El viernes 6 de noviembre, activistas ocuparon la obra de un centro de datos de Microsoft en Ámsterdam. Queda en el barrio de Sloterdijk. La policía neerlandesa habla de entre 150 y 200 detenidos por allanamiento. El terreno es un sitio en construcción, con grúas y andamios, no una oficina de la empresa.
Los manifestantes son del colectivo Geef Tegengas. Según los medios neerlandeses, algunos subieron a una grúa y encendieron bengalas. El conteo de asistentes está en disputa. La policía habló primero de «decenas» y el grupo dijo que eran cientos.
La protesta fue parte de la red «Stop Dirty Data Centres». Hubo acciones el 6 y el 7 de noviembre en unos 15 países. Piden una moratoria a los centros de datos grandes. No piden cerrar los que ya funcionan.
«We don't want it to be built. Nobody needs it».
Nathan Timmer, vocero de Geef Tegengas
La cita, dicha a Al Jazeera, significa «no queremos que se construya, nadie lo necesita» (traducción de El Centavo). Un vocero del grupo también mencionó el papel de Microsoft en Gaza. Habló además de contenido de IA «de baja calidad».
Según la policía, algunos llevaban una amoladora y material de escalada. También reportó enfrentamientos y un agente con una herida leve. Aparte, Fossielvrij NL hizo una manifestación autorizada fuera del terreno. Protestaba contra los centros de datos que usan gas.
Microsoft dijo que entiende el sentimiento y respeta la expresión pacífica. Sin embargo, su vocero aclaró que no aprueban «ninguna acción que sea ilegal» ni que ponga en riesgo la seguridad de las personas (traducción de El Centavo). Pure Data Centers, dueña de la obra, pidió que los activistas salieran con seguridad y ofreció dialogar.
El proyecto son tres torres de 85 metros. Suman unos 78 megavatios en salas y una inversión de más de 1.000 millones de euros. Microsoft será el único inquilino, según Pure DC. Los activistas hablan de 100 megavatios y de un consumo igual al de todos los hogares de Ámsterdam. Esas cifras son del grupo, no de las empresas.
El caso tiene un fondo legal. Desde 2022, Países Bajos solo permite los grandes centros de datos en dos zonas del norte. Además, Ámsterdam no admite nuevos hasta 2035, salvo solicitudes anteriores al 28 de diciembre de 2023. La provincia dio el permiso porque tres torres «pequeñas» no cuentan como gran centro de datos.
Del otro lado está la Comisión Europea. Su plan para la inteligencia artificial busca triplicar, como mínimo, la capacidad de centros de datos de la Unión. El plazo es de cinco a siete años.
La Agencia Internacional de la Energía calcula que los centros de datos usaron unos 415 teravatios hora en 2024. Eso es cerca del 1,5 % de la electricidad mundial. En su escenario base, llegarían a unos 945 teravatios hora en 2030, casi el 3 %. Es un escenario, no una medición.
En empleo, las proyecciones también son de exposición, no de despidos ocurridos. El Foro Económico Mundial, con una encuesta a empleadores, estima 170 millones de empleos creados al 2030. Calcula también 92 millones desplazados. El saldo sería de 78 millones más.
La directora del FMI, Kristalina Georgieva, dijo que la IA afectará cerca del 40 % de los empleos globales. En economías avanzadas, la cifra sube hasta el 60 %. «Afectar» no significa eliminar: incluye puestos que cambian o se complementan con la tecnología.
Para América Latina, la OIT y el Banco Mundial estimaron en 2024 un rango. Entre el 26 % y el 38 % de los empleos está expuesto a la IA generativa. Solo entre el 2 % y el 5 % tendría potencial de automatización total.
En el país, el gremio Asocapitales calculó que el 26,1 % de los ocupados es «vulnerable» a la IA. Son unos 3,27 millones de personas. Es un cálculo propio del gremio.
En Colombia, el debate de los centros de datos es distinto. Según Cushman & Wakefield, Bogotá tiene 58 megavatios operativos y unos 300 en proyectos. El freno, dice la firma, es la energía disponible.
La discusión entre activistas y empresas tiene dos lados. Los manifestantes piden frenar la expansión por su consumo de energía y por sus efectos sociales. Las compañías y la Comisión Europea la defienden por la capacidad digital que, dicen, necesita el continente.
Fuentes: NOS, Al Jazeera, NH Nieuws, Computable, DatacenterDynamics, Reuters, Agencia Internacional de la Energía, Foro Económico Mundial, FMI, OIT, Banco Mundial, Asocapitales, Cushman & Wakefield.
Esta nota fue hecha con IA.