La Feria de Cali ha comenzado con un despliegue de energía y color que solo esta ciudad puede ofrecer. Este evento, que marca el inicio de las festividades decembrinas en la capital del Valle del Cauca, es un homenaje a la salsa, un ritmo que ha encontrado en Cali su hogar y que se celebra con fervor cada año.
El Salsódromo, uno de los eventos más esperados, transformó más de un kilómetro y medio de la Autopista Suroriental en una vibrante pista de baile. Allí, los trajes de colores brillantes y las acrobacias de más de 2.000 artistas capturaron la atención de miles de espectadores. Daniel Álvarez, un joven bailarín, expresó su emoción al participar por primera vez en este evento. “Estar aquí es un sueño”, comentó, reflejando el sentimiento de muchos que ven en el Salsódromo una culminación de meses de arduo trabajo y dedicación.
La participación de 55 escuelas de baile locales y 30 invitados internacionales de países como Canadá, Francia, Estados Unidos y Alemania, subraya la importancia de la Feria de Cali como un evento de alcance global. Esta celebración no solo destaca la cultura local, sino que también promueve un intercambio cultural que enriquece a todos los participantes.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, destacó la importancia de la Feria para la ciudad. Según él, el evento no solo dignifica la vida y obra de los artistas, sino que también impulsa la economía local. Este año, el 96 % de los eventos son gratuitos, lo que permite un acceso amplio a la cultura y el arte. Además, Eder ha trabajado para sanear deudas históricas, asegurando así un futuro más prometedor para los artistas locales.
La música en vivo es un componente esencial de la Feria. Orquestas como La Gran Banda Caleña, La Suprema Corte, y artistas como Willy García y Guayacán, entre otros, ofrecieron presentaciones que evocaron las ferias de antaño. La canción ‘En Cali se quedó’, interpretada por la orquesta Clandeskina, resonó en los corazones de los asistentes, recordando la rica historia de la salsa en la ciudad.
Mabel Lara, secretaria de Turismo, enfatizó el papel de Cali como la capital de la salsa. Según las proyecciones del Observatorio de Turismo, se espera que en 2024 la Feria atraiga a más de 112.000 turistas, superando los 95.000 del año anterior. Esta afluencia de visitantes, tanto nacionales como internacionales, es un testimonio del atractivo global de la Feria de Cali.
Además del Salsódromo, la ciudad ofrece una variedad de conciertos y actividades en diferentes barrios y zonas rurales. Esta diversidad de eventos asegura que la alegría de la Feria se extienda por toda la ciudad, permitiendo que todos los caleños y visitantes disfruten de la celebración.
La Feria de Cali es más que un evento cultural; es una manifestación de la identidad caleña. La ciudad se transforma en un escenario donde la música, el baile y la alegría se entrelazan, creando una experiencia inolvidable para todos los que participan. Con cada edición, la Feria reafirma su lugar como uno de los eventos más importantes de Colombia, uniendo a personas de diferentes orígenes en una celebración de la vida y la cultura.