La noche del viernes 14 de agosto cerró con buenas noticias para Colombia. Fueron anunciadas nuevas cifras de donaciones para los afectados por el terremoto. El sismo del 10 de agosto había dejado un panorama devastador en varias regiones del país.
Entre los montos más relevantes destacó el enorme aumento de la colecta empresarial. La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi) organizó una recaudación histórica. Esta se desarrolló en el contexto del Congreso Empresarial Colombiano (CEC). También coincidió con la 82ª Asamblea General del gremio, que cambió su agenda tras el sismo.
La Familia Santo Domingo protagonizó el anuncio más significativo de la jornada. A través de la Fundación Santo Domingo, Valorem y sus empresas vinculadas, donó 100.000 millones de pesos. Este aporte llevó el monto total de donación del sector empresarial a 201.000 millones de pesos. La cifra equivale aproximadamente a 64,6 millones de dólares.
Los recursos estarán dirigidos a la atención de las víctimas del terremoto. También apoyarán la reconstrucción de las comunidades afectadas por el desastre natural. Todos los esfuerzos serán coordinados por la Fundación Santo Domingo. El objetivo es que esta ayuda llegue de manera efectiva a quienes más la necesitan.
“Ninguna donación puede devolver las vidas perdidas ni borrar el dolor de tantas familias. Pero queremos estar presentes, acompañar a Colombia en este momento tan difícil y ayudar a levantar nuevamente los hogares, las comunidades y la esperanza. Hoy más que nunca, somos un solo país”, manifestó el conglomerado empresarial.
La segunda cifra de apoyo de la noche vino de Estados Unidos. El Departamento de Estado de ese país comunicó que sumaría 11 millones de dólares. Esta cantidad se añadió a su donación inicial por el desastre. Con este nuevo aporte, la asistencia comprometida por Washington asciende a 26,5 millones de dólares.
El primer anuncio estadounidense se produjo el mismo 10 de agosto. Estados Unidos destinó entonces 15,5 millones de dólares para apoyar la respuesta a la emergencia. Estos recursos están orientados a cubrir necesidades relacionadas con refugios de emergencia. También incluyen alimentos, protección y evaluaciones de los daños ocasionados por el movimiento telúrico.
A la ayuda económica se suma el apoyo logístico para trasladar suministros. El Departamento de Estado informó que está utilizando al Comando Sur (SOUTHCOM). Este comando transporta suministros de emergencia desde el almacén de preposicionamiento en Miami. Los materiales llegan hasta Colombia como parte de la respuesta ante el desastre.
Washington también manifestó su disposición de acompañar al Gobierno colombiano durante la atención de la emergencia. El Departamento de Estado expresó su respaldo al Ejecutivo de Abelardo De La Espriella. Esto ocurre mientras avanza la evaluación de las necesidades en los territorios afectados. El nuevo desembolso amplía el apoyo estadounidense tanto en recursos como en capacidad logística.
Las ayudas dentro del país han funcionado de manera directa desde entidades estatales. También han operado a través de fundaciones que han canalizado recursos provenientes de la ciudadanía. Entre las organizaciones y fundaciones que se han encargado de recibir y direccionar ayudas destacan varias. La Fundación Plan, la Cruz Roja Colombiana y el Banco de Alimentos de Bogotá lideran estos esfuerzos.
Estas fundaciones además han servido como canales de donación de algunas empresas privadas. Compañías como Cabify, Avianca y Bancolombia manifestaron que realizarían un apoyo conjunto con la Cruz Roja. Por su parte, Rappi y el Grupo Éxito han expresado un trabajo con el Banco de Alimentos.
Otros aportes que aún no son cuantificables están relacionados con el sector financiero. La Asobancaria anunció medidas especiales para los clientes afectados por el terremoto. El esquema contempla tratamientos diferenciados para personas y empresas ubicadas en las zonas afectadas. Incluye atención prioritaria, trámites simplificados y evaluación individual de los casos. Estas medidas beneficiarían a unos 2,8 millones de usuarios.
Algunas entidades financieras anunciaron además periodos de gracia y aplazamientos de pagos. Estos pueden llegar hasta 12 meses, dependiendo del banco. También varían según las condiciones de cada afectado por el sismo.
Los esfuerzos del Gobierno Nacional desde entidades como la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) tampoco se pueden poner en cifras todavía. Sin embargo, algunas entidades como la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) sí han mencionado valores específicos.
