Las regiones ucranianas de Dnipropetrovsk y Zaporizhzhia enfrentan una crisis humanitaria severa. Más de un millón de personas quedaron sin energía eléctrica ni calefacción. El ataque ocurrió el miércoles por la tarde y noche. Las temperaturas invernales alcanzan los -12°C en la zona afectada.
Rusia lanzó un ataque masivo utilizando drones contra infraestructura energética ucraniana. El operador estatal de electricidad confirmó los daños en ambas regiones. Los centros regionales también perdieron el suministro eléctrico. La situación se agrava por las condiciones climáticas extremas del invierno.
La fuerza aérea ucraniana reportó que Rusia atacó con 97 drones. El sistema de defensa aérea derribó 70 de estos vehículos no tripulados. Sin embargo, 27 drones lograron impactar diversos objetivos en territorio ucraniano. Las autoridades no proporcionaron detalles específicos sobre todos los lugares afectados.
Moscú mantiene un ritmo casi diario de bombardeos desde febrero de 2022. La invasión a gran escala comenzó en esa fecha. Los ataques incluyen vehículos aéreos no tripulados y misiles. Esta estrategia militar se ha mantenido constante durante casi cuatro años.
Durante los inviernos anteriores, Rusia intensificó bombardeos similares contra infraestructuras energéticas. Desde hace semanas, los ataques se multiplicaron nuevamente. Los cortes afectan tanto la calefacción como el suministro de agua. Kiev y sus aliados consideran que esta táctica busca desgastar a la población civil.
El operador Ukrenergo informó sobre el ataque poco antes de la medianoche del miércoles. “El enemigo ha llevado a cabo un ataque masivo con drones contra la infraestructura energética de varias regiones”, señaló la empresa. La mayoría de los consumidores en Dnipropetrovsk y Zaporizhzhia perdieron electricidad. Los centros regionales también quedaron sin servicio.
Vladislav Gaivanenko, jefe militar regional de Dnipropetrovsk, confirmó daños en infraestructura crítica. La situación es “difícil”, según sus palabras. No obstante, los equipos de emergencia trabajan para restaurar el servicio. Las labores de reparación continúan bajo condiciones adversas.
En Zaporizhzhia, las instalaciones clave reanudaron el suministro eléctrico parcialmente. A pesar de esto, la mayoría de los usuarios seguían sin energía. Ivan Fedorov, jefe de la Administración Estatal Regional, proporcionó esta información. El restablecimiento completo del servicio tomará tiempo adicional.
Los trenes de ambas regiones modificaron su sistema de tracción. Cambiaron a tracción térmica de reserva para mantener operaciones. Los equipos de señalización y comunicación funcionan con energía de respaldo. Las estaciones ferroviarias se alimentan mediante generadores portátiles.
Fedorov informó que el suministro de agua se restablece gradualmente este jueves. Casi todas las áreas ahora tienen acceso al servicio. Sin embargo, la presión y disponibilidad aún no alcanzan niveles normales. La recuperación total requerirá días de trabajo intensivo.
La primera ministra Yulia Svyrydenko advirtió sobre el deterioro de las condiciones climáticas. Las próximas nevadas complicarán la situación energética. Las temperaturas nocturnas descenderán hasta los -20°C en algunas zonas. Estos factores probablemente empeorarán los cortes de electricidad y calefacción.
“El sistema energético de Ucrania sufre ataques enemigos a diario”, escribió Svyrydenko en Telegram. Los trabajadores del sector energético operan en condiciones extremadamente difíciles. Su objetivo es proporcionar luz y calefacción a la población. “El deterioro de las condiciones climáticas ejerce una presión adicional sobre la infraestructura crítica”, añadió.
Kiev ha respondido a estos ataques con bombardeos contra objetivos rusos. Las fuerzas ucranianas atacan depósitos y refinerías de petróleo. Esta estrategia busca interrumpir las exportaciones energéticas de Moscú. También pretende provocar escasez de combustible en territorio ruso.
El presidente Volodimir Zelensky realizó declaraciones importantes este miércoles en Nicosia. Ucrania está cumpliendo plenamente con las condiciones establecidas para las negociaciones de paz. El mandatario inauguraba la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea. Chipre asume este semestre la responsabilidad de presidir el organismo.
