En Cartagena, un escándalo ha sacudido a la comunidad tras la denuncia de presuntas estafas en un local de compraventa de vehículos. Este establecimiento, conocido como “Financars”, operaba en el local 220 del segundo piso del centro comercial Multicentro La Plazuela, ubicado en el sur de la ciudad. Al menos 30 personas han alzado la voz, afirmando haber sido víctimas de un esquema fraudulento que ha dejado a muchos sin sus vehículos y sin el dinero que invirtieron.
Los afectados relatan una historia que comienza con promesas de venta de sus automóviles a compradores interesados. Sin embargo, el desenlace fue inesperado y devastador. El local cerró sus puertas de manera repentina, y los vehículos consignados desaparecieron sin dejar rastro. Además, algunos clientes realizaron pagos anticipados en efectivo, atraídos por ofertas tentadoras y supuestos descuentos. Pero, tras la desaparición del local, el contacto con la empresa y sus representantes se esfumó.
Un aspecto que generó confianza entre los clientes fue la apariencia formal de la empresa. Financars contaba con registros en el Registro Único Empresarial (RUES) y un local bien acondicionado dentro del centro comercial. Sin embargo, esta fachada de legitimidad se desmoronó cuando algunos propietarios comenzaron a recibir fotomultas de sus vehículos en otros municipios. Este fue el caso de una de las afectadas, quien narró a Noticias Caracol cómo una foto detección en Aracataca, Magdalena, encendió las alarmas. Al enviar a su hermana a verificar la situación en el centro comercial, descubrieron que el local estaba vacío y parecía abandonado.
Ante esta situación, el gerente de Multicentro La Plazuela, Fabio Cárdenas Pérez, se pronunció para aclarar que el centro comercial no tiene responsabilidad en las operaciones fraudulentas. Según Cárdenas, el local operaba de manera independiente y el contrato de arrendamiento era con el propietario del espacio. No obstante, la Secretaría del Interior de Cartagena ha solicitado la colaboración del centro comercial en las investigaciones que la administración municipal ha iniciado.
El alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, ha manifestado su compromiso con la resolución de este caso a través de sus redes sociales. Ha indicado que la Secretaría del Interior, junto con la Policía de Cartagena (Sijín) y la Fiscalía, están trabajando para llevar a cabo las investigaciones de manera rápida y efectiva. Turbay espera que el centro comercial contribuya con pruebas que puedan esclarecer los hechos.
Las víctimas, por su parte, han interpuesto denuncias ante la Fiscalía. Su esperanza es que las autoridades puedan recuperar sus vehículos o, al menos, el dinero que invirtieron en estas transacciones fraudulentas. La comunidad de Cartagena observa con atención el desarrollo de este caso, que ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de los consumidores ante esquemas de estafa bien orquestados.
Este incidente resalta la importancia de la diligencia debida al realizar transacciones comerciales. Aunque la apariencia de formalidad puede ser convincente, es crucial verificar la legitimidad de las empresas y sus operaciones. Las autoridades tienen ahora la tarea de desentrañar este complejo caso y llevar a los responsables ante la justicia. Mientras tanto, los afectados esperan que sus voces sean escuchadas y que se haga justicia en un caso que ha dejado una marca en la comunidad de Cartagena.