Manifestantes se congregaron antes del amanecer frente al Edificio Federal Bishop Henry Whipple. Este edificio alberga uno de los principales tribunales de inmigración de Minnesota. La multitud esperaba la llegada de los agentes federales con consignas preparadas.
Cuando los agentes de inmigración llegaron al lugar, las protestas estallaron con fuerza. Los manifestantes gritaron “¡Vergüenza! ¡Vergüenza!” hacia los funcionarios federales. Además, corearon “¡Renuncien a sus trabajos!” mientras bloqueaban el acceso al edificio.
La tensión escaló rápidamente entre ambos grupos durante la mañana del jueves. Agentes federales armados con pistolas de balas de pimienta se desplegaron frente a la multitud. También portaban gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes que se negaban a retirarse.
Al menos un manifestante fue detenido durante los enfrentamientos con las autoridades. Los agentes del Equipo de Respuesta Especial se enfrentaron directamente con la multitud reunida. Uno de los manifestantes blandía un cartel con el lema “ICE = asesinato”.
Estos enfrentamientos ocurrieron un día después de un incidente fatal en Minneapolis. Renee Nicole Macklin Good, de 37 años, recibió un disparo mortal el miércoles. El disparo en la cabeza ocurrió durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
El operativo del ICE se realizó en un barrio residencial al sur del centro. Agentes federales llevaban a cabo una redada migratoria en la zona. La situación se tornó violenta cuando Good intentó alejarse en su vehículo.
Los videos del tiroteo capturados por testigos muestran la secuencia completa de eventos. Un agente se acercó a una camioneta Honda Pilot detenida en medio de la carretera. El agente exigió a la conductora que abriera la puerta del vehículo.
El agente agarró la manija de la puerta mientras gritaba órdenes a Good. El Honda Pilot comenzó a avanzar lentamente en ese momento. Otro agente del ICE que estaba delante del vehículo sacó su arma.
El segundo agente disparó al menos dos tiros a quemarropa contra el vehículo. El agente retrocedió mientras la camioneta se movía hacia adelante. No queda claro en los videos si el vehículo hizo contacto con el agente.
Después del tiroteo, la camioneta aceleró hacia dos autos estacionados en una acera. El vehículo chocó contra los autos y finalmente se detuvo. Los agentes se acercaron entonces al vehículo con las armas aún desenfundadas.
El incidente fue grabado en video por múltiples testigos presentes en la escena. Las imágenes comenzaron a circular rápidamente en redes sociales durante el miércoles. Para la noche del miércoles, cientos de personas se reunieron para una vigilia.
Los asistentes a la vigilia lloraron la muerte de Good y pidieron resistencia. Algunos manifestantes corearon consignas mientras marchaban por la ciudad. Sin embargo, no hubo violencia durante esa primera manifestación nocturna.
Las protestas se intensificaron significativamente el jueves con enfrentamientos directos entre grupos. Los manifestantes y las autoridades federales se encararon frente al edificio federal. La escena evocaba las campañas de redadas realizadas en Los Ángeles y Chicago.
La gente coreaba “ICE fuera de Minnesota” con voces cada vez más fuertes. Los manifestantes soplaban silbatos que se han vuelto omnipresentes durante las operaciones migratorias. Estos silbatos sirven como sistema de alerta para advertir a la comunidad.
“Me encantaría que el ICE dejara nuestra ciudad”, dijo Sander Kolodziej a los periodistas. Kolodziej es un pintor que asistió a las protestas para apoyar a la comunidad. También expresó su deseo de que más miembros de la comunidad se unieran.
El Departamento de Seguridad Nacional ha desplegado más de 2.000 agentes en el área. Las autoridades federales califican esta como su mayor operación de control migratorio hasta la fecha. La operación comenzó oficialmente el martes según anunció el departamento.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, afirmó que más de 1.500 personas han sido arrestadas. Noem declaró que los agentes no abandonarán el estado de Minnesota. Esta afirmación se produjo pese a las exigencias de funcionarios locales para que se retiren.
Noem calificó el incidente como un “acto de terrorismo doméstico” contra los agentes del ICE. La secretaria dijo que la conductora “intentó atropellarlos y embestirlos con su vehículo”. Además, defendió las acciones de los agentes federales durante el operativo.
El presidente Donald Trump hizo acusaciones similares en las redes sociales. Trump defendió públicamente el trabajo del ICE en Minnesota. El mandatario respaldó la versión oficial de los eventos presentada por Noem.
Sin embargo, el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, calificó esta versión como “basura”. Frey rechazó categóricamente la narrativa presentada por las autoridades federales. El alcalde había revisado personalmente los videos del incidente antes de hacer declaraciones.
“Ya están tratando de presentar esto como una acción de autodefensa”, dijo Frey públicamente. “Después de haber visto el video, quiero decirle a todos directamente: eso es mentira”. El alcalde mostró visible indignación durante su conferencia de prensa.
