Las estaciones de servicio en Colombia despacharon 2.114 millones de galones durante el primer semestre del año. Esta cifra representa un crecimiento de 3,7% frente al mismo periodo de 2025. Además, constituye el mayor volumen registrado desde 2022.
David Jiménez Mejía, vocero de la Unión Gremial de Estaciones de Servicio SOMOS UNO, señaló aspectos relevantes. La movilidad y actividad económica del país quedaron reflejadas en el comportamiento del mercado. Estos datos provienen del análisis de más de 6,3 millones de registros transaccionales. El Sistema de Información de Combustibles (SICOM) del Ministerio de Minas y Energía proporcionó la información.
“Cuando aumenta el consumo de combustibles, también se refleja una mayor dinámica en el transporte, la producción, el comercio y la movilidad de millones de colombianos. Detrás de cada galón despachado hay empleo, abastecimiento y desarrollo para las regiones”, dijo Jiménez Mejía.
El informe evidencia que todos los combustibles registraron incrementos durante el semestre analizado. La gasolina corriente aumentó 3,48% en comparación con el año anterior. Por su parte, el diésel creció 3,17% y alcanzó el mayor volumen de toda la serie histórica. Este último dato resulta particularmente significativo para el sector de transporte de carga.
La gasolina extra se consolidó como el segmento más dinámico del mercado nacional. Este tipo de combustible experimentó un crecimiento de 28,49% durante el periodo. Sin embargo, aún representa menos del 2% del consumo nacional total. El aumento refleja cambios en las preferencias de algunos consumidores.
Actualmente existen cerca de 6.400 estaciones de servicio activas en todo el territorio colombiano. Estas instalaciones tienen presencia en 980 municipios del país. Además, 226 municipios dependen de una única estación para garantizar el suministro. Esta dependencia subraya la importancia estratégica del sector en regiones apartadas.
El vocero gremial destacó el impacto económico del sector en Colombia. La industria genera 68.035 empleos directos e indirectos a lo largo del país. Asimismo, moviliza ventas cercanas a 64,2 billones de pesos anuales. Esta cifra equivale al 3,46% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.
La composición empresarial del sector muestra características particulares de la economía colombiana. El 57% está compuesto por pequeñas y medianas empresas. Estas pymes desempeñan un papel fundamental en el abastecimiento regional. También contribuyen significativamente a la generación de empleo local.
En el análisis territorial, Bogotá continúa siendo el principal mercado de combustibles del país. La capital despachó 224,5 millones de galones durante el semestre analizado. Medellín ocupa el segundo lugar en consumo de combustibles. Cali completa el podio de las ciudades con mayor demanda.
El informe también demuestra aspectos relevantes sobre el rendimiento operativo de las estaciones. El mayor desempeño se concentra en corredores logísticos y de carga del país. Municipios como Andalucía, ubicado en el Valle del Cauca, muestran cifras sobresalientes. Estas localidades superan en más de cinco veces el promedio nacional de ventas por estación.
Los corredores viales estratégicos explican estos resultados excepcionales en ciertos municipios. El tránsito constante de vehículos de carga pesada impulsa el consumo. Igualmente, la ubicación geográfica favorece a estas estaciones de servicio. El flujo comercial entre regiones mantiene activa la demanda de combustibles.
Pese a los buenos resultados registrados en el primer semestre, existen consideraciones importantes. El consumo nacional de combustibles todavía se encuentra alrededor de 7% por debajo. Esta comparación se hace frente a la trayectoria que habría tenido antes de la pandemia. Los datos evidencian un cambio estructural en la dinámica del sector.
Diversos factores podrían explicar esta brecha con los niveles prepandemia. El aumento del trabajo remoto redujo los desplazamientos diarios de millones de personas. También, la adopción de vehículos eléctricos e híbridos comienza a mostrar efectos. Además, cambios en los patrones de movilidad urbana afectan el consumo tradicional.
La transformación del sector transporte también influye en estas tendencias. Empresas de logística optimizan rutas para reducir costos operativos. Igualmente, aplicaciones de transporte compartido modifican hábitos de movilidad. Estos cambios tecnológicos y sociales impactan el consumo de combustibles.
