Estados Unidos impondrá un arancel adicional del 10% a las exportaciones colombianas a partir del próximo 7 de agosto, según anunció la Casa Blanca mediante la Orden Ejecutiva 14257 firmada por el presidente Donald Trump.
Esta nueva medida arancelaria afectará a todos los países que no figuren en el Anexo I del documento oficial. Desafortunadamente, Colombia no está incluida en dicha lista, lo que significa que sus productos deberán pagar un arancel total del 20% para ingresar al mercado estadounidense.
El anuncio ha generado una ola de preocupación entre diversos sectores económicos del país. Andrés Valencia, exministro de Agricultura, fue uno de los primeros en manifestar su inquietud a través de redes sociales, calificando la decisión como “un duro golpe a nuestra economía y particularmente al agro colombiano”.
Por su parte, la senadora María Fernanda Cabal expresó su alarma por el impacto que tendrá esta medida en productos emblemáticos. “EE.UU. impone arancel del 20% a productos colombianos: un golpe directo a nuestra industria. Café, flores y más sectores en riesgo”, señaló la legisladora.
Las consecuencias económicas podrían ser significativas considerando que Estados Unidos es el principal socio comercial de Colombia. Durante 2024, las exportaciones hacia ese país superaron los USD 2.400 millones, abarcando una amplia gama de productos como flores, confecciones, café procesado y manufacturas.
Aunque el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambos países sigue vigente desde 2012, este nuevo arancel unilateral podría interpretarse como una estrategia de presión. Fuentes del Ministerio de Comercio colombiano indicaron que están evaluando el alcance legal de la medida y su compatibilidad con los acuerdos existentes.
Esta decisión forma parte de una política comercial más agresiva implementada por Trump tras su regreso a la Casa Blanca. El enfoque se basa en la “reciprocidad arancelaria”, que busca imponer gravámenes a países que, según Washington, no ofrecen condiciones equivalentes de acceso a sus mercados.
Inicialmente, esta estrategia estaba dirigida principalmente hacia naciones asiáticas como China, Vietnam e India. Sin embargo, su extensión a socios latinoamericanos como Colombia marca un giro preocupante en las relaciones comerciales hemisféricas.
Hasta el momento, el gobierno colombiano no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre esta medida que entrará en vigor a las 12:01 a.m. (hora del este) del 7 de agosto de 2025. Los gremios empresariales ya se preparan para solicitar respuestas diplomáticas y acciones urgentes ante lo que consideran una amenaza directa al comercio exterior del país.