El gobernador Tim Walz expresó indignación por el tiroteo ante los medios. Walz dijo que estaba preparado para desplegar a la Guardia Nacional si fuera necesario. No obstante, pidió a la gente que mantuviera las protestas pacíficas.
“Ellos quieren un espectáculo”, dijo Walz refiriéndose a las autoridades federales. “No podemos dárselo”, agregó el gobernador con firmeza. Walz hizo un llamado a la calma mientras prometía investigar el incidente.
Las escuelas cancelaron clases y actividades como medida de precaución durante el jueves. Las Ciudades Gemelas, como se conoce a Minneapolis y St. Paul, permanecían en tensión. La tensión comenzó desde que Seguridad Nacional anunció el inicio de la operación.
El tiroteo del miércoles es al menos la quinta muerte vinculada a las redadas migratorias. Estas muertes han ocurrido bajo el actual gobierno de Trump desde su regreso al poder. El número de víctimas ha generado creciente preocupación entre organizaciones de derechos humanos.
El comisionado Bob Jacobson del Departamento de Seguridad Pública de Minnesota anunció una investigación. Las autoridades estatales investigarán el tiroteo junto con las autoridades federales. Jacobson prometió transparencia en el proceso investigativo.
El FBI también abrió una investigación independiente sobre el incidente ocurrido el miércoles. La agencia federal examinará si hubo violación de derechos civiles. Esta investigación se llevará a cabo de manera paralela a la estatal.
Los manifestantes continuaron reuniéndose durante todo el jueves frente al edificio federal. Algunos portaban fotografías de Renee Nicole Good entre la multitud. Las imágenes mostraban a una mujer sonriente junto a su familia.
Un manifestante encaró directamente a un agente federal de la Patrulla Fronteriza. La tensión entre ambos era palpable mientras se miraban frente a frente. Otros manifestantes rodeaban la escena gritando consignas de protesta.
Un médico asistió a un hombre durante la protesta después de la dispersión. El hombre había sido afectado por el gas lacrimógeno lanzado por los agentes. Varios manifestantes más recibieron atención médica por exposición a agentes químicos.
Los agentes federales utilizaron gas lacrimógeno y balas de pimienta contra los manifestantes. Estos exigían justicia para Renee Nicole Good y el fin de las redadas. Las tácticas empleadas por los agentes generaron más indignación entre la comunidad.
Los enfrentamientos del jueves marcaron una escalada significativa en las tensiones de Minneapolis. La ciudad había experimentado protestas masivas en años anteriores por casos de brutalidad policial. Los residentes temen que la situación pueda deteriorarse aún más.
Las autoridades locales han expresado su oposición a la presencia masiva del ICE. Sin embargo, carecen de autoridad legal para detener las operaciones federales. Esta tensión entre niveles de gobierno ha complicado la respuesta al incidente.
La comunidad inmigrante en Minneapolis vive con miedo desde el inicio de las redadas. Muchas familias evitan salir de sus hogares por temor a ser detenidas. Las escuelas reportan ausencias significativas de estudiantes cuyos padres temen por su seguridad.
Organizaciones comunitarias han establecido redes de apoyo para familias afectadas por las redadas. Estas organizaciones ofrecen asesoría legal y refugio temporal cuando es necesario. También coordinan las protestas y vigilan las actividades del ICE en la ciudad.
Los videos del incidente continúan circulando ampliamente en redes sociales y medios nacionales. Las imágenes han generado debate sobre el uso de fuerza letal por agentes federales. Expertos en uso de fuerza han cuestionado la proporcionalidad de la respuesta.
La esposa de Renee Nicole Good ofreció un testimonio dramático ante los medios. Describió a su pareja como una persona amable que no representaba ninguna amenaza. El testimonio ha conmovido a miles de personas en todo el país.
Las protestas en Minneapolis podrían inspirar manifestaciones similares en otras ciudades. Varias organizaciones nacionales han expresado solidaridad con los manifestantes de Minnesota. Se planean acciones coordinadas en múltiples ciudades para los próximos días.
La muerte de Good ha reavivado el debate nacional sobre las políticas migratorias. Críticos argumentan que las redadas masivas generan más problemas que soluciones. Defensores de las políticas sostienen que son necesarias para hacer cumplir las leyes.
El caso será monitoreado de cerca por observadores de derechos humanos internacionales. Organizaciones como Amnistía Internacional ya han solicitado información sobre el incidente. La presión internacional podría influir en el desarrollo de las investigaciones.
Los próximos días serán cruciales para determinar el curso de los acontecimientos en Minneapolis. Las autoridades locales y federales enfrentan el desafío de manejar una situación volátil. Mientras tanto, la comunidad continúa de luto y exigiendo respuestas.