La inauguración del Colegio María Currea Manrique en Ciudad Bolívar marca un hito significativo en la educación de Bogotá. Este nuevo centro educativo no solo lleva el nombre de una pionera en la política y los derechos de la mujer, sino que también representa un avance en la infraestructura educativa de la ciudad. María Currea, nacida en 1890, fue una figura destacada en la historia de Colombia. Su legado como enfermera, activista, sufragista y política sigue inspirando a generaciones. En 1959, se convirtió en la primera mujer en ocupar una curul como concejala de Bogotá, abriendo camino para muchas otras mujeres en la política.
El alcalde Carlos Fernando Galán, junto a la secretaria de Educación, Isabel Segovia, entregaron oficialmente el colegio en el marco del regreso a clases de cerca de 700 mil estudiantes. La institución beneficiará a más de 1.500 estudiantes de barrios como Ciudadela Ensueño, Madelena, Atlanta-La Coruña, entre otros. La inversión de $57 mil millones refleja el compromiso de Bogotá con la educación de calidad y accesible.
El colegio comenzó a operar en enero de 2024, inicialmente con el área de primera infancia, atendiendo a 240 estudiantes. En julio, se completaron los bloques 1, 3 y 4, permitiendo la operación completa de la institución. El diseño del colegio es moderno y funcional, con 45 aulas, laboratorios, una sala de informática, biblioteca, ludoteca, auditorio, cocina y comedor. Además, cuenta con terrazas de esparcimiento y canchas múltiples, ofreciendo un entorno educativo integral.
Una de las características más innovadoras del colegio es su enfoque en la sostenibilidad. El sistema bioclimático aprovecha la luz solar y la ventilación natural, reduciendo el consumo de energía. Los paneles solares instalados generan un ahorro del 15% en el consumo energético. Además, el sistema de recolección de aguas lluvias se utiliza para baños, riegos y huertas, promoviendo prácticas sostenibles desde una edad temprana.
El colegio también se destaca por su enfoque en la formación STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) y la pedagogía bilingüe. Este enfoque prepara a los estudiantes para enfrentar los desafíos del siglo XXI, brindándoles herramientas para competir en un mundo globalizado. La educación bilingüe, en particular, es un paso crucial para mejorar las oportunidades laborales y académicas de los estudiantes en el futuro.
La figura de María Currea sigue siendo un símbolo de lucha y perseverancia. En 2004, el Concejo de Bogotá creó la Orden Civil al mérito María Currea de Aya en el Grado Cruz de Oro, reconociendo a mujeres y organizaciones que han prestado servicios destacados a la ciudad. Este reconocimiento perpetúa el legado de Currea, inspirando a nuevas generaciones a seguir sus pasos.
La inauguración del Colegio María Currea Manrique es un ejemplo de cómo la educación puede ser un motor de cambio social. Al honrar a una figura histórica como María Currea, Bogotá no solo reconoce su pasado, sino que también mira hacia un futuro más inclusivo y equitativo. La inversión en infraestructura educativa y el enfoque en la sostenibilidad y la innovación son pasos cruciales para garantizar que todos los estudiantes tengan acceso a una educación de calidad.