La vicepresidenta Francia Márquez salió al frente de las acusaciones. Rechazó categóricamente los señalamientos en su contra. Aseguró que todo se trata de una campaña difamatoria sin fundamentos.
Los chats revelados generaron una fuerte polémica en el país. Noticias Caracol divulgó las conversaciones el domingo 23 de noviembre. Los mensajes mostraban intercambios entre comandantes de las disidencias de las Farc.
Yeison Ojeda, conocido como alias Danilo Alvizú, participaba en los diálogos. Este hombre comanda el frente Carolina Ramírez. Su grupo delinque principalmente en Putumayo y Caquetá.
El otro participante era el propio alias Iván Mordisco. Los mensajes hablaban de supuestos vínculos con la campaña presidencial. Mencionaban específicamente una ficha clave de la vicepresidenta.
Esta persona habría actuado como enlace entre la campaña y el Estado Mayor Central. Supuestamente buscaba impulsar la carrera de Gustavo Petro hacia la Casa de Nariño.
Francia Márquez respondió mediante un comunicado oficial el lunes 24 de noviembre. Calificó las acusaciones como una “infamia” sin pruebas. Destacó la ausencia de evidencia contundente contra ella.
“Ante las nuevas infamias que han circulado en las últimas horas, en las que se me pretende involucrar (sin una sola prueba) con hechos delictivos y organizaciones criminales, me veo en la obligación de pronunciarme con total claridad y firmeza”, señaló la vicepresidenta.
La funcionaria enfatizó que no existen pruebas fehacientes. Cuestionó la credibilidad de las conversaciones presentadas. Argumentó que solo se trata de mensajes de WhatsApp sin verificar.
“Rechazo categóricamente estas versiones malintencionadas. No existe ninguna prueba fehaciente que pueda demostrar mi vínculo con estos grupos ilegales. Lo único que se presenta es un supuesto mensaje de WhatsApp, dicho por un delincuente usando mi nombre para darse importancia frente a otros delincuentes”, continuó.
Márquez negó conocer a alias Mayimbú personalmente. Afirmó que nunca tuvo contacto con este individuo. Tampoco reconoció haber utilizado intermediarios para comunicarse con él.
“Jamás en la vida he visto a ese personaje. Pretender convertir eso en un hecho es una irresponsabilidad y un acto de mala fe que busca afectar mi nombre, mi integridad y mi compromiso con el pueblo colombiano”, señaló.
La vicepresidenta defendió la transparencia de su campaña electoral. Recordó el respaldo de miles de colombianos en 2022. Insistió en que su trabajo político fue genuino y limpio.
“Mi campaña fue genuina, transparente y respaldada por miles de colombianas y colombianos que creyeron en un cambio. Jamás he recibido apoyo de criminales. Jamás me he reunido con criminales. Jamás me prestaré para ningún pacto oscuro. Quien afirme lo contrario debe demostrarlo ante la justicia”, comentó Márquez.
Además, la funcionaria retó a sus acusadores públicamente. Les exigió presentar pruebas ante las autoridades competentes. Manifestó su disposición para enfrentar cualquier investigación formal.
Francia Márquez también criticó duramente a los medios de comunicación. Los acusó de amplificar rumores sin verificar la información. Pidió responsabilidad en el manejo de noticias sensibles.
“A los medios de comunicación y líderes de opinión les pido actuar con responsabilidad. No amplifiquen mentiras. Verifiquen la información antes de convertir rumores en titulares. El país merece un periodismo serio, no un eco de calumnias que pone en riesgo la dignidad y la integridad física y moral de las personas. A Colombia le digo que sigo con el corazón bien puesto, con el que me vieron en las calles sembrando esperanza por un cambio. Seguimos firmes hasta que la dignidad se haga costumbre”, concluyó la vicepresidenta de Colombia.
Los chats provienen de archivos electrónicos incautados en 2024. La Fiscalía extrajo el material del teléfono de alias Calará. Este individuo se encuentra actualmente bajo custodia de las autoridades.
Los documentos revelaron presuntos lazos entre líderes de disidencias armadas. También mencionaban a un general del Ejército Nacional. Las conversaciones aportarían indicios sobre financiación irregular de campañas políticas.
Entre los materiales analizados aparecen intercambios comprometedores. Algunas conversaciones implican directamente a figuras del actual Gobierno. Los registros muestran referencias específicas a la vicepresidenta Francia Márquez.
En una conversación divulgada, Iván Mordisco menciona a Márquez explícitamente. “Todo se hizo a través de Francia Márquez. Ahí tienen para que analicen sin fatigarse, con cabeza fría, mano, y analizar bien, pensando en lo que viene o se deba organizar”, plantea el comandante disidente.
