Colpensiones anunció la reapertura de cinco puntos de atención al público. Estas oficinas permanecieron cerradas de manera preventiva tras el reciente sismo. La entidad completó las evaluaciones técnicas necesarias en estas infraestructuras.
Las sedes que reanudarán operaciones están ubicadas en la Regional Occidente. Específicamente, los puntos habilitados se encuentran en Palmira, Tuluá, Ipiales, Tumaco y Pasto. Adicionalmente, la oficina de Barrancabermeja también abrirá sus puertas.
Sin embargo, quince oficinas continúan bajo revisiones técnicas y estructurales estrictas. Esta medida preventiva busca garantizar la seguridad del personal. Igualmente, protege la integridad de los ciudadanos que visitan diariamente las instalaciones.
“Esta medida se mantiene con el propósito innegociable de garantizar la seguridad, la integridad y el bienestar, tanto de nuestro talento humano, como de la ciudadanía que nos visita diariamente”, detalló la entidad.
Entre las ciudades con oficinas aún cerradas figuran Armenia, Pereira y Manizales. También permanecen inhabilitadas las sedes de Cali, Buenaventura y Buga. Asimismo, continúan cerradas las oficinas de Popayán, Ibagué y Quibdó.
El sismo generó daños considerables en múltiples infraestructuras del país. Según la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, fueron destruidas 10.677 viviendas. Por otro lado, 65.841 viviendas presentan algún tipo de avería.
El reporte oficial indica que 127 edificios colapsaron completamente. Además, resultaron comprometidos 2.136 centros educativos en diferentes regiones. Los centros comunitarios afectados suman 1.168 en total.
El sector salud también sufrió consecuencias significativas del movimiento telúrico. Específicamente, 236 centros de salud presentan averías de diversa magnitud. Estas cifras reflejan la dimensión del impacto sobre la infraestructura pública.
Colpensiones atiende actualmente a 1,45 millones de afiliados en todo el país. La entidad también presta servicios a 144.000 pensionados registrados. Adicionalmente, 533.000 personas están vinculadas al programa BEPS.
Ante el cierre temporal de oficinas, la organización desplegó su capacidad operativa alternativa. Los canales no presenciales garantizan un servicio continuo y oportuno. Esta estrategia busca mantener la accesibilidad para todos los usuarios.
El contact center recibe diariamente un promedio de 20.000 llamadas. Este canal se ha fortalecido para absorber la demanda incrementada. El personal especializado atiende consultas y gestiona trámites telefónicamente.
La plataforma de WhatsApp maneja hasta 1.000 comunicaciones simultáneas cada día. Los usuarios pueden interactuar mediante chat con funcionarios capacitados. Recientemente, se habilitó también un servicio de llamadas a través de esta aplicación.
El portal web de Colpensiones registra cerca de 70.000 visitas diarias. Esta plataforma digital permite realizar múltiples trámites sin desplazamiento. Los usuarios pueden consultar información y gestionar solicitudes en línea.
La entidad hizo un llamado específico a los ciudadanos de las zonas afectadas. Las personas ubicadas en ciudades con oficinas cerradas deben usar canales alternos. Es fundamental que se abstengan de visitar las instalaciones físicas temporalmente inhabilitadas.
Esta recomendación aplica particularmente para residentes de Armenia, Pereira y Manizales. También se extiende a quienes viven en Cali, Buenaventura y Buga. Igualmente, incluye a los habitantes de Popayán, Ibagué y Quibdó.
Los canales digitales y telefónicos mantienen plena operatividad en todo el territorio nacional. Estos medios permiten adelantar la mayoría de trámites sin presencia física. La entidad garantiza la misma eficiencia que en atención presencial.
Colpensiones continúa evaluando las estructuras restantes con equipos técnicos especializados. Los protocolos de seguridad establecidos son rigurosos y exhaustivos. Cada edificación debe cumplir estándares estrictos antes de su reapertura.
La prioridad institucional es proteger tanto a empleados como a usuarios. No se comprometerá la seguridad por acelerar la reapertura de instalaciones. Cada decisión se basa en dictámenes técnicos profesionales y verificables.
La reapertura gradual de oficinas responde a criterios técnicos específicos. Los ingenieros estructurales certifican cada edificación antes de su habilitación. Este proceso garantiza que las instalaciones son completamente seguras.
Las cinco oficinas reabiertas superaron satisfactoriamente todas las evaluaciones requeridas. Los dictámenes técnicos confirmaron su estabilidad estructural y seguridad operativa. Por tanto, pueden recibir nuevamente al público sin riesgos.
La entidad mantiene comunicación permanente con las autoridades de gestión de riesgo. Esta coordinación permite tomar decisiones informadas sobre las infraestructuras afectadas. También facilita el cumplimiento de protocolos de seguridad establecidos.
Los usuarios pueden acceder a información actualizada a través del portal web institucional. Allí se publican novedades sobre el estado de cada oficina. También se ofrecen instrucciones detalladas para usar canales alternos.
El programa BEPS continúa operando normalmente a través de medios digitales. Los beneficiarios pueden realizar consultas y trámites sin interrupciones. La plataforma tecnológica garantiza la continuidad del servicio.
Los pensionados tienen acceso garantizado a todos los servicios esenciales. Los pagos se realizan puntualmente sin afectaciones por el cierre de oficinas. Las consultas se atienden eficientemente por canales no presenciales.
Colpensiones reforzó sus equipos de atención en canales digitales y telefónicos. Este incremento de personal asegura tiempos de respuesta adecuados. La calidad del servicio se mantiene en estándares habituales.
La situación se monitorea constantemente para ajustar estrategias según sea necesario. La entidad permanece comprometida con la atención oportuna de sus afiliados. Las decisiones futuras priorizarán siempre la seguridad y el servicio.