, completaban el mapa de provincias gallegas afectadas. La Rioja cerraba la lista de territorios bajo vigilancia meteorológica especial. Todas estas zonas debían mantener precauciones durante las siguientes horas.
Las máquinas quitanieves trabajaron intensamente en las carreteras más afectadas por las precipitaciones. Los servicios de emergencia reforzaron sus dispositivos en previsión de posibles incidentes. Las autoridades insistieron en evitar desplazamientos que no fueran estrictamente necesarios.
La combinación de viento y nieve generaba especial preocupación entre los expertos meteorológicos. Las ventiscas podrían reducir drásticamente la visibilidad en las carreteras de montaña. Esta situación dificultaría considerablemente el tráfico en las zonas más expuestas.
La cota de nieve iría subiendo progresivamente durante la tarde del miércoles. No obstante, las primeras horas del día resultaron las más complicadas. Los municipios de la sierra madrileña experimentaron las condiciones más adversas.
En Alpedrete, los vecinos salieron a pasear entre la nieve que cubría las urbanizaciones. Las imágenes mostraban un paisaje invernal poco habitual en estas fechas. Los habitantes aprovecharon para capturar fotografías del fenómeno meteorológico.
En Torrelodones, una mujer caminaba junto a un autobús interurbano entre la nevada. El transporte público continuaba operando con precaución en las zonas afectadas. Los conductores adaptaban sus rutas según las condiciones de las carreteras.
La A-6 de Madrid sufrió cortes totales durante las horas de mayor intensidad nevada. Posteriormente, la vía fue reabierta una vez mejoradas las condiciones. Los equipos de mantenimiento trabajaron para garantizar la seguridad de la circulación.
Algunos centros educativos suspendieron las clases debido a las adversas condiciones meteorológicas. Los directores evaluaron la situación en sus respectivos municipios antes de tomar decisiones. La seguridad de los estudiantes primaba sobre cualquier otra consideración.
El temporal marítimo asociado a Kristin afectó también a las zonas costeras españolas. Las rachas de viento alcanzaron velocidades significativas en diversos puntos del litoral. Las embarcaciones permanecieron en puerto ante las condiciones adversas del mar.
La borrasca Kristin se sumaba así a una serie de fenómenos meteorológicos recientes. Las últimas semanas habían estado marcadas por la inestabilidad atmosférica continuada. Los servicios meteorológicos mantenían una vigilancia constante sobre la evolución del tiempo.