La situación en el municipio de El Banco, Magdalena, es crítica. La erosión fluvial ha puesto en riesgo a miles de personas, especialmente en el corregimiento de San Roque. La última temporada de lluvias exacerbó el problema, dejando una vía estrecha e inestable que amenaza la seguridad de más de 6.000 personas. La comunidad espera con urgencia el apoyo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
La magnitud de la emergencia es evidente. La ribera del río Magdalena ha erosionado significativamente, afectando no solo a San Roque, sino también a otros corregimientos como Matecaña, El Cerrito y San Felipe. En el casco urbano, el barrio El César también ha sufrido inundaciones. La infraestructura vial se ha visto comprometida, y los habitantes han tomado medidas drásticas, como impedir el paso de vehículos, para evitar mayores daños.
Nidia Serpa, una ama de casa de la zona afectada, expresa su preocupación: “Mis hijos están en riesgo, porque por ahí es por donde ellos pasan, por donde van al colegio, por donde le llevan la comida a sus abuelos”. Su testimonio refleja el temor y la incertidumbre que viven las familias de la región.
La alcaldía de El Banco ha intentado mitigar el problema con obras en la ronda del río. Se han instalado postes de madera y sacos con piedras para proteger el talud. Sin embargo, estas medidas han sido insuficientes ante la fuerza de las lluvias. Geraldines González, secretaria de planeación, destaca la necesidad de estudios detallados sobre las dinámicas del río. “El comportamiento del río es impredecible, es muy variable, y con la naturaleza no podemos tener control absoluto”, señala.
La falta de recursos y apoyo del Gobierno Nacional ha sido un obstáculo constante. Desde febrero del año pasado, la alcaldía ha solicitado ayuda a las unidades de gestión del riesgo nacional y departamental. A pesar de las visitas de la gobernación para evaluar las afectaciones, la respuesta ha sido que no hay recursos disponibles.
Sandra Chajin, secretaria de gobierno, menciona una reunión con el director de la UNGRD, Carlos Carrillo. En ella, se priorizaron varios municipios para futuras intervenciones, pero no se ha recibido confirmación sobre las visitas prometidas. Ante la falta de acciones concretas, un grupo de habitantes, incluyendo líderes sociales y el alcalde Ronald Flórez, viajó a Bogotá para protestar pacíficamente frente a la UNGRD.
El alcalde Flórez enfatiza la urgencia de la situación: “Necesitamos con urgencia que nos visiten en nuestro municipio. Venimos a que nos escuchen, que nos den soluciones porque están alrededor de 6.000 familias en riesgo”. La protesta logró una reunión con subdirectores de la entidad, donde se revisaron proyectos presentados en años anteriores. La UNGRD se comprometió a realizar una visita técnica para evaluar la situación.
María Meza, subdirectora para la Reducción del Riesgo de la UNGRD, afirmó: “El Banco, Magdalena, presenta problemas de erosión fluvial, por lo cual brindaremos un acompañamiento técnico para definir la solución que proteja la vida de 50 familias que se encuentran en la zona afectada”. La comunidad espera que estas acciones no se demoren, ya que el caudal del río baja en esta época del año, facilitando las intervenciones.
El temor de los habitantes es que una nueva temporada de lluvias agrave la situación. El alcalde concluye con esperanza: “Nos vamos con toda la expectativa. Las administraciones pasadas presentaron proyectos ante la Unidad que, a hoy, no son prioridad. Ahora velamos por las acciones que se puedan hacer en San Roque, El Cerrito y San Felipe”.
La situación en El Banco es un recordatorio de la vulnerabilidad de las comunidades ribereñas ante fenómenos naturales. La erosión fluvial no solo amenaza la infraestructura, sino también la vida y el bienestar de miles de personas. La respuesta del Gobierno Nacional y la UNGRD será crucial para mitigar los riesgos y proteger a la población.