Preocupante situación de seguridad en Norte de Santander tras secuestro de delegación de la ONU
Una comisión de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) fue retenida por miembros del ELN. El incidente ocurrió durante la tarde del 30 de septiembre de 2025 en Norte de Santander.
Los hechos se desarrollaron específicamente en la vereda Villa del Carmen, sobre la vía que conecta Tibú con El Tarra. Cuatro personas, incluyendo el conductor y tres funcionarios internacionales, fueron detenidas durante aproximadamente cuarenta minutos.
Los integrantes del grupo armado ilegal establecieron un retén no autorizado donde realizaron distintas verificaciones. Durante este tiempo, la comisión permaneció bajo vigilancia armada, aunque no se reportaron agresiones físicas.
Las autoridades departamentales confirmaron que, tras las comprobaciones, los miembros de la Unodc pudieron continuar su recorrido. La delegación logró llegar hasta Tibú, donde se encuentran actualmente fuera de peligro.
El secretario de seguridad de Norte de Santander informó sobre el estado de los afectados. “Se encuentran bien y en las próximas horas serán trasladados a Cúcuta”, manifestó el funcionario.
Este episodio evidencia la persistente situación de riesgo en la región del Catatumbo. La presencia activa de grupos armados ilegales continúa generando preocupación entre organizaciones humanitarias e instituciones.
Representantes de la ONU expresaron su inquietud ante la situación. “Se requiere garantizar corredores seguros tanto para misiones internacionales como para el tránsito de la población civil en la región”, señalaron.
El incidente se suma a otros eventos recientes que demuestran la compleja situación de seguridad. En agosto, una misión médica fue retenida por la comunidad indígena U’wa en Toledo, Norte de Santander.
En aquella ocasión, más de veinte profesionales de la salud quedaron retenidos durante varias horas. La situación se resolvió mediante diálogo entre autoridades locales y representantes indígenas.
Las retenciones de personal humanitario y médico han llevado a las autoridades a implementar nuevas medidas. Se han establecido mesas de diálogo para prevenir situaciones similares y garantizar el trabajo seguro de las brigadas.
La región del Catatumbo enfrenta múltiples desafíos en materia de seguridad. La presencia de grupos armados ilegales, tensiones con comunidades locales y dificultades en el acceso a servicios básicos complican la situación.
Las organizaciones internacionales continúan su labor en la zona pese a los riesgos. Sin embargo, estos incidentes resaltan la necesidad de fortalecer las garantías de seguridad para el personal humanitario.