Los archivos documentan además rupturas internas entre facciones disidentes. Estas divisiones ocurrieron tras el quiebre de los diálogos de paz. El punto de ruptura se registró en marzo de 2024.
Después de ese momento, el grupo de Mordisco enfrentó operaciones militares. Las Fuerzas Armadas intensificaron su accionar contra esta facción. La decisión se tomó tras una escalada de violencia atribuida al grupo.
Asesinatos, secuestros y extorsiones interrumpieron el proceso negociador. El presidente Gustavo Petro se pronunció duramente en ese entonces. “Es un traqueto asesinando dirigentes populares desarmados”, afirmó refiriéndose a Iván Mordisco.
Las disidencias respondieron públicamente al mandatario el 20 de marzo de 2024. Utilizaron redes sociales para expresar su molestia. Su mensaje contenía acusaciones directas contra el presidente.
“@petrogustavo me acusa de traqueto y de usar la memoria de Manuel Marulanda. Cuando lo apoyamos en campaña no éramos traquetos. Además de traicionarnos, traicionó al pueblo que lo respaldó por su discurso progresista y de paz; hoy impulsa la guerra y el capitalismo”, publicaron.
Los archivos incluyen pantallazos considerados piezas clave en las investigaciones. Corresponden a conversaciones internas del 24 de marzo de 2024. Danilo Alvizú cedió este material tras un cambio de mando.
El comandante del frente Carolina Ramírez entregó los chats a Calará. En estos mensajes se evidencian amenazas contra el presidente Petro. También se mencionan supuestas pruebas de acuerdos durante la campaña electoral.
“Yo tengo ganas de tumbar a Petro… Con otra declaración y las pruebas de los acuerdos que tenía en campaña el finado Mayimbú lo tumbamos… esas pruebas están. Ese HP arremetió con toda y ahora dio la orden de capturarme; ese pícaro no se imagina que sí tenemos las pruebas”, se lee en el chat.
La referencia a Mayimbú resulta particularmente relevante en este contexto. Este personaje habría sido el enlace principal con la campaña. Su fallecimiento dejó un vacío en la estructura de comunicación.
Sin embargo, los disidentes afirman conservar evidencia de los supuestos acuerdos. Estas pruebas permanecerían en poder del grupo armado. Representarían una amenaza constante para el actual Gobierno.
La situación ha generado un intenso debate político en Colombia. Diversos sectores cuestionan la transparencia de la campaña presidencial de 2022. Otros defienden al Gobierno y desestiman las acusaciones.
Los medios de comunicación han amplificado la controversia significativamente. Las redes sociales se llenaron de opiniones encontradas. La polarización política del país se refleja en las reacciones.
La Fiscalía General de la Nación mantiene abiertas las investigaciones. Analiza los archivos extraídos del teléfono de alias Calará. Busca determinar la veracidad de las conversaciones reveladas.
Las autoridades evalúan la autenticidad de los mensajes de WhatsApp. Expertos forenses trabajan en la verificación de los archivos. El proceso de investigación podría extenderse por varios meses.
Mientras tanto, la vicepresidenta mantiene su posición de inocencia. Continúa con sus funciones oficiales normalmente. Rechaza cualquier intento de vincularla con actividades criminales.
El caso ha puesto en evidencia las tensiones existentes. Las relaciones entre el Gobierno y grupos armados ilegales permanecen bajo escrutinio. Los procesos de paz enfrentan cuestionamientos constantes.
La credibilidad del actual Gobierno está en juego. Las acusaciones afectan la imagen internacional de Colombia. Organismos internacionales observan atentamente el desarrollo de los acontecimientos.
La oposición política ha aprovechado la situación para atacar al Gobierno. Exigen investigaciones exhaustivas e imparciales. Piden transparencia total en el manejo del caso.
Los aliados del presidente Petro defienden la gestión gubernamental. Argumentan que se trata de una campaña de desprestigio. Señalan intereses políticos detrás de las revelaciones.
La situación continúa desarrollándose día a día. Nuevas revelaciones podrían surgir en las próximas semanas. El país espera respuestas claras de las autoridades competentes.
La vicepresidenta Francia Márquez enfrenta uno de sus mayores desafíos políticos. Su reputación y credibilidad están siendo cuestionadas públicamente. La manera como maneje esta crisis definirá su futuro político.
Los colombianos observan con atención cada movimiento del Gobierno. Esperan explicaciones convincentes sobre las acusaciones presentadas. La confianza en las instituciones democráticas está en juego.