La muerte violenta de dos artistas colombianos en México ha destapado una compleja trama criminal con posibles vínculos entre carteles de drogas de ambos países.
Los cuerpos desmembrados de Bayron Sánchez Salazar, conocido como B-King, y Jorge Luis Herrera Lemos, DJ Regio Clown, fueron encontrados el 17 de septiembre en Cocotitlán, México.
Junto a los restos apareció un mensaje amenazante firmado por La Familia Michoacana que advertía: “Llegó la FM, esto va para todos los chapulines, encargados y vendedores, vamos por todo”.
La última vez que se vio con vida a los artistas fue la mañana del 16 de septiembre. Según Juan Camilo Gallego, mánager de B-King, ambos salieron hacia un gimnasio en el exclusivo barrio de Polanco en Ciudad de México.
La identificación de Bayron Sánchez fue posible gracias a un distintivo tatuaje en su brazo con la palabra “Adriana”. Los familiares confirmaron su identidad durante el doloroso proceso de reconocimiento.
El presidente colombiano Gustavo Petro reaccionó fuertemente ante estos asesinatos. A través de su cuenta en X, criticó la “estúpida política militar prohibicionista llamada guerra contra las drogas” y exigió acciones a las autoridades mexicanas.
Las investigaciones apuntan a La Familia Michoacana como responsable del crimen. Este grupo criminal opera principalmente en los estados de Guerrero y Michoacán, dedicándose al narcotráfico, lavado de dinero y secuestros.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha sancionado a varios miembros de esta organización. Entre ellos destacan los hermanos Johnny y José Alfredo Hurtado Olascoaga, señalados por extorsión y tráfico de drogas.
Un elemento que añade complejidad al caso son los vínculos familiares de B-King con Camilo Torres Martínez, alias “Fritanga”, exlíder del Clan del Golfo. El propio artista había confirmado esta relación en una entrevista.
“Es mi tío, es un amigo que quiero muchísimo y siempre ha estado para mí. Me ha ayudado en muchas cosas desde que nací”, declaró B-King sobre “Fritanga” en el programa Lo sé Todo.
La hermana del cantante, Stefanía Agudelo, y su expareja, la DJ Marcela Reyes, han expresado su frustración por la falta de avances inmediatos en la investigación. También han alertado sobre los crecientes riesgos para los colombianos en México.
Las autoridades de ambos países mantienen una estrecha colaboración desde el inicio del caso. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México continúa recopilando evidencias mientras aguarda resultados de pruebas periciales.
Este brutal asesinato ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de los artistas extranjeros durante sus giras por México. También evidencia las conexiones transnacionales del crimen organizado entre Colombia y México.
La designación de La Familia Michoacana como “Organización Terrorista Extranjera” por parte del gobierno estadounidense en febrero de 2025 refleja la gravedad de sus actividades criminales, que incluyen el tráfico de fentanilo, metanfetamina, heroína y cocaína.