Es casi imposible evitar el contenido generado por inteligencia artificial en internet. Sin embargo, no tiene por qué ser así. YouTube, Instagram, TikTok y otras plataformas han intensificado sus esfuerzos de autenticación de contenido durante el último año. Muchas ahora aplican automáticamente etiquetas para distinguir imágenes, videos y música generados por IA de aquellos creados por humanos reales.
Todo esto está muy bien si simplemente nos topamos con contenido etiquetado al azar. No obstante, ¿saben qué sería mejor? Permitirnos filtrar la basura generada por IA.
Los esfuerzos actuales de etiquetado no han cambiado significativamente cómo se presenta el contenido en línea. Pueden notar que algunos videos de TikTok o YouTube ahora tienen divulgaciones de IA en la descripción. Además, aparecen etiquetas informativas superpuestas en el clip mismo. Meta adopta un enfoque similar aplicando etiquetas de “información de IA” a imágenes en Facebook e Instagram. Estas etiquetas identifican metadatos de IA o divulgaciones voluntarias de los creadores.
Pero si realmente quieren evitar ver cualquier cosa etiquetada de esta manera, es increíblemente difícil hacerlo. Esta dificultad es justificable dados los problemas que induce. Por un lado, está el deterioro mental que provoca. Por otro, existen preocupaciones éticas y ambientales en torno a la IA generativa. Un filtro resolvería esto fácilmente. Todo lo que necesitamos es una casilla de verificación “IA” para activar o desactivar.
Nadie debería verse obligado a ver imágenes absurdas de IA en sus feeds sociales. Jess Weatherbed, periodista especializada en industrias creativas, informática y cultura de internet, contactó a varias empresas tecnológicas. Específicamente, se comunicó con Meta, Google, TikTok y Spotify. Les preguntó si tienen planes de permitir a los usuarios filtrar el contenido que han estado autenticando con sistemas de etiquetado de IA.
TikTok y Spotify nunca respondieron a la consulta. Google dijo que no tenía nada que compartir al respecto. Meta no proporcionó un comentario atribuible sobre el tema. Para resumir, ninguna de estas empresas dijo “sí” a la implementación de filtros.
Las plataformas en línea podrían demostrar si las etiquetas de IA funcionan dándonos una opción de filtro. Sin embargo, entonces tendrían que enfrentar la realidad de la situación. Es revelador cómo DeviantArt eligió la palabra “suprimir” en lugar de “excluir” en sus configuraciones.
Los usuarios merecen tener control sobre el tipo de contenido que consumen. Las herramientas de filtrado ya existen para otras categorías de contenido. Por tanto, la tecnología para implementar filtros de IA claramente está disponible. La pregunta entonces se convierte en por qué las empresas se resisten a ofrecer esta opción.
Una posible explicación es que las plataformas temen revelar cuánto contenido generado por IA inunda realmente sus servicios. Si los usuarios pudieran filtrar todo el contenido de IA, las empresas verían exactamente cuántas personas lo hacen. Además, descubrirían qué proporción de su contenido total es artificial. Esta información podría resultar incómoda para las compañías tecnológicas.
El contenido generado por IA ha crecido exponencialmente en los últimos meses. Desde imágenes bizarras hasta videos completamente fabricados, las redes sociales están saturadas de material artificial. Muchos usuarios encuentran este contenido perturbador, engañoso o simplemente de baja calidad. A pesar de esto, las plataformas continúan permitiendo que fluya sin restricciones significativas.
Las etiquetas actuales son un primer paso, pero insuficiente para quienes desean evitar completamente este tipo de contenido. Ver una etiqueta después de que ya has visto el contenido no resuelve el problema fundamental. Lo que los usuarios necesitan es prevención, no simplemente identificación después del hecho.
La resistencia de las empresas a implementar filtros sugiere prioridades comerciales sobre las preferencias de los usuarios. Posiblemente, las plataformas se benefician del volumen de contenido generado por IA. Este material llena espacios, mantiene a los usuarios desplazándose y genera métricas de engagement. Permitir que los usuarios lo filtren podría reducir el tiempo de permanencia en las aplicaciones.
También existe la preocupación de que los filtros de IA podrían revelar cuán dependientes se han vuelto las plataformas del contenido artificial. Si una proporción significativa del contenido desapareciera al activar un filtro, esto enviaría un mensaje preocupante. Los anunciantes podrían reconsiderar sus inversiones si descubren que gran parte del contenido es sintético.
Las implicaciones éticas de la IA generativa van más allá de la mera preferencia estética. El entrenamiento de estos modelos consume enormes cantidades de energía y recursos hídricos. Además, muchos sistemas de IA se entrenan con obras de artistas sin su consentimiento ni compensación. Permitir que los usuarios rechacen este contenido sería un reconocimiento de estas preocupaciones legítimas.
La industria tecnológica ha implementado filtros y controles de contenido para otras categorías problemáticas. Los usuarios pueden filtrar contenido sensible, violento o para adultos en muchas plataformas. Por consiguiente, la infraestructura técnica para implementar filtros de IA ya existe. La única barrera es la voluntad corporativa de hacerlo.
DeviantArt, una plataforma centrada en artistas, ofrece configuraciones para suprimir contenido generado por IA. Esta función reconoce las preocupaciones legítimas de los creadores humanos sobre la competencia artificial. Sin embargo, incluso DeviantArt utiliza el término “suprimir” en lugar de “excluir” completamente. Esta elección de palabras sugiere que el contenido de IA aún puede filtrarse ocasionalmente.
La falta de respuesta de TikTok y Spotify a las consultas sobre filtros de IA es notable. Estas empresas claramente están evitando el tema por completo. Google, mientras tanto, simplemente declaró que no tenía nada que compartir. Meta se negó a hacer comentarios atribuibles sobre sus planes futuros. Este silencio colectivo habla volúmenes sobre la incomodidad de la industria con este tema.
Los usuarios de redes sociales enfrentan una situación cada vez más frustrante. Por un lado, las plataformas promocionan sus esfuerzos de transparencia mediante el etiquetado de contenido de IA. Por otro lado, se niegan a dar a los usuarios control real sobre su experiencia. Esta contradicción revela que el etiquetado puede ser más teatro de seguridad que solución genuina.
El concepto de “basura de IA” o “AI slop” se ha convertido en parte del léxico de internet. Este término captura la naturaleza de baja calidad, genérica y a menudo perturbadora del contenido generado por IA. Desde imágenes religiosas absurdas hasta videos deepfake engañosos, este material contamina la experiencia en línea. Los usuarios merecen herramientas efectivas para evitarlo.
La implementación de filtros de IA beneficiaría tanto a usuarios como a creadores humanos. Los artistas, músicos y videomakers legítimos enfrentan una competencia cada vez mayor de contenido sintético ilimitado. Permitir que los usuarios prefieran contenido humano podría ayudar a nivelar el campo de juego. Asimismo, enviaría una señal clara de que la creatividad humana aún tiene valor.
Las plataformas tecnológicas enfrentan una encrucijada en su relación con la IA generativa. Pueden continuar inundando sus servicios con contenido artificial sin restricciones significativas. Alternativamente, pueden empoderar a los usuarios con opciones significativas de control y filtrado. La elección que hagan revelará sus verdaderas prioridades.