En un giro significativo en las negociaciones sobre el conflicto en Ucrania, el presidente estadounidense Donald Trump anunció este lunes una reducción drástica en el plazo otorgado a Vladimir Putin para alcanzar un alto el fuego.
Durante un encuentro con el primer ministro británico Keir Starmer en el complejo de golf de Turnberry, Escocia, Trump estableció un nuevo ultimátum de “10 a 12 días” para que Rusia detenga las hostilidades.
“No hay razón para esperar más tiempo. No estamos viendo ningún progreso”, declaró Trump ante la prensa internacional, modificando sustancialmente el plazo inicial de 50 días anunciado el pasado 14 de julio.
El mandatario estadounidense expresó su profunda decepción con el comportamiento del líder ruso. En particular, señaló que después de mantener “cuatro o cinco” conversaciones directas, Putin continúa ordenando ataques con cohetes contra ciudades ucranianas, especialmente Kiev.
“Mata a un montón de gente en residencias y deja cuerpos tirados por toda la calle”, manifestó Trump, evidenciando su frustración por la falta de avances diplomáticos.
La respuesta desde Kiev no se hizo esperar. El jefe de la oficina presidencial ucraniana, Andrí Yermak, agradeció públicamente la postura firme de Estados Unidos. A través de su cuenta en la red social X, Yermak enfatizó que “Putin solo respeta el poder” y calificó el mensaje de Trump como “fuerte y claro”.
Las negociaciones entre las delegaciones rusa y ucraniana se reanudaron recientemente en Estambul, el 23 de julio. Durante estos encuentros, Rusia propuso establecer grupos de trabajo que operarían de manera virtual, una sugerencia que hasta el momento no ha recibido respuesta oficial de Ucrania, según informó el Kremlin.
Este nuevo ultimátum surge en medio de continuos bombardeos rusos sobre territorio ucraniano. Polonia, en respuesta a la más reciente ofensiva rusa, se vio obligada a desplegar aviones de combate para proteger su espacio aéreo, evidenciando la escalada de tensiones en la región.
La decisión de Trump de acortar el plazo refleja un endurecimiento en la postura estadounidense frente al conflicto. Esta medida podría tener importantes implicaciones para las relaciones internacionales y el desarrollo futuro de la guerra en Ucrania.
Las conversaciones diplomáticas continúan desarrollándose en múltiples niveles, mientras la comunidad internacional observa atentamente si este nuevo plazo generará algún cambio significativo en la postura del Kremlin hacia el conflicto ucraniano.