En un giro dramático de los acontecimientos en el conflicto de Gaza, el presidente estadounidense Donald Trump lanzó hoy un severo ultimátum a Hamas, estableciendo un plazo definitivo para aceptar su propuesta de paz.
Desde la Casa Blanca, Trump utilizó su plataforma Truth Social para comunicar que el grupo palestino tiene hasta las 18:00 horas del domingo (22:00 GMT) para dar una respuesta definitiva al plan de tregua y liberación de rehenes.
El mensaje presidencial adoptó un tono especialmente amenazante. “Si este ACUERDO FINAL no se alcanza, el INFIERNO TOTAL, como nadie ha visto antes, se desatará contra Hamas”, escribió Trump en mayúsculas para enfatizar la gravedad de sus palabras.
La fecha límite establecida resulta particularmente significativa, pues dos días después se cumplirán dos años de la incursión de Hamas en el sur de Israel que desencadenó el actual conflicto armado.
Mientras tanto, Mohammed Nazzal, representante del ala política de Hamas, ha indicado que el grupo continúa evaluando la propuesta. “Pronto anunciaremos nuestra posición”, declaró, sin proporcionar detalles específicos sobre los puntos de discusión.
La comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de los acontecimientos. Varios países árabes y occidentales han estado presionando a Hamas para que acepte el plan de alto el fuego propuesto por la administración Trump.
En medio de estas tensiones diplomáticas, una nueva flotilla humanitaria se dirige hacia Gaza. Aproximadamente 150 personas navegan a bordo de nueve veleros que zarparon desde Catania el 27 de septiembre, desafiando las advertencias de Israel.
Las autoridades israelíes han manifestado su rechazo a esta iniciativa humanitaria. De hecho, ya han comenzado a deportar a los activistas que llegaron en los primeros barcos, evidenciando su firme postura contra cualquier intento de romper el bloqueo marítimo.
La crisis humanitaria en Gaza continúa agravándose mientras las negociaciones diplomáticas se desarrollan contrarreloj. La población civil sigue sufriendo las consecuencias del conflicto prolongado, con infraestructuras básicas severamente dañadas y recursos limitados.
Esta nueva intervención de Trump marca un punto de inflexión en las negociaciones, introduciendo un elemento de presión temporal que podría alterar significativamente la dinámica del conflicto en las próximas horas.