En un histórico acuerdo comercial, Estados Unidos y Japón han alcanzado un pacto que establece aranceles del 15% sobre las importaciones japonesas al mercado estadounidense.
El anuncio fue realizado por el presidente Donald Trump a través de su red social Truth Social, donde calificó el acuerdo como “quizás el más grande jamás hecho”.
Las negociaciones, que culminaron durante la visita del Secretario del Tesoro estadounidense Scott Bessent a Osaka, incluyen compromisos significativos por ambas partes. El pacto contempla una masiva inversión japonesa de 550.000 millones de dólares en territorio estadounidense.
Un aspecto fundamental del acuerdo es la apertura del mercado japonés a las exportaciones de automóviles estadounidenses. Japón ha accedido a aceptar vehículos fabricados bajo los estándares de seguridad norteamericanos, un punto que había generado considerables tensiones durante las negociaciones previas.
El encuentro decisivo tuvo lugar en el Pabellón de Estados Unidos durante la Expo Mundial 2025 en Osaka. Allí, Bessent y el Ministro de Revitalización Económica japonés, Ryosei Akazawa, sellaron el acuerdo con un apretón de manos que simboliza el fortalecimiento de las relaciones comerciales entre ambas naciones.
Los productos agrícolas estadounidenses también se beneficiarán de este acuerdo, ya que tendrán mayor acceso al mercado japonés. Esta medida podría impulsar significativamente las exportaciones del sector agrícola norteamericano.
El establecimiento del arancel del 15% marca un nuevo capítulo en las relaciones comerciales entre ambas potencias económicas. Este porcentaje representa un punto medio tras meses de intensas negociaciones bilaterales.
La implementación de este acuerdo comercial podría tener importantes repercusiones en el comercio global, considerando el peso económico de ambas naciones en los mercados internacionales.