El portaaviones USS Gerald Ford, considerado el mayor del mundo, llegó al puerto de Split, en Croacia. La embajada de Estados Unidos confirmó la llegada de este buque insignia. Periodistas de la agencia AFP constataron su arribo en territorio croata.
La visita tiene como objetivo realizar una parada técnica y trabajos de mantenimiento programados. Estas labores resultan necesarias tras operar durante casi nueve meses en zonas de conflicto. El portaaviones también cumplió misiones en aguas del Caribe durante ese período.
Esta escala permite comprobar el estado técnico del portaaviones después de un periodo prolongado en el mar. Además, resalta su función estratégica dentro de la Marina estadounidense. Las autoridades navales consideran prioritaria esta revisión tras el extenso despliegue.
Durante su última misión, el USS Gerald Ford desempeñó un papel central en las acciones militares estadounidenses. En febrero, formó parte junto con el portaaviones Abraham Lincoln de la presencia naval en Medio Oriente. Esta operación coincidió con una campaña aérea de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Ambos portaaviones están dotados de decenas de aeronaves de última generación. Por ello, se consideran piezas clave en las operaciones relacionadas con el régimen iraní. La retirada del USS Gerald Ford dejó a las fuerzas estadounidenses con capacidad temporalmente reducida en esa región.
El despliegue incluyó también operaciones antinarcóticos en el Caribe durante varias semanas. Las fuerzas estadounidenses participaron en ataques a embarcaciones sospechosas de tráfico de drogas. Asimismo, interdictaron tanqueros sancionados por el gobierno de Washington.
Las operaciones caribeñas permitieron confiscar bienes ligados al ex dictador venezolano Nicolás Maduro. Estas acciones formaron parte de la estrategia estadounidense contra el narcotráfico en la región. El portaaviones sirvió como base móvil para estas intervenciones coordinadas.
Sin embargo, el despliegue no estuvo exento de incidentes que afectaron las operaciones. Al poco tiempo de partir de la base naval en Creta, el portaaviones sufrió un incendio. El siniestro ocurrió en la lavandería el 12 de marzo pasado.
El incendio dejó un saldo de dos tripulantes heridos durante las labores de extinción. El fuego causó daños importantes en las instalaciones internas del buque. Según datos de la Marina estadounidense recogidos por AFP, el siniestro afectó aproximadamente 100 camas.
La nave registró además dificultades técnicas en el sistema de sanitarios a bordo. Los problemas incluyeron atascos frecuentes y largas esperas para utilizar los baños. Estas fallas evidenciaron la necesidad urgente de intervenciones de mantenimiento durante la escala en Split.
Los incidentes técnicos afectaron la moral y el bienestar de la tripulación. Las condiciones a bordo se volvieron progresivamente más complicadas durante las últimas semanas. Por tanto, la parada en Croacia representa un alivio necesario para los más de cinco mil tripulantes.
La embajada de Estados Unidos en Croacia subrayó la relevancia de la escala del USS Gerald Ford. Según declaraciones citadas por AFP, la estancia servirá para encuentros protocolarios con funcionarios locales. Estas reuniones fortalecerán los vínculos diplomáticos entre ambas naciones.
De acuerdo con las autoridades diplomáticas, la visita permitirá poner en valor la alianza sólida entre ambos países. Esta relación bilateral se ha consolidado desde el ingreso de Croacia a la OTAN. Estados Unidos considera a Croacia un socio estratégico en el sureste europeo.
El despliegue de casi nueve meses estuvo marcado por operaciones de gran alcance geográfico. Las misiones abarcaron desde el Mediterráneo oriental hasta el mar Caribe. También incluyeron presencia disuasoria en el golfo Pérsico y el mar Arábigo.
Los recientes incidentes a bordo añadieron complejidad a un despliegue ya exigente. Las condiciones operativas en zonas de conflicto generaron desgaste en equipos y personal. Por ello, la llegada a Split representa un momento crucial de pausa operativa.
La escala también servirá para refuerzo logístico de uno de los activos navales más destacados. La Marina estadounidense aprovechará para reabastecer provisiones y realizar reparaciones menores. Técnicos especializados viajarán desde Estados Unidos para supervisar los trabajos más delicados.
El USS Gerald Ford es el primero de una nueva clase de portaaviones estadounidenses. Su construcción representó una inversión superior a los trece mil millones de dólares. Incorpora tecnologías revolucionarias en sistemas de catapulta electromagnética y armamento.
Este buque puede transportar más de setenta y cinco aeronaves de combate y apoyo. Su tripulación supera los cinco mil efectivos entre marineros y aviadores. La capacidad operativa del Gerald Ford supera a cualquier otro portaaviones en servicio actualmente.
La presencia del portaaviones en el Adriático también envía un mensaje político a la región. Demuestra el compromiso estadounidense con la seguridad de sus aliados europeos. Particularmente, refuerza la presencia naval en un momento de tensiones globales crecientes.
Las autoridades croatas recibieron con satisfacción la llegada del buque insignia estadounidense. El gobierno de Zagreb considera esta visita como reconocimiento a su papel en la alianza atlántica. Funcionarios locales organizarán eventos de bienvenida para la tripulación durante su estancia.
La Marina estadounidense no ha especificado la duración exacta de la parada técnica. Sin embargo, fuentes navales estiman que los trabajos podrían extenderse entre dos y tres semanas. Posteriormente, el USS Gerald Ford retomará sus operaciones en aguas europeas o mediterráneas.
El contexto regional añade importancia estratégica a esta escala de mantenimiento programada. Las tensiones en Medio Oriente continúan requiriendo presencia naval estadounidense sostenida. El Gerald Ford podría ser redespliegado rápidamente si la situación lo requiere.
Mientras tanto, otros buques de la flota estadounidense mantienen la presencia en zonas críticas. El portaaviones Abraham Lincoln permanece operativo en aguas del golfo Pérsico. Esta rotación permite mantener capacidad de respuesta sin comprometer la preparación de los buques.
La llegada a Croacia marca un hito en el despliegue más largo del Gerald Ford. Desde su puesta en servicio, el portaaviones ha realizado varias misiones operacionales importantes. Sin embargo, ninguna había alcanzado la duración ni la intensidad de esta última.
Los trabajos de mantenimiento incluirán revisión exhaustiva de sistemas de propulsión nuclear. También se inspeccionarán los reactores que permiten al buque operar sin reabastecimiento durante décadas. Estas verificaciones garantizan la seguridad operacional del portaaviones para futuras misiones.