La calificadora internacional S&P National Ratings confirmó la máxima calificación crediticia coAAA para Bogotá. Además, ratificó una perspectiva estable para la capital colombiana. Esta decisión también incluyó la confirmación de la máxima nota para los programas de emisión. Asimismo, abarcó los programas de colocación de bonos de deuda pública interna del Distrito.
La calificadora fundamentó su decisión en varios pilares estructurales de la economía capitalina. Por un lado, destacó la fortaleza económica y fiscal de Bogotá. Por otro lado, resaltó el crecimiento sostenido del recaudo tributario. Igualmente, valoró la eficiencia en la gestión financiera distrital. También reconoció el manejo responsable del endeudamiento público.
Estos factores fortalecen significativamente la confianza de los inversionistas en la ciudad. Además, respaldan la financiación de proyectos estratégicos contemplados en el Plan Distrital de Desarrollo. Consecuentemente, la calificación favorece el acceso a mecanismos de financiamiento para infraestructura.
La revisión realizada por S&P National Ratings concluyó aspectos fundamentales sobre el perfil crediticio. Específicamente, determinó que Bogotá mantiene un perfil crediticio sólido. Este perfil se sustenta en una combinación de ingresos propios robustos. También se apoya en una administración financiera alineada con criterios de sostenibilidad.
En su informe técnico, la firma señaló características distintivas de la gestión capitalina. Particularmente, indicó que la ciudad conserva una base tributaria resiliente. Adicionalmente, mantiene una gestión eficiente del recaudo de impuestos. Igualmente, desarrolla una administración responsable de la liquidez disponible.
Estos elementos le permiten a Bogotá sostener una posición financiera estable. Esto ocurre incluso en un entorno económico desafiante a nivel nacional. Por tanto, la ciudad demuestra capacidad de adaptación ante circunstancias adversas.
El desempeño de las finanzas distritales constituyó uno de los principales argumentos evaluados. Durante 2025, el recaudo tributario creció aproximadamente 8% frente al año anterior. En términos absolutos, alcanzó los $14,09 billones en recursos captados.
Los impuestos Predial, Industria y Comercio (ICA) y Vehículos continúan consolidándose estratégicamente. Estas tres fuentes representan las principales fuentes de recursos del Distrito. Conjuntamente, aportan el 46% de los ingresos totales de la ciudad. Consecuentemente, fortalecen la capacidad presupuestal de la administración distrital.
En materia económica, S&P resaltó el papel protagónico de Bogotá nacionalmente. La capital continúa siendo el principal motor de la economía colombiana. Específicamente, aporta cerca del 27% del Producto Interno Bruto nacional.
A ello se suma un comportamiento favorable del mercado laboral capitalino. Durante 2025, la tasa de desempleo se ubicó en 8,2%. Este indicador la calificadora lo incluyó entre los factores positivos. Además, respalda la capacidad de la ciudad para mantener generación estable.
Esta estabilidad laboral se traduce directamente en ingresos fiscales sostenibles. Por tanto, fortalece la base tributaria de la administración distrital.
La ratificación de la perspectiva estable envía una señal clara al mercado. Principalmente, comunica continuidad sobre la capacidad financiera del Distrito. Según S&P National Ratings, “la perspectiva refleja que Bogotá mantendrá sus principales fortalezas crediticias durante los próximos 12 meses”.
El análisis también prevé que la ciudad seguirá consolidándose económicamente. Particularmente, se mantendrá como uno de los principales actores económicos del país. Esto ocurrirá gracias al respaldo de sus ingresos propios. Igualmente, se apoyará en su flexibilidad presupuestal disponible.
La calificadora agregó que ese escenario permitirá al Distrito atender adecuadamente compromisos. Específicamente, podrá cumplir el servicio de su deuda puntualmente. Simultáneamente, continuará financiando parte de las inversiones previstas. Estas inversiones están contempladas en su plan de desarrollo vigente.
En ese sentido, la confirmación de la nota crediticia fortalece percepciones positivas. Mejora la percepción de los mercados sobre la estabilidad financiera. Además, favorece el acceso a mecanismos de financiamiento competitivos. Estos mecanismos permitirán ejecutar proyectos de infraestructura y desarrollo urbano.
La secretaria de Hacienda, Ana María Cadena, afirmó aspectos relevantes sobre la calificación. Específicamente, señaló que “la confirmación de la máxima calificación crediticia por parte de S&P National Ratings ratifica que Bogotá cuenta con unas finanzas sólidas y una administración responsable de los recursos públicos”.
Añadió que esta decisión “fortalece la confianza de los inversionistas y del mercado en Bogotá, permitiéndonos seguir financiando los grandes proyectos que transforman la ciudad, siempre bajo criterios de responsabilidad fiscal y sostenibilidad financiera”.
Estas declaraciones subrayan el compromiso de la administración con la transparencia. Igualmente, refuerzan el mensaje de responsabilidad en el manejo de recursos.
La decisión de S&P también incluyó la ratificación de calificaciones adicionales. Específicamente, confirmó la máxima calificación para dos programas de emisión. Estos corresponden a programas de colocación de bonos de deuda pública interna.
El primer programa corresponde a un cupo calificado por $9,66 billones. De este monto, ya se han emitido $2,88 billones efectivamente. Estos recursos se materializaron mediante títulos en pesos y UVR. Además, contemplan plazos entre 10 y 29 años de vencimiento.
Igualmente, la calificadora mantuvo la máxima nota para otro programa especializado. Este incluye bonos, bonos verdes, sociales y sostenibles de deuda pública interna. Su cupo asciende a $5,335 billones disponibles para emisión. Actualmente, registra emisiones por $510.360 millones ejecutados.
Estos instrumentos cuentan con plazos entre tres y 35 años. Además, pueden emitirse en pesos, UVR e IPC. Esta diversidad amplía las alternativas de financiación para las inversiones distritales. Consecuentemente, otorga mayor flexibilidad a la administración financiera.
La evaluación de S&P también incorporó el comportamiento sectorial relevante. Particularmente, analizó el sector de la construcción como elemento fortalecedor. Este sector contribuye significativamente al perfil económico de Bogotá.
El informe destacó que la dinámica de esta actividad ha superado promedios. Específicamente, ha superado el promedio nacional en indicadores clave. Esto fue impulsado por la entrega de 30.465 subsidios de vivienda. Estas entregas ocurrieron entre 2024 y mayo de 2026.
Adicionalmente, se registró mayor recaudo derivado de la delineación urbana. Este incremento está asociado al crecimiento en las licencias de construcción. Por tanto, el sector inmobiliario continúa dinamizando la economía capitalina.
En conjunto, estos indicadores respaldan la conclusión general de la calificadora. Confirman que Bogotá conserva una posición financiera sólida y sostenible. Además, demuestran capacidad para sostener sus compromisos fiscales existentes. Igualmente, evidencian capacidad para continuar financiando las inversiones previstas. Estas inversiones forman parte de su estrategia de desarrollo territorial.
La combinación de fortaleza fiscal, crecimiento tributario y gestión eficiente configura un escenario favorable. Este escenario posiciona a Bogotá como referente de estabilidad financiera. Además, la convierte en destino atractivo para la inversión nacional. También fortalece su atractivo para la inversión internacional en proyectos estratégicos.
La perspectiva estable ratificada por S&P refuerza la confianza institucional. Simultáneamente, valida las políticas fiscales implementadas por la administración distrital. Finalmente, proyecta continuidad en el desempeño financiero de la capital colombiana.