La junta directiva del Banco de la República decidió elevar sus tasas de interés este martes. La medida llega después de la pausa adoptada en abril. Con esta decisión, el indicador se ubica en 12 %. Esto representa un alza de 75 puntos básicos.
La determinación de la junta directiva se dio por mayoría. Cuatro codirectores votaron a favor del incremento. Dos votaron por una reducción de 50 puntos básicos. Entre ellos se encuentra el ministro de Hacienda, Germán Ávila. Uno más votó por mantener las tasas estables.
El alza superó las expectativas de la mayoría de analistas. La Encuesta de Opinión Financiera de Fedesarrollo había consultado a diversos expertos. Otros centros de análisis proyectaban un incremento similar. Sin embargo, en general, el mercado esperaba una subida en el indicador.
Los indicadores de inflación han mantenido una tendencia ascendente. Así lo señala el comunicado de la junta directiva. La inflación total se ubicó en 5,8 % en mayo. Por su parte, la inflación básica lo hizo en 6,0 %. Estas cifras se alejan de la meta establecida por el Banco.
La inflación básica excluye alimentos y regulados. Además, está en línea con los pronósticos del equipo técnico.
El ministro Ávila expresó nuevamente su desacuerdo con la decisión. El funcionario la calificó de “errada”. Según Ávila, esta nueva decisión del grupo mayoritario tendrá impactos negativos. Afectará la capacidad de la economía para profundizar los niveles de crecimiento. También impactará el desarrollo del país.
La inflación lleva meses arrojando mensajes complejos. Esto ocurre a pesar de resultados positivos en otros indicadores. Colombia ha mostrado buenos números en crecimiento económico. También ha presentado cifras favorables en desempleo.
El Índice de los Precios al Consumidor está en menos de la mitad. Se compara con lo registrado en la cima pospandemia. En marzo de 2023 alcanzó 13,34 %. En mayo de este año se ubicó en 5,84 %. Sin embargo, los resultados más recientes muestran un panorama preocupante.
Las cifras de mayo revelan que el IPC no registra tendencia a la baja. La meta del Banrep es de 3 %. En cambio, el indicador va creciendo poco a poco. Quizá no tan lentamente como se esperaba.
Según la información del DANE, la última vez que vimos inflación similar fue en agosto de 2024. En otras palabras, se han perdido casi dos años. La pelea contra el crecimiento en los precios no ha avanzado.
Las proyecciones del Gobierno dan por hecho que el IPC finalizará el año por encima de lo esperado. También superará cómo cerró el indicador en 2025. El Marco Fiscal de Mediano Plazo marca una meta de inflación de 6 %. Esto para el próximo diciembre. Prácticamente un punto entero de crecimiento en un año.
Las proyecciones de otros analistas ubican el IPC entre 6 % y 7 %. Estas estimaciones son para finales de 2026.
La inflación básica muestra un panorama más turbulento. Esta medición excluye la volatilidad de los alimentos. También excluye los energéticos. Suele estar en la mira de los bancos centrales. Justamente porque permite ver un comportamiento más estructural en los precios.
Entre diciembre de 2025 y mayo de este año, esta medición pasó de 5,02 % a 5,98 %. Los datos son del propio Banco de la República. Los aumentos se registraron en prácticamente todos los meses. Solo se mantuvo estable entre marzo y abril.
Estos resultados serán uno de los puntos centrales en la discusión. Sin duda, marcarán el análisis de la situación económica.
El gerente general del Banco de la República es Leonardo Villar. Según sus explicaciones, parte de las principales presiones inflacionarias podrían venir del precio de los alimentos. Estos están bajo la lupa ante la llegada del fenómeno de El Niño.
Si la disminución en la frecuencia de las lluvias es fuerte, es altamente probable que los precios escalen. Lo mismo ocurre si disminuye la intensidad de las precipitaciones. Esto afectaría el bolsillo de los hogares colombianos.
La mira también está puesta en los precios del petróleo. Los fertilizantes son otro punto de atención. Ambos han caído producto de los acuerdos aplicados en el marco del conflicto en Oriente Medio. También han bajado por las acciones tomadas en ese contexto.
Si ese escenario se consolida, las perspectivas podrían ser positivas. Esto en cuanto a las presiones inflacionarias.
El banco central de un país es conocido como el “banco de bancos”. El Emisor les presta dinero a los demás actores del sistema financiero. Por este papel, la tasa de referencia de política monetaria es clave. Es fundamental para toda la economía.
Si el Emisor sube su tasa de interés, los demás bancos tendrán presión. Deberán prestarles a los ciudadanos y empresas a mayores tasas también.
El aumento de tasas tiene la intención teórica de encarecer los créditos. Esto a su vez influye en las decisiones de consumo de las personas. Ante mayores tasas de interés, mejor no endeudarse. Mejor no comprar esa moto, carro o casa en este momento.
Estas decisiones, colectivamente hablando, pueden ponerle un freno a la demanda. Esto a su vez puede terminar por bajar los precios de algunos bienes. Por ese camino, se empuja hacia abajo la inflación.
Sin embargo, el ministro de Hacienda ha cuestionado el rol de las tasas. Esto en el contexto actual. Sostiene que el choque es de oferta y no de demanda.
En la rueda de prensa, el ministro Ávila señaló que posiblemente habrá una nueva reforma tributaria. Podría presentarse en la instalación del nuevo Gobierno. Asegura que el propósito será favorecer el recaudo de la nación. A la vez, proteger a los sectores de menores ingresos.
Las contribuciones serían para los de más altos ingresos. Según lo que indica el Marco Fiscal de Mediano Plazo, la meta sería de 16 billones de pesos. Esto además de lo que se considere necesario para favorecer la recuperación en 2027.
La junta del Banrep está cumpliendo con la obligación constitucional y legal que le asiste. Así lo señalan algunos analistas. Está salvaguardando a la población del azote de la inflación. En especial a los pobres.
La inflación obedece no solo a causas externas. También responde al fortalecimiento de la demanda. Entre otros factores están los fenómenos del narcotráfico. La minería ilegal también influye. Las remesas son otro elemento a considerar.