La Crisis de la Jibia: Tensión entre Pescadores Artesanales y Flota Extranjera en Aguas Chilenas
Una grave denuncia sacude las costas chilenas mientras pescadores artesanales alertan sobre la presencia masiva de embarcaciones extranjeras cerca del mar territorial. La situación ha desencadenado protestas en diversos puertos del país.
Según reportes de dirigentes pesqueros locales, una flota de 166 barcos, principalmente de bandera china, junto con embarcaciones coreanas y de Vanuatu, estaría operando peligrosamente cerca de la Zona Económica Exclusiva chilena.
Hugo Poblete, presidente de la Federación de Pescadores Artesanales de la Bahía Narau, describe una situación alarmante. “Los barcos extranjeros están ingresando de a dos hacia la costa, quedando apenas a 15 o 20 millas, justo donde se captura la jibia”, explica con preocupación.
La desaparición de la jibia durante los últimos tres meses ha provocado seria inquietud entre las comunidades pesqueras locales. Este molusco representa un recurso vital para numerosas familias dedicadas a la pesca artesanal.
Alberto Olivares, presidente de la Federación de Pescadores de Iquique, advierte sobre las tácticas empleadas por estas embarcaciones. “Prenden todas sus luces como árboles de Pascua, atrayendo a la jibia que es sensible a la luminosidad”, señala el dirigente.
Las protestas no se han hecho esperar. En Coquimbo, Valparaíso y San Antonio, los pescadores han realizado manifestaciones que incluyen barricadas y bloqueos de calles, generando enfrentamientos con las fuerzas policiales.
Sin embargo, las autoridades marítimas chilenas presentan una versión diferente. El contraalmirante Sigfrido Ramírez asegura que la flota está siendo monitoreada constantemente y niega actividades ilegales dentro de la zona exclusiva.
Esteban Donoso, director nacional subrogante de Sernapesca, refuerza esta posición oficial. “En los últimos dos años no hemos verificado operación de buques pesqueros extranjeros dentro de la Zona Económica Exclusiva”, afirma categóricamente.
Los pescadores artesanales insisten en que las autoridades carecen de recursos suficientes para una vigilancia efectiva. Demandan mayor monitoreo y escolta para los buques que ingresan a puertos nacionales.
La crisis ha expuesto las limitaciones en la capacidad de fiscalización marítima chilena. Sernapesca reconoce dificultades logísticas para controlar estas flotas, mientras la Armada admite restricciones en su capacidad de vigilancia continua.
El impacto potencial va más allá de la jibia. Los pescadores advierten que su desaparición podría afectar también al pez espada, otro recurso fundamental para las comunidades pesqueras del norte del país.
Esta situación refleja un conflicto más amplio sobre la protección de recursos marinos y la capacidad de los estados costeros para defender sus zonas económicas exclusivas frente a flotas pesqueras internacionales.