Un nuevo ataque contra la fuerza pública sacudió el sur del departamento del Cauca en la noche del domingo. Un carro bomba explotó contra la subestación de policía ubicada en el corregimiento El Estrecho, zona rural de El Patía.
El violento atentado, que según las primeras investigaciones habría sido perpetrado por la disidencia comandada por alias Iván Mordisco, dejó tres uniformados heridos. Los policías afectados debieron ser trasladados hasta la ciudad de Popayán para recibir atención médica especializada.
La detonación del artefacto explosivo se produjo en una región donde las autoridades mantienen activos operativos contra grupos armados ilegales. Específicamente, en esta zona opera el frente Carlos Patiño, una de las estructuras disidentes de las antiguas FARC que mantiene presencia en el territorio.
Este ataque se suma a una serie de acciones violentas que han golpeado al departamento del Cauca en los últimos meses. La región ha sido escenario de constantes enfrentamientos entre la fuerza pública y grupos armados ilegales que buscan el control territorial.
Las autoridades desplegaron equipos especializados para evaluar los daños materiales causados en la infraestructura de la subestación policial. Además, iniciaron las investigaciones pertinentes para identificar a los responsables materiales e intelectuales del atentado terrorista.
La presencia de disidencias en el sur del Cauca ha generado una compleja situación de seguridad. Los grupos armados ilegales aprovechan la geografía montañosa y los extensos cultivos ilícitos para mantener sus actividades delictivas en la región.
El atentado ocurre en medio de tensiones por el control territorial y las rutas del narcotráfico. Las fuerzas de seguridad han intensificado su presencia en la zona para contrarrestar las acciones de los grupos armados ilegales que operan en el departamento.
Los habitantes del corregimiento El Estrecho manifestaron su preocupación por la escalada de violencia. La comunidad teme que estos hechos generen nuevos enfrentamientos y afecten la tranquilidad de la población civil que habita en esta zona rural del Cauca.