Un ataque con drones rusos cobró la vida de dos periodistas ucranianos y un rescatista durante una serie de bombardeos nocturnos en distintas regiones del país. Los hechos ocurrieron en la madrugada del jueves cuando los comunicadores Olena Gramova y Yevguen Karmazin, del canal FreedomTV, se encontraban cubriendo información en una gasolinera de Kramatorsk.
La ofensiva aérea, que incluyó el lanzamiento de 130 drones sobre territorio ucraniano, dejó además varios heridos y daños materiales significativos. Un tercer periodista, Alexander Kolichev, resultó herido durante el ataque y fue trasladado de urgencia a un centro hospitalario.
En la región nororiental de Karkiv, un socorrista perdió la vida y cinco personas resultaron heridas tras un doble ataque con drones rusos. Las autoridades locales explicaron que los atacantes emplearon una táctica de bombardeos consecutivos para alcanzar a los equipos de rescate que acudían a atender la primera emergencia.
La Fuerza Aérea ucraniana logró interceptar 92 de los 130 drones lanzados durante la noche. Sin embargo, 25 aparatos impactaron en once localizaciones diferentes, mientras que los restos de los drones destruidos cayeron sobre otros once lugares causando daños adicionales.
En Kiev, la capital ucraniana, el jefe de la administración militar Timur Tkachenko reportó daños en diez puntos de la ciudad. Dos edificios de apartamentos recibieron impactos directos, dejando nueve personas heridas. Las sirenas de advertencia sonaron durante las explosiones, según testigos presenciales.
Una sinagoga en el distrito de Podil de Kiev sufrió daños materiales menores. El rabino Moshe Azman documentó los efectos del ataque en un video compartido a través de redes sociales. Además, el tráfico ferroviario en la zona se vio interrumpido por las operaciones militares.
Este ataque representa la segunda noche consecutiva de ofensivas con drones rusos en la capital ucraniana. Las acciones se enmarcan en una serie de operaciones dirigidas contra la infraestructura eléctrica nacional. El día anterior, al menos siete personas fallecieron en bombardeos similares, seis de ellas en Kiev.
El Ministerio de Defensa ruso justificó los ataques como represalia por supuestas acciones ucranianas contra objetivos civiles rusos. Por su parte, las autoridades rusas informaron haber derribado 139 drones ucranianos, principalmente en regiones occidentales fronterizas.
En medio de las hostilidades, se reportó un incendio en una planta industrial en la región rusa de Riazán y daños menores en instalaciones energéticas de Nizhni Nóvgorod. Paralelamente, la administración ucraniana encargada de prisioneros de guerra informó sobre la entrega de mil presuntos cadáveres de soldados ucranianos por parte de las autoridades rusas.
La escalada de violencia mediante el uso de drones evidencia una intensificación del conflicto que comenzó con la invasión rusa en febrero de 2022. Los ataques sistemáticos contra infraestructura civil y el creciente número de víctimas civiles, incluidos periodistas y personal de emergencia, han generado preocupación en la comunidad internacional.