Las lluvias intensas que cayeron sobre Manizales durante la madrugada del viernes 17 de abril provocaron múltiples emergencias en la ciudad. Los deslizamientos de tierra y la caída de árboles afectaron numerosos puntos del municipio caldense. Además, las vías de acceso registraron graves afectaciones que restringieron la movilidad de los ciudadanos.
La vía Panamericana concentró el mayor número de incidentes reportados por las autoridades locales. En el barrio Centenario, específicamente cerca de la parroquia Divino Niño Jesús de Praga, un alud considerable cayó sobre la calzada. Mientras tanto, en el sector del puente peatonal de Invías ocurrió otra emergencia de gran magnitud.
Un vehículo de carga quedó atrapado bajo los escombros que cayeron desde una ladera cercana. Esta situación restringió completamente el acceso al barrio Panorama durante varias horas. Por otro lado, los equipos de emergencia trabajaron intensamente para liberar el camión y despejar la vía.
En La Curva del Kumis, el derrumbe arrastró árboles y un poste de luz hacia la calzada. Las viviendas del barrio Campamento, ubicadas en la parte alta de la ladera, quedaron en riesgo. Asimismo, metros más adelante, los accesos a los barrios 20 de Julio y El Carmen quedaron cubiertos.
La vegetación y el lodo bloquearon completamente estas vías de comunicación entre los sectores afectados. La calzada permaneció cerrada entre la glorieta del Guamal y la Estación Uribe durante toda la mañana. No obstante, se habilitó paso alternado en algunos tramos donde opera maquinaria pesada para retirar el material.
Los cierres viales no se limitaron únicamente a la vía Panamericana en la ciudad caldense. En Villa Julia, específicamente en la salida hacia Neira, la caída de tierra bloqueó completamente el paso. Del mismo modo, la vía Manizales-Pereira presentó afectaciones en el sector conocido como La Siria.
Árboles caídos sobre la calzada restringieron la circulación en este importante corredor vial regional. Posteriormente, las cuadrillas de emergencia llegaron para despejar la vía y normalizar el tránsito vehicular. Sin embargo, el proceso de limpieza tomó varias horas debido a la cantidad de material acumulado.
En el barrio Santos ocurrió una de las emergencias más delicadas de la jornada matutina. Un deslizamiento afectó directamente un bloque del conjunto residencial Senderos de Santo Domingo en esta zona. El fenómeno natural impactó un apartaestudio y dos apartamentos del complejo habitacional de manera considerable.
Las autoridades municipales decidieron evacuar preventivamente a todos los residentes del bloque afectado por seguridad. Durante las labores de evacuación, los equipos de rescate encontraron a una mujer atrapada. Afortunadamente, lograron rescatarla de su vivienda sin que resultara herida en el incidente.
Finalmente, en el sector El Jazmín se registró otro incidente que afectó la movilidad regional. Un árbol se desplomó sobre un camión en la vía que comunica a Santa Rosa de Cabal. Esta carretera conecta a Manizales con el municipio risaraldense y es de vital importancia comercial.
El árbol bloqueó completamente el paso y generó congestión vehicular en este corredor que conecta a Caldas. Igualmente, el tráfico entre los dos departamentos se vio seriamente afectado durante varias horas. Las autoridades trabajaron arduamente hasta lograr habilitar un carril para retomar la circulación parcialmente.
El conductor del vehículo resultó herido durante el incidente con el árbol caído sobre su camión. Los organismos de socorro llegaron rápidamente al lugar para atenderlo y brindarle los primeros auxilios. Posteriormente, fue trasladado a un centro asistencial para recibir atención médica especializada según su condición.
El director de la UGR (Unidad de Gestión del Riesgo de Manizales), Diego Armando Rivera, ofreció declaraciones. Informó que “actualmente cinco zonas (La Palma, Vía La Linda, Chipre, Los Alcázares y Demacia) presentan alerta amarilla”. Estas áreas registran acumulados superiores a los 200 milímetros de lluvia en las últimas horas.
Rivera agregó que “a través de esta declaratoria de nivel alerta amarilla, que se mantiene, continuamos implementando”. El funcionario explicó que se está ejecutando el plan de contingencia diseñado para la temporada invernal. Por consiguiente, los equipos de emergencia permanecen en alerta constante monitoreando las zonas de mayor vulnerabilidad.
Las autoridades municipales mantienen activos todos los protocolos de atención de emergencias en la ciudad caldense. Adicionalmente, se realizan recorridos permanentes por las zonas identificadas como de alto riesgo de deslizamiento. Los organismos de socorro continúan en disposición para atender cualquier eventualidad que se presente durante esta temporada.
La comunidad manizaleña ha sido llamada a mantener precaución y seguir las recomendaciones de las autoridades locales. Especialmente, se solicita evitar transitar por las vías afectadas hasta que sean completamente habilitadas por las cuadrillas. Igualmente, los residentes de zonas de ladera deben permanecer atentos a cualquier señal de movimiento del terreno.
Las precipitaciones en Manizales evidencian una vez más la vulnerabilidad de la ciudad ante fenómenos climáticos. La topografía montañosa del municipio caldense representa un desafío constante para la gestión del riesgo municipal. Por esta razón, las autoridades insisten en la importancia de mantener activos los sistemas de monitoreo.
Los trabajos de limpieza y remoción de escombros continuarán durante los próximos días en todos los sectores. La maquinaria pesada permanece desplegada en los diferentes puntos críticos identificados por las autoridades de tránsito. Mientras tanto, se solicita a los conductores buscar rutas alternas para evitar congestiones en las vías habilitadas.