La tragedia humanitaria en Gaza se profundiza con 27 nuevas muertes mientras civiles buscaban alimentos en el sur del enclave palestino. Las víctimas perdieron la vida cuando las fuerzas israelíes abrieron fuego contra una multitud cerca de un centro de distribución.
El incidente ocurrió en las instalaciones de la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF), una organización respaldada por Estados Unidos. Según datos de la ONU, más de 1,400 personas han fallecido desde mayo mientras intentaban acceder a ayuda humanitaria.
“Vimos la muerte en nuestros ojos”, relató Yusuf al-Awawda, quien esperaba comida desde temprano. “Llevamos fuera desde las seis. Cuatro horas bajo el sol, cuatro horas expuestos”, agregó con desesperación.
Un testigo identificado como Yousef Abed describió la dramática escena. “Vi a varias personas sangrando en el suelo, pero no pude detenerme a ayudarlas porque los disparos continuaban”, manifestó visiblemente afectado.
La situación se torna más crítica con el paso de los días. Khadija al-Musalha, una mujer palestina desplazada, expresó su angustia: “Nos vamos a dormir con lágrimas, con nuestro dolor, sin tratamiento, sin comida, sin bebida”.
Las últimas 24 horas fueron particularmente mortíferas en Gaza. Los reportes indican 119 fallecidos por ataques israelíes, incluyendo bombardeos y disparos contra civiles que buscaban asistencia humanitaria.
La infraestructura médica también sufre los embates. La Media Luna Roja Palestina reportó un ataque a su sede en Khan Younis que dejó un empleado muerto y tres heridos. Las imágenes mostraron el edificio envuelto en llamas.
El hambre cobra cada vez más vidas. Seis personas murieron en el último día por inanición o malnutrición. La cifra total de fallecidos por hambre alcanza 175 personas, incluyendo 93 niños, según datos proporcionados por Hamas.
Hisham Mhanna, vocero del Comité Internacional de la Cruz Roja, hizo un llamado urgente: “Necesitamos el ingreso sostenible de ayuda humanitaria para inundar Gaza. Los hospitales y pacientes requieren más alimentos para su recuperación”.
Israel niega la existencia de una crisis alimentaria y asegura haber aumentado el ingreso de ayuda. Sin embargo, las organizaciones humanitarias insisten en que persisten severas restricciones de acceso.
El conflicto, iniciado tras el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023 que dejó 1,200 muertos en Israel, ha cobrado ya 60,839 vidas palestinas según los registros de la organización que controla Gaza.
En otro incidente reciente, una explosión impactó una escuela en Khan Younis que servía como refugio para desplazados, provocando al menos dos víctimas mortales. Los ataques a infraestructura civil complican aún más la distribución de ayuda.
Las organizaciones humanitarias advierten que la tasa de muertes por hambre se ha acelerado drásticamente en julio, superando el total de los 20 meses anteriores. La situación amenaza con empeorar si no se garantiza un acceso seguro y constante de suministros.