La tensión diplomática entre España e Israel alcanzó nuevos niveles este jueves tras un intercambio de declaraciones entre sus líderes sobre la ofensiva militar en Gaza.
El detonante de esta nueva crisis fueron las palabras del presidente español Pedro Sánchez durante el anuncio de medidas contra Israel. “España no tiene bombas nucleares, tampoco tiene portaaviones ni grandes reservas de petróleo”, explicó el mandatario español.
La respuesta del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu no se hizo esperar. A través de un comunicado oficial, calificó las declaraciones de Sánchez como “una amenaza genocida flagrante contra el único Estado judío del mundo”.
Netanyahu fue más allá en sus acusaciones al hacer referencias históricas controvertidas. El comunicado mencionó la Inquisición española, la expulsión de los judíos de España y el Holocausto, sugiriendo que “no es suficiente para Sánchez”.
Las declaraciones de Sánchez se produjeron mientras anunciaba nueve medidas restrictivas contra Israel. Entre ellas destaca la formalización mediante decreto ley del embargo de armas, que ya se aplicaba de facto desde octubre de 2023.
El paquete de medidas también incluye prohibiciones significativas. España vetará la entrada al país de personas vinculadas directamente con el “genocidio” en Gaza. Además, prohibirá la importación de productos procedentes de asentamientos ilegales en Cisjordania.
El presidente español justificó estas acciones con datos alarmantes sobre la situación en Gaza. Citó más de 63.000 muertos, más de 159.000 heridos y aproximadamente 250.000 personas en riesgo de hambruna.
A pesar de su postura crítica, Sánchez reiteró el apoyo de España al derecho de Israel a existir y garantizar su seguridad. También condenó explícitamente los atentados perpetrados por Hamas el 7 de octubre de 2023.
El mandatario español reconoció las limitaciones de estas medidas para detener la ofensiva israelí. Sin embargo, expresó su esperanza de que sirvan para aumentar la presión sobre el gobierno de Netanyahu.
Las relaciones entre ambos países se han deteriorado progresivamente en los últimos dos años. El reconocimiento del Estado de Palestina por parte de España y sus críticas a la operación militar en Gaza han sido factores determinantes.
El embargo de armas que España formalizará ahora mediante decreto ley no es una medida nueva. El país ya había implementado esta restricción de manera informal desde los ataques de Hamas de octubre de 2023.
Esta escalada diplomática refleja las crecientes tensiones internacionales sobre el conflicto en Gaza. España se posiciona como uno de los países europeos más críticos con la actuación militar israelí en el territorio palestino.