Zelensky subrayó que Kiev está haciendo “todo lo que le corresponde”. El gobierno ucraniano espera reciprocidad por parte de sus socios internacionales. Además, advirtió que no aceptará “exigencias adicionales ni excesivas” por parte de Rusia. Esta posición marca los límites del proceso negociador.
El mandatario ucraniano expresó su deseo de que la guerra concluya pronto. Específicamente, espera que esto ocurra durante el semestre chipriota al frente del Consejo. Las conversaciones para un acuerdo de paz han entrado en “un nuevo nivel de intensidad”. La labor diplomática actual es “muy activa”, según sus palabras.
Zelensky insistió en que la presión internacional sobre Moscú es el factor decisivo. “Cuando la presión es lo bastante fuerte como para agotar la fuente de la guerra, llega la paz”, afirmó. Ese nivel de presión ya existe, según el presidente ucraniano. Sin embargo, debe mantenerse sostenidamente en el tiempo.
La Unión Europea tiene un papel central en este proceso, según Zelensky. El bloque europeo debe mantener las sanciones contra Rusia. También debe sostener otras medidas políticas y económicas. Estas acciones pueden acelerar el final de la guerra iniciada en febrero de 2022.
Los residentes de las zonas afectadas enfrentan condiciones extremadamente difíciles. Muchos hogares carecen de calefacción en pleno invierno. El suministro de agua potable también se ve interrumpido. Las temperaturas bajo cero agravan la situación humanitaria.
Los equipos de emergencia trabajan sin descanso para restaurar los servicios básicos. Las reparaciones se complican por el clima y la extensión de los daños. Además, existe el riesgo constante de nuevos ataques. Los trabajadores operan bajo amenaza permanente.
La estrategia rusa de atacar infraestructura civil genera debate internacional. Kiev y sus aliados la consideran una violación del derecho humanitario. Estos ataques afectan principalmente a la población no combatiente. El objetivo aparente es quebrar la moral y resistencia ucranianas.
La comunidad internacional ha condenado repetidamente estos bombardeos. Sin embargo, Moscú continúa implementando esta táctica. Los ataques se intensifican especialmente durante los meses de invierno. El frío extremo multiplica el impacto sobre la población civil.
Las autoridades ucranianas solicitan más sistemas de defensa aérea a sus aliados. Estos equipos son cruciales para interceptar drones y misiles. La tasa de interceptación actual es del 72%, según datos oficiales. No obstante, los drones que logran pasar causan daños significativos.
Los hospitales y centros médicos también se ven afectados por los cortes. Muchos dependen de generadores de emergencia para mantener operaciones. Los suministros de combustible para estos generadores son limitados. La situación pone en riesgo la atención de pacientes críticos.
Las escuelas en las regiones afectadas suspendieron clases temporalmente. Las bajas temperaturas hacen imposible mantener las instalaciones abiertas sin calefacción. Los estudiantes reciben educación a distancia cuando las conexiones a internet lo permiten. Sin embargo, los cortes eléctricos también afectan las comunicaciones.
Los comercios y negocios enfrentan pérdidas económicas considerables. Muchos no pueden operar sin electricidad. Los alimentos refrigerados se echan a perder. La economía local sufre un impacto adicional al provocado por la guerra.
Las familias buscan refugio en centros comunitarios con generadores. Las autoridades locales habilitaron espacios de calefacción temporal. Estos centros ofrecen también agua caliente y comida. Miles de personas acuden diariamente a estas instalaciones.
La situación en Ucrania refleja una guerra de desgaste prolongada. Rusia utiliza su capacidad militar para atacar objetivos civiles. Ucrania resiste y responde con ataques a infraestructura energética rusa. Ambos bandos buscan debilitar la capacidad del adversario.
Las negociaciones de paz avanzan lentamente mientras continúan los combates. La diplomacia internacional busca mediar entre las partes. Sin embargo, las posiciones siguen siendo distantes. El sufrimiento de la población civil se prolonga indefinidamente.
Los próximos días serán críticos para las regiones afectadas. Las temperaturas continuarán descendiendo según los pronósticos meteorológicos. Los equipos de reparación trabajan contrarreloj para restaurar servicios. La población civil enfrenta otra noche de frío extremo sin calefacción.