No obstante, el crecimiento del 3,7% representa una señal positiva para la economía. Este incremento sugiere una recuperación gradual de la actividad productiva nacional. Asimismo, indica mayor dinamismo en el comercio interregional del país. El transporte de mercancías mantiene niveles crecientes de actividad.
El sector de estaciones de servicio enfrenta desafíos y oportunidades en el mediano plazo. La transición energética global plantea interrogantes sobre el futuro del combustible fósil. Mientras tanto, la demanda actual mantiene la relevancia estratégica del sector. Las inversiones en infraestructura continúan siendo necesarias para garantizar el abastecimiento.
La distribución geográfica de las estaciones refleja las necesidades del territorio colombiano. Regiones apartadas dependen críticamente de estos puntos de suministro. Por tanto, garantizar su operación resulta esencial para la conectividad nacional. El abastecimiento en zonas rurales presenta desafíos logísticos particulares.
“Para SOMOS UNO, estos resultados ratifican el papel estratégico que desempeñan las Estaciones de Servicio en el funcionamiento de la economía colombiana” concluyó el vocero de la unión gremial que representa a las Estaciones de servicio, SOMOS UNO.
La información del SICOM permite realizar análisis detallados del comportamiento del mercado. Estos datos resultan fundamentales para la toma de decisiones empresariales. También facilitan la planificación de políticas públicas en el sector energético. La transparencia en la información fortalece la confianza en el mercado.
El crecimiento de la gasolina extra, aunque desde una base pequeña, merece atención especial. Este segmento podría indicar cambios en el parque automotor del país. Vehículos de mayor cilindrada o importados suelen requerir este tipo de combustible. El aumento también refleja mejoras en el poder adquisitivo de ciertos segmentos.
El sector continúa adaptándose a las realidades del mercado colombiano actual. Las estaciones de servicio diversifican sus servicios más allá del combustible. Tiendas de conveniencia, servicios financieros y otros complementan la oferta. Esta diversificación busca mantener la rentabilidad en un mercado cambiante.
La contribución al PIB del 3,46% subraya la importancia macroeconómica del sector. Esta participación justifica la atención de autoridades y analistas económicos. Los movimientos en este mercado tienen efectos multiplicadores en la economía. El transporte, la logística y el comercio dependen directamente del suministro confiable.
Los 68.035 empleos generados representan miles de familias colombianas. Estos trabajos se distribuyen entre operadores, administrativos, técnicos y personal de apoyo. Además, generan empleos indirectos en sectores relacionados como mantenimiento y seguridad. La cadena de valor del sector es amplia y diversificada.
Las pequeñas y medianas empresas que dominan el sector enfrentan retos particulares. La competencia con grandes cadenas requiere estrategias de diferenciación. Sin embargo, su conocimiento del mercado local les otorga ventajas competitivas. La cercanía con las comunidades fortalece su posición en regiones específicas.
El desempeño del diésel resulta especialmente relevante para el sector productivo. Este combustible impulsa el transporte de carga y la maquinaria agrícola. Su récord histórico sugiere mayor actividad en sectores clave de la economía. La construcción, la agricultura y la minería dependen significativamente del diésel.
Los 980 municipios con presencia de estaciones demuestran una cobertura amplia pero no total. Colombia tiene más de 1.100 municipios, lo que indica áreas sin servicio directo. Estas zonas dependen de desplazamientos mayores para el abastecimiento. La expansión de la red enfrenta desafíos económicos y geográficos.
La concentración de 226 municipios con una sola estación plantea vulnerabilidades. Cualquier interrupción en el servicio afecta gravemente a estas comunidades. Por ello, garantizar la operación continua resulta crítico en estas localidades. Las políticas públicas deben considerar esta fragilidad del sistema.
El análisis de más de 6,3 millones de registros transaccionales proporciona robustez estadística. Esta cantidad de datos permite identificar tendencias con alto grado de confianza. También facilita la detección de anomalías o cambios en patrones de consumo. La tecnología digital ha revolucionado el análisis del sector energético.
Los resultados del primer semestre ofrecen perspectivas alentadoras para el resto del año. Si la tendencia se mantiene, 2026 podría cerrar con cifras récord recientes. No obstante, factores externos como precios internacionales pueden influir en el consumo. La economía global también impacta la demanda nacional de combustibles.