La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia instaló este miércoles su congreso anual en Cartagena. Sin embargo, el encuentro tomó un giro inesperado. El terremoto que sacudió a Chocó, Valle del Cauca, Risaralda y Quindío transformó la agenda empresarial.
Bruce Mac Master, presidente de la Andi, encabezó la apertura del evento. Además, anunció que el gremio aportaría $2.000 millones para la emergencia. Esta cifra representa el 50% de las inscripciones al Congreso Empresarial Colombiano. El gesto buscaba marcar la pauta de solidaridad empresarial.
La campaña #EmpresasUnidasPorColombia arrancó durante la ceremonia inaugural. Posteriormente, las donaciones crecieron con rapidez. Jaime Murra, presidente de la junta directiva de la Andi, confirmó que los aportes superaron los $10.478.115.090. Esta suma más que quintuplicó el aporte inicial del gremio.
Murra lidera el Grupo Diana y considera que el empresariado tiene responsabilidad social. Según explicó, el sector privado debe “ayudar a construir país”. Esta afirmación resonó entre los asistentes al congreso. La cifra refleja el compromiso de las compañías con la reconstrucción nacional.
El Centro de Convenciones de Cartagena de Indias alberga las sesiones entre el 12 y 14 de agosto. No obstante, una ausencia marcó el inicio del evento. Ningún funcionario del gabinete de Abelardo De La Espriella asistirá a las jornadas programadas.
El aparato estatal concentra todos sus esfuerzos en la emergencia. Por lo tanto, no realizará gestiones distintas mientras dure la fase crítica. Esta decisión suspende el primer gran diálogo entre sector privado y nueva administración. El encuentro ocurría apenas semanas después de la posesión presidencial.
La Andi reforzó su mensaje solidario a través de redes sociales. El gremio señaló que el congreso tendría como eje central el apoyo a la emergencia. La etiqueta #MásPaísANDI acompañó las publicaciones difundidas horas antes de la instalación. La campaña buscaba convocar a más empresas a sumarse a las donaciones.
Mac Master insistió en que el gremio trabajará con la nueva administración. El presidente de la Andi quiere que el país salga adelante tras el terremoto. Este mensaje buscó tender puentes con el Ejecutivo pese a su ausencia física. Igualmente, reforzó el papel del sector privado en la respuesta a la crisis.
Los empresarios mantuvieron su cita en Cartagena pese al cambio de enfoque. El espacio se reorientó hacia la articulación de propuestas concretas. Asimismo, se priorizó la canalización de recursos y capacidades del sector productivo. El objetivo es atender a los damnificados y sostener la generación de empleo.
Murra abrió el congreso con un tono optimista. El dirigente afirmó que el sector privado atraviesa una nueva etapa. Esta fase despierta esperanza entre los empresarios colombianos frente a una posible reactivación. La expectativa se alimenta de los primeros mensajes del nuevo Gobierno sobre inversión.
El cuatrienio anterior estuvo marcado por niveles históricamente bajos de inversión. Ahora, las medidas anunciadas para impulsar este indicador generan expectativas diferentes. El cambio de administración coincide con un entorno global que presenta desafíos relevantes. Sin embargo, también ofrece oportunidades para la economía colombiana.
El congreso conserva su agenda original de líderes nacionales e internacionales. Los temas incluyen geopolítica, democracia, economía e innovación. El evento fue concebido para acercar posiciones entre empresarios, Estado y otros actores. La competitividad, sostenibilidad, tecnología y desarrollo productivo siguen sobre la mesa.
Murra destacó la fortaleza institucional evidenciada durante el cambio de gobierno. Las altas cortes, el Congreso de la República y los organismos de control mantuvieron la estabilidad. Los medios de comunicación y la fuerza pública también contribuyeron a este equilibrio. Según explicó, esta base institucional es clave para la reconstrucción que exige el terremoto.
Sergio Díaz-Granados, presidente de la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina, intervino en la jornada. El directivo coincidió en que la confianza institucional es fundamental. Esta confianza resulta necesaria para atraer inversión y cerrar brechas sociales. Su mensaje se sumó al tono de continuidad que los organizadores quisieron darle al congreso.
La ausencia gubernamental contrasta con el liderazgo empresarial en la respuesta a la emergencia. El Gobierno concentra su atención exclusivamente en la crisis mientras dure la fase crítica. Mientras tanto, el sector privado moviliza recursos desde Cartagena. Esta distribución de roles define las prioridades del país en este arranque de gestión.
La combinación entre solidaridad inmediata y agenda de largo plazo marcará el futuro cercano. Los próximos días definirán el rumbo de la reconstrucción nacional. También establecerán la relación entre el sector privado y el nuevo Gobierno colombiano. El Congreso de la Andi se convirtió en termómetro de estas dinámicas.
La campaña de donaciones continúa abierta para recibir aportes adicionales del empresariado. El gremio espera que más compañías se sumen a la iniciativa solidaria. Los recursos se destinarán a la atención de las regiones afectadas. Posteriormente, apoyarán los procesos de recuperación y reconstrucción en las zonas golpeadas.
El terremoto dejó cientos de muertos y miles de heridos en cuatro departamentos. La magnitud de la tragedia requiere una respuesta coordinada entre sectores público y privado. Por ahora, cada uno asume su rol desde frentes distintos. El Estado gestiona la emergencia mientras el empresariado moviliza recursos económicos.
La 82ª Asamblea General de la Andi transcurre en medio de este contexto excepcional. El evento mantiene sus sesiones programadas sobre temas estratégicos para el país. Paralelamente, canaliza la respuesta solidaria del sector productivo ante la crisis. Esta doble función caracteriza la edición 2026 del congreso empresarial más importante de Colombia.