La reciente salida de Diego Guevara del Ministerio de Hacienda ha generado un torbellino de incertidumbre en el panorama económico de Colombia. Este cambio inesperado ha sacudido los cimientos de la política monetaria del país, afectando tanto a los mercados financieros como a las expectativas de los analistas. La renuncia de Guevara, conocido por su postura firme en favor de la restricción fiscal, ha dejado un vacío que los mercados han interpretado como un signo de inestabilidad. El peso colombiano ha caído a su nivel más bajo desde enero, mientras que los swaps han experimentado un aumento significativo.
La llegada de Germán Ávila, actual presidente del Grupo Bicentenario, como sucesor de Guevara, ha generado especulaciones sobre el futuro de la política fiscal y monetaria del país. Los estrategas están reevaluando sus expectativas sobre un posible recorte de tasas en la próxima reunión del Banco de la República. La incertidumbre se ha intensificado debido a las preocupaciones sobre si Ávila tomará medidas para controlar el gasto en un año electoral.
El mercado había anticipado que el Banco de la República continuaría con su ciclo de flexibilización, reduciendo la tasa de interés de referencia al 9,25 %. Desde diciembre de 2023, el banco ha disminuido los costos de endeudamiento en 3,75 puntos porcentuales. Sin embargo, la salida de Guevara ha cambiado el panorama. Camilo Pérez, director de investigación económica del Banco de Bogotá, señaló que la probabilidad de un recorte de tasas ha disminuido, mientras que la probabilidad de estabilidad ha aumentado.
Andrés Pardo, director de estrategia para Latinoamérica en XP Investments, también ha ajustado sus expectativas. Ahora prevé que el Banco de la República mantenga las tasas sin cambios, en lugar de un recorte de 25 puntos básicos. Aunque los datos recientes muestran un crecimiento económico mayor al esperado y mayores expectativas de inflación, la salida de Guevara ha incrementado los riesgos fiscales, lo que ha llevado a Pardo a modificar su pronóstico.
Las preocupaciones sobre la gestión presupuestaria del presidente Gustavo Petro y la inflación persistente han llevado a Bancolombia a revisar sus estimaciones. Los analistas del banco ahora esperan que la tasa de interés de referencia se ajuste al 7,5 % para finales de año, un punto porcentual más que su estimación anterior. La junta del Banco de la República se encuentra dividida entre quienes apoyan recortes más grandes y aquellos que abogan por la cautela.
Los ministros de Hacienda de Petro, quienes también son miembros de la junta del banco, han respaldado la postura de reducir las tasas. Sin embargo, la ausencia de Guevara en la próxima reunión podría influir en las decisiones. Germán Ávila, aliado de Petro desde hace mucho tiempo, asumirá el cargo esta semana, lo que podría significar menos oposición a las necesidades de gasto del presidente.
Petro ha expresado públicamente su descontento con las propuestas de recortes de gastos y pagos de deuda a generadoras de energía y otras empresas del sector privado. El cambio de liderazgo en el Ministerio de Hacienda podría facilitar un enfoque más flexible en el gasto público. Munir Jalil, economista jefe de BTG para los Andes, destacó que la salida de Guevara podría sentar un mal precedente si se debió a su postura sobre los recortes de gasto.
Colombia enfrenta un déficit fiscal del 6,8 % del PIB, superando la meta del gobierno. Las autoridades sobreestimaron los ingresos y aumentaron el gasto público, aunque el Ministerio de Hacienda afirma que se mantuvo dentro de los límites de la regla fiscal. El gobierno necesita recortar al menos $12 billones (US$2.900 millones) del gasto, ya que Petro no logró aprobar la ley de financiamiento para el presupuesto de este año.
La relación de Petro con el Congreso se ha deteriorado. Aunque cuenta con una mayoría en la Cámara de Representantes, el Senado ha bloqueado algunas de sus reformas sociales más significativas. El presidente ha convocado una consulta para que la ciudadanía decida sobre los temas rechazados por los legisladores. Sergio Guzmán, director de Colombia Risk Analysis, señaló que Petro enfrenta presión para mostrar resultados y mantener activa a su base de apoyo. En este contexto, la responsabilidad fiscal y la reducción del gasto podrían no ser prioridades para el gabinete de Petro.
A pesar de que el peso ha avanzado un 7,25 % frente al dólar este año, impulsado por las operaciones de carry trade en América Latina, el aumento del gasto público podría afectar las frágiles cuentas fiscales de Colombia. Fitch Ratings ya ha reducido la perspectiva crediticia del país de estable a negativa, citando el deterioro de su posición fiscal y dudas sobre un posible cambio de rumbo del gobierno.
Desde la última reunión del Banco de la República, los riesgos fiscales han aumentado. La renuncia de Guevara, junto con las cifras fiscales de 2024 y las de enero, ha generado mayor incertidumbre sobre las perspectivas económicas del país. En este contexto, el futuro de la política monetaria y fiscal de Colombia sigue siendo incierto, y los actores económicos deberán adaptarse a un entorno en constante cambio.