El debate de la reforma tributaria del Gobierno se retoma este martes a las 9:00 a.m. en las comisiones económicas conjuntas del Congreso. Sin embargo, el panorama luce cada vez más complicado para la iniciativa que busca recaudar 16,3 billones de pesos.
En el orden del día está pendiente la votación de una ponencia de archivo. Con esta propuesta finalizó la jornada anterior del 3 de diciembre. También quedan por votar dos ponencias negativas más, presentadas por los representantes Katherine Miranda y Jorge Méndez. Además, está programada la discusión positiva de la iniciativa del Ministerio de Hacienda.
Hasta ahora, los avances han sido escasos en las comisiones económicas del Senado y la Cámara. Por el contrario, una votación en el Senado evidenció que el proyecto no cuenta con suficiente apoyo. La falta de respaldo se hizo evidente cuando la mayoría votó a favor del archivo de la reforma.
La última sesión del 3 de diciembre finalizó en medio de la controversia. Varios congresistas denunciaron lo que llamaron una “jugadita” para dilatar el proceso. Mauricio Gómez Amín, senador del Partido Liberal, aseguró que hubo decisión en la Comisión Cuarta de Cámara. Según su versión, cuando llegaron los dos congresistas faltantes para completar el quorum, la votación no se había suspendido.
Juan Alberto Duque, secretario de la Comisión Cuarta de Cámara, ofreció su versión de los hechos. En la primera votación hubo 13 votos, explicó. Después se hizo un llamado a los congresistas ausentes. En ese momento entraron los representantes Liliana Rodríguez y John Jairo González. Así se habrían completado 15 votos: ocho por el sí y siete por el no.
Duque también aclaró que se le ordenó repetir la votación. En ese segundo momento solo hubo 14 votos registrados. Varios parlamentarios interpretaron esto como una maniobra dilatoria. Si hubiera continuado la votación original, el proyecto probablemente se habría hundido. Esta presunción se basa en que el Senado ya había votado a favor del archivo.
Las demás votaciones mostraron una tendencia similar contra la reforma tributaria. En la Comisión Cuarta de la Cámara hubo 10 votos por el sí al archivo. Por el no votaron siete congresistas. En la Comisión Cuarta de Senado la votación fue de ocho por el sí y cuatro por el no.
La Comisión Tercera de Senado mostró el rechazo más contundente. Allí hubo 11 votos por el sí al archivo y solo tres por el no. Estos números reflejan las dificultades que enfrenta el Gobierno para sacar adelante su iniciativa fiscal.
La reforma tributaria ya sufrió un recorte significativo antes de llegar a estos debates. La ponencia para primer debate redujo la meta de recaudo en 10 billones de pesos. Este ajuste fue parte del acuerdo entre Congreso y Gobierno para aprobar el Presupuesto General de la Nación 2026. Así, el proyecto pasó de buscar 26,3 billones a 16,3 billones de pesos.
Entre las medidas eliminadas en el recorte está la propuesta de subir el IVA para los combustibles. También se descartó gravar actividades de las iglesias por fuera de los cultos. La sobretasa para el sector carbón quedó fuera del texto. Los cambios en las tarifas para el impuesto de renta tampoco prosperaron.
Igualmente se eliminó el gravamen para la boletería por encima de los 500.000 pesos. La propuesta de quitar la deducción de 72 UVT para dependientes no continuó. El descuento para dividendos, que es del 19 por ciento, se mantuvo sin cambios. Tampoco se gravará el componente inflacionario de rendimientos financieros.
No obstante, hay otras modificaciones que sí quedaron en la ponencia. Para vehículos híbridos, se mantiene el IVA de 5 por ciento para los “híbridos full”. Los demás vehículos híbridos estarán gravados con IVA de 19 por ciento. Se ajustó la retención en la fuente aplicable a las personas naturales.
El impuesto al consumo para la cerveza también sufrió modificaciones. Además, hubo discusiones intensas sobre la exclusión de impuestos para envíos postales y paquetes urgentes. Estos envíos actualmente están exentos cuando su valor es menor a 200 dólares. Los ponentes propusieron una fórmula intermedia para resolver el debate. La exclusión se mantendría solo para paquetes de menos de 50 dólares.
La mayoría de los artículos de la reforma no sufrieron cambios en la ponencia. Se mantiene la propuesta de IVA de 19 por ciento para aguardiente, ron y whisky. También para brandy, vodka y vinos, que actualmente tienen 5 por ciento. Los juegos de suerte y azar en línea también tendrían IVA de 19 por ciento. Estos juegos estaban excluidos, pero se gravaron durante la conmoción interior en el Catatumbo.
Otra propuesta que se mantiene es la modificación al hecho generador del impuesto al patrimonio. Este quedaría en 40.000 UVT, equivalentes a 2.000 millones de pesos. También se mantiene el aumento en algunas tarifas para ese mismo impuesto. Estas medidas han generado controversia entre diferentes sectores económicos del país.
Con este panorama complicado, cada vez se ve más difícil el camino de la reforma tributaria. Por eso, hay una alternativa que está tomando más fuerza en el Congreso. Se trata de la ley de reactivación económica, una iniciativa de origen legislativo. Este proyecto ya pasó primer debate en la Comisión Tercera de la Cámara de Representantes.
El proyecto de reactivación económica fue radicado en julio de este año. Entre otras cosas, incluye descuento de hasta 90 por ciento en intereses, multas y sanciones. Este beneficio aplicaría para impuesto de renta, IVA y retención en la fuente. También para impuesto al consumo y parafiscales que supervisa la UGPP. El objetivo es que los deudores se pongan al día con sus obligaciones tributarias.
La iniciativa modifica la tarifa aplicable a no residentes o entidades extranjeras. Estos contribuyentes venden bienes o prestan servicios digitales a usuarios en Colombia. La tarifa pasaría del 3 al 4,5 por ciento sobre los ingresos brutos. Además, incrementa del 3 al 6 por ciento los impuestos para plataformas que generan publicidad en redes sociales.
Los recursos recaudados de estas plataformas se destinarían a programas de salud mental. El proyecto también trae impuestos para los vapeadores, un tema que ha generado debate. Además, establece que las importaciones de bajo valor, menores a 200 dólares, pagarán IVA. Esta medida busca equiparar las condiciones entre comercio local e internacional.
Los autores de la ley de reactivación económica están pidiendo el aval del Gobierno. Con este respaldo, el proyecto podría prosperar en el Congreso. La iniciativa busca recaudar algunos ingresos para cubrir el hueco en el presupuesto nacional. Este déficit se generaría si la reforma tributaria no logra avanzar en el legislativo.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, ha defendido la necesidad de la reforma tributaria. Sin embargo, las votaciones muestran que su equipo enfrenta una dura batalla política. Los congresistas opositores argumentan que el país necesita austeridad en el gasto, no más impuestos. Por su parte, el Gobierno sostiene que los recursos son necesarios para financiar programas sociales.
La discusión también refleja las tensiones políticas más amplias en el Congreso. Algunos sectores tradicionales se han distanciado del Gobierno en temas económicos. Mientras tanto, el oficialismo busca consolidar alianzas para sacar adelante sus iniciativas prioritarias. La reforma tributaria es considerada una de las más importantes para el año fiscal 2026.
El debate de este martes será crucial para definir el futuro de la reforma. Si las votaciones continúan siendo negativas, el Gobierno podría verse obligado a retirar el proyecto. En ese escenario, la ley de reactivación económica tomaría mayor protagonismo como alternativa de recaudo. Los próximos días serán decisivos para la política fiscal del país.