La reciente decisión de la Corte Constitucional sobre la Unidad de Pago por Capitación (UPC) ha generado un debate intenso en el sistema de salud colombiano. El 28 de enero, la Corte declaró que el aumento del 12,1% en la UPC para 2024 era insuficiente. Además, ordenó al Ministerio de Salud crear una mesa de diálogo con actores del sistema para revisar el ajuste. Sin embargo, la Federación Colombiana de Enfermedades Raras (FECOER) ha expresado su preocupación por la falta de acción del ministerio.
Diego Fernando Gil Cardozo, director de FECOER, ha sido una voz crítica en este proceso. En un comunicado, Gil destacó que la Corte fue clara al señalar que los recursos del sistema de salud no son suficientes. Según él, el ministerio ha dilatado la creación de las mesas de diálogo, lo que agrava la crisis. “El ministerio todavía no nos ha llamado. Siguen dilatando y, mientras tanto, la crisis se agrava. Pacientes siguen sin medicamentos, sin tecnologías y sin servicios”, afirmó Gil.
La UPC es un componente crucial del sistema de salud colombiano. Es el monto que el Estado gira a las EPS por cada usuario para garantizar la prestación de servicios de salud. Este cálculo, que se actualiza anualmente, ha sido objeto de críticas por parte de las EPS, que lo consideran insuficiente. La Corte, al declarar un “incumplimiento general” en la suficiencia de la UPC, subraya la necesidad de revisar los recursos asignados para 2025.
El aumento del 12,1% en la UPC fue defendido por el Gobierno, pero la Corte lo consideró insuficiente. Además, la destinación del 5% de esos recursos a los Equipos Básicos de Salud comprometió la integridad del Plan de Beneficios en Salud. Esta situación ha generado tensiones entre el ministerio y las EPS, que han advertido sobre una posible crisis si no se ajusta la UPC.
El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, ha respondido a las críticas afirmando que el incremento es suficiente. Según él, detectaron incongruencias en los datos de las EPS, algo que estas empresas han negado. En una entrevista, Jaramillo explicó que un reajuste del 16% en la UPC, como lo pedían las EPS, requeriría una nueva reforma tributaria. “Cada punto porcentual representa un billón de pesos al día de hoy”, señaló el ministro.
La falta de consenso entre el ministerio y las EPS refleja la complejidad del sistema de salud colombiano. Las organizaciones de pacientes, como FECOER, han insistido en la necesidad de un diálogo inclusivo. Gil hizo un llamado al ministro Jaramillo para que tome medidas urgentes. “Cada día de retraso cuesta vidas. Es necesario que el ministerio, como ente rector, le cumpla a todos los colombianos”, enfatizó.
La situación actual plantea varios desafíos. Por un lado, está la necesidad de garantizar la sostenibilidad financiera del sistema de salud. Por otro, se debe asegurar que los pacientes reciban los servicios necesarios. La creación de mesas de diálogo podría ser un paso importante para encontrar soluciones. Sin embargo, la falta de acción del ministerio ha generado frustración entre los actores del sistema.
La Corte Constitucional ha dejado claro que es necesario revisar los recursos asignados a la UPC. Este proceso requiere la participación de todos los actores del sistema de salud. La transparencia y el diálogo son esenciales para abordar los desafíos actuales. La situación es compleja, pero con voluntad política y colaboración, es posible encontrar soluciones que beneficien a todos los colombianos.