Tadej Pogacar ha vuelto a dejar una huella imborrable en el mundo del ciclismo. En la etapa 12 del Tour de Francia 2025, el esloveno del UAE Team Emirates demostró por qué es considerado uno de los más grandes ciclistas de la historia. Apenas 24 horas después de sufrir una caída en Toulouse, Pogacar se impuso con autoridad en la llegada en alto de Hautacam. Su actuación fue memorable, ganando con más de dos minutos de ventaja sobre Jonas Vingegaard y vistiendo el maillot amarillo.
Este triunfo marca su victoria número 102 como profesional y el tercero en esta edición del Tour. Muchos pensaban que la caída lo había dejado golpeado, que su hombro resentido lo obligaría a ser conservador. Sin embargo, Pogacar tenía otros planes. A 12 kilómetros de la meta, en las primeras rampas de Hautacam, rompió la carrera. Dejó atrás a sus rivales y, con una media de 41,5 km/h, voló hasta la cima para sellar una de las victorias más impactantes del año. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, presente en la meta, lo recibió con honores.
La superioridad del campeón del mundo fue total. Vingegaard no pudo seguirle el ritmo y acabó cediendo más de dos minutos, sumando al minuto y monedas que ya le llevaba. Este fue un golpe durísimo a sus aspiraciones de volver a ganar el Tour. Ni siquiera su intento de ataque en los últimos kilómetros evitó el descalabro.
La etapa comenzó con una fuga de lujo de 50 corredores, entre ellos Carlos Rodríguez, Van der Poel, Alaphilippe, Santiago Buitrago, Einer Rubio y Harold Tejada. El canadiense Michael Woods fue el primero en coronar el Col du Soulor, mientras Bruno Armirail se escapaba en solitario hasta que Pogacar lo rebasó en las rampas de Hautacam, ya en plena exhibición.
Remco Evenepoel, que había cedido tiempo en el Soulor, logró recuperarse parcialmente, pero tampoco pudo seguir el paso de Pogacar ni de Vingegaard. El belga mantiene su lugar en el podio virtual, pero ve cómo se aleja el sueño amarillo. El hasta hoy líder, Ben Healy, se descolgó en la primera parte del ascenso final y perdió toda opción de seguir luchando por la general.
Pogacar, en cambio, fue de menos a más. Primero alcanzó a Narváez, luego a Armirail, y después, sin mirar atrás, voló solo hacia la cima de Hautacam. A 7 km de la meta, ya tenía 45 segundos de ventaja; a 5 km, el margen subió al minuto; y en el último kilómetro, la diferencia superaba los dos minutos. Vingegaard y Onley se limitaron a minimizar daños.
El esloveno, que ya ganó el Tour en 2020, 2021 y 2024, se posiciona ahora como el gran favorito para conquistar su cuarto título. La cronoescalada de mañana será clave para definir cuánto puede ampliar su ventaja. Con su victoria en Hautacam, Pogacar se convierte en el nuevo líder de la general. Healy cede el maillot amarillo tras un par de días al frente, mientras Vingegaard queda segundo a más de tres minutos. Evenepoel es tercero. La montaña comienza a dictar sentencia, y Pogacar se encargó de escribir el primer capítulo con tinta dorada.
La etapa 12, considerada por muchos como una de las más duras de esta edición, dejó claro que Pogacar no necesita tiempo para recuperarse. Cuando parece herido, ataca más fuerte. Y en el Tour, donde el más mínimo detalle marca la diferencia, eso puede ser decisivo. El espectáculo continúa este viernes con una cronoescalada que promete emociones fuertes. Sin embargo, después de lo visto hoy, el Tour parece tener dueño: Tadej Pogacar.