El 12 de agosto, la Dian informó que destinará más de 86.000 millones de pesos. Esta cifra equivale aproximadamente a 27,6 millones de dólares en mercancías para los damnificados. El paquete incluye bienes incautados o aprehendidos que pueden ser utilizados en la atención de la emergencia. Entre ellos se encuentran alimentos, colchones y plantas eléctricas. La entidad también habilitó aportes voluntarios de los contribuyentes a través de la declaración de renta.
La Unión Europea anunció una ayuda de 2 millones de euros. Esta cantidad equivale a cerca de 7.224 millones de pesos colombianos. Los recursos servirán para apoyar a las comunidades afectadas por el terremoto. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, explicó que los recursos serían coordinados. Esta coordinación se hará con las autoridades colombianas según las necesidades identificadas en las zonas golpeadas. La UE también activó el servicio satelital Copernicus para apoyar la respuesta.
A esta ayuda se sumaron recursos de organismos multilaterales importantes. El Banco Mundial anunció 200.000 dólares para asistencia humanitaria y financiamiento contingente. Además ofreció apoyo técnico al Gobierno colombiano. Por su parte, el BID comprometió 500.000 dólares en recursos no reembolsables. Estos fondos se destinarán a asistencia humanitaria y evaluación de daños. La CAF anunció una donación de otros 500.000 dólares para atender las necesidades derivadas de la emergencia.
China también se sumó a la respuesta internacional ante la tragedia colombiana. El embajador chino en Colombia, Zhu Jingyang, anunció una donación para atender a los damnificados. Las zonas beneficiadas incluyen el Eje Cafetero, Cali y Chocó. Se ofrecieron 1 millón de dólares e insumos de asistencia humanitaria. Estos insumos tienen un valor de 15 millones de yuanes.
Suiza anunció además una partida de 1 millón de francos suizos. Esta cantidad equivale a unos 1,23 millones de dólares para apoyar la asistencia humanitaria. La mitad sería destinada al Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas. También se canalizará a organizaciones no gubernamentales locales para atender la emergencia. El resto se utilizaría para contribuir al restablecimiento de las condiciones de vida. Esto beneficiará especialmente a las zonas afectadas por el sismo.
El Vaticano también dispuso una primera ayuda económica de 100.000 euros. El dinero fue enviado a la Conferencia Episcopal de Colombia. Esta institución está encargada de distribuirlo entre las zonas con mayores necesidades.
Además de estos recursos cuantificados, países como Ecuador, México y El Salvador anunciaron distintos tipos de apoyo. También lo hicieron Chile, Perú, Panamá, Argentina, Brasil y Venezuela. La lista incluye a Honduras, Guatemala, Costa Rica, España, Italia y Cuba. Finalmente, Bolivia, Ucrania e Israel también expresaron su solidaridad con Colombia.
Se ha hablado de montos mayores ofrecidos no como donaciones sino bajo préstamo. La banca multilateral también puso sobre la mesa opciones de financiamiento. Entre el Banco Mundial y el Grupo BID, estas alcanzan hasta 750 millones de dólares. Estos recursos servirían para responder a la emergencia de manera más estructural.
La principal alternativa corresponde al Banco Mundial, que ofreció una línea de crédito por 450 millones de dólares. De acuerdo con el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, este financiamiento podría estar disponible al finalizar la semana. Esto ocurriría una vez se cumplan las condiciones necesarias para su activación. Respecto a esto, el viernes 14 de agosto se conoció que ya se había realizado un desembolso. La primera entrega fue de 200 millones de dólares.
Estas donaciones se suman a los valores propuestos por varios gobiernos y organizaciones en todo el mundo. Diversos actores internacionales han ofrecido ayudas tanto en calidad de donación como de crédito. Estos ofrecimientos comenzaron desde el inicio de la semana tras el terremoto.
El aporte empresarial más concentrado es el recogido por la Andi en el Congreso Empresarial Colombiano. La cifra de cierre estuvo por encima de los 201.000 millones de pesos. Esta cantidad demuestra la solidaridad del sector privado colombiano ante la tragedia nacional.
De acuerdo con la información entregada por la Familia Santo Domingo y Valorem, todos los esfuerzos serán coordinados cuidadosamente. La Fundación Santo Domingo se encargará de esta tarea crucial. El objetivo es garantizar que esta ayuda llegue de manera efectiva a quienes más la necesitan.