La Contraloría General de la República realizó un seguimiento detallado al Proyecto “Túnel del Toyo Guillermo Gaviria Echeverri y sus accesos viales”. Esta obra de infraestructura se ubica en el noroccidente de Antioquia. Además, permitirá unir las concesiones viales Mar 1 y Mar 2.
El proyecto conectará los municipios antioqueños de Santa Fe de Antioquia y Cañasgordas. Por otra parte, consta de 18 túneles que atravesarán la región montañosa. Asimismo, incluye 31 viaductos diseñados para sortear los accidentes geográficos del terreno. También contempla 17,7 kilómetros de vías a cielo abierto.
La entidad de control reitera su preocupación tras la visita técnica realizada. En consecuencia, alerta al Invías por el notable atraso evidenciado en el cronograma. Este desfase compromete la puesta en operación del túnel más largo de Suramérica.
Según la Contraloría, ya debió iniciar el montaje de equipos electromecánicos indispensables. Estos sistemas son necesarios para la operación del Túnel del Toyo. Igualmente, resultan fundamentales para los restantes 17 túneles del proyecto. Todos ellos forman parte de la conectividad vial del occidente del país.
Esta infraestructura conectará con los puertos ubicados en el Golfo de Urabá. Sin embargo, la preocupación radica en que el riesgo advertido ya se materializó. De hecho, la obra presenta un desfase estimado de al menos un año.
La fecha de terminación de las obras civiles está prevista para abril de 2027. Estas obras están a cargo de la Gobernación de Antioquia actualmente. También cuenta con participación de la Alcaldía de Medellín en su financiación.
En contraste, la fecha estimada de terminación de los equipos electromecánicos es septiembre de 2028. Por lo tanto, existe una brecha temporal significativa entre ambos componentes del proyecto. Esta situación genera preocupación en el ente de control fiscal.
Durante la visita técnica, la Contraloría verificó el avance de las obras civiles. El tramo uno ya está terminado completamente en la actualidad. Este segmento está a cargo de la Gobernación de Antioquia exclusivamente. Además, se encuentra comprendido entre el municipio de Cañasgordas y el municipio de Giraldo.
Mientras tanto, el tramo dos muestra un avance cercano al 80 por ciento. Este segmento conecta los municipios antioqueños de Giraldo y Santafé de Antioquia. Igualmente, se tiene programado terminar estas obras en abril de 2027.
No obstante, el Invías anunció hace un mes que haría avanzar el proyecto. A pesar de ello, la Contraloría observó que los trabajos aún no han comenzado. De hecho, se evidenció que el contratista responsable no se encuentra presente.
El contratista de las actividades electromecánicas no está en el sitio de las obras. Por consiguiente, no hay avances concretos en esta fase crítica del proyecto. Esta ausencia genera mayor preocupación en la entidad de control.
“Para la Contraloría resulta muy preocupante que una inversión tan cuantiosa de recursos públicos (COP 5,3 billones), no pueda ser puesta en operación una vez terminadas todas sus obras civiles, por un atraso tantas veces advertido a Invías”, asegura el ente de control.
El Proyecto del Túnel del Toyo lleva el nombre de Guillermo Gaviria Echeverri. Este túnel tendrá una longitud de 9,73 kilómetros atravesando las montañas antioqueñas. Además, será el túnel carretero más largo de toda Suramérica. Por lo tanto, representa un hito en la ingeniería vial del continente.
Este proyecto constituye una infraestructura estratégica para la región de Antioquia. Igualmente, fortalecerá la competitividad del departamento mediante mejor conectividad territorial. También facilitará la articulación con las Autopistas al Mar 1 y Mar 2.
Estos corredores viales son concesionados actualmente y están a cargo de la Agencia Nacional de Infraestructura. La ANI coordina estas concesiones que complementan el proyecto del túnel. Asimismo, todos estos proyectos se integran en una red vial estratégica.
Esta obra complementa otros proyectos de gran relevancia para el desarrollo nacional. Entre ellos destaca Puerto Antioquia, ubicado en el municipio de Turbo. Este puerto marítimo representa una puerta al comercio internacional para el departamento.
Una vez entre en operación, el túnel permitirá reducir significativamente los tiempos de viaje. Específicamente, disminuirá en aproximadamente un 60 por ciento el tiempo entre Medellín y Urabá. Por consiguiente, el trayecto pasará de cerca de 10 horas a solo 4 horas.
De igual forma, el recorrido se reducirá de 62 kilómetros a 39,5 kilómetros. Esto representa una disminución considerable de 22,5 kilómetros en distancia total. También implicará una mejora significativa en las condiciones de movilidad regional.
La eficiencia del transporte de carga y pasajeros aumentará considerablemente con esta obra. Además, se reducirán los costos operativos para los transportadores de la región. Igualmente, mejorará la seguridad vial al evitar trayectos por carreteras montañosas peligrosas.
La inversión total del proyecto alcanza los 5,3 billones de pesos colombianos. Esta cifra representa uno de los proyectos de infraestructura más costosos del país. Por lo tanto, resulta fundamental que la obra entre en operación oportunamente.
Sin embargo, el atraso en los equipos electromecánicos compromete la rentabilidad del proyecto. Estos sistemas incluyen ventilación, iluminación, señalización y seguridad dentro de los túneles. También comprenden sistemas de comunicación y monitoreo permanente de las condiciones internas.
La ventilación resulta especialmente crítica en un túnel de casi 10 kilómetros. Además, los sistemas de iluminación deben garantizar visibilidad óptima en todo el recorrido. Asimismo, la señalización debe orientar adecuadamente a los conductores durante el trayecto.
Los sistemas de seguridad incluyen detección de incendios y respuesta ante emergencias. También contemplan sistemas de escape y refugio para los usuarios en caso necesario. Igualmente, requieren coordinación permanente con equipos de respuesta externa.
El montaje de estos equipos requiere tiempo considerable para su instalación y pruebas. Posteriormente, deben realizarse pruebas exhaustivas antes de la puesta en operación final. Por lo tanto, cualquier retraso en su inicio afecta todo el cronograma.
La Contraloría ha advertido repetidamente al Invías sobre este riesgo de desfase. No obstante, la entidad no ha tomado medidas efectivas para evitar el atraso. En consecuencia, ahora se materializa la preocupación expresada por el ente de control.
Este desfase temporal implica que las obras civiles estarán terminadas sin poder operar. Durante más de un año, la infraestructura permanecerá inactiva esperando los equipos. Además, esto genera costos adicionales de mantenimiento y vigilancia de las instalaciones.
La falta de operación también retrasa el retorno de la inversión pública realizada. Igualmente, pospone los beneficios económicos y sociales esperados para la región. También afecta la planificación de proyectos complementarios que dependen de esta conectividad.
Los municipios de la región esperan ansiosamente la entrada en operación del túnel. Esta infraestructura transformará la economía local al facilitar el comercio y el turismo. Además, generará oportunidades de desarrollo que actualmente están limitadas por las dificultades de acceso.
La región de Urabá se beneficiará especialmente con esta nueva conectividad vial. Esta zona tiene gran potencial agrícola, especialmente en cultivos de banano y plátano. También posee importantes recursos pesqueros y turísticos que requieren mejor acceso.
El puerto de Turbo se convertirá en una alternativa viable para el comercio exterior. Actualmente, la mayoría del comercio colombiano se concentra en puertos del Atlántico. Sin embargo, Urabá ofrece ventajas logísticas para ciertos destinos internacionales.
La reducción en tiempos de viaje también beneficiará el turismo hacia las playas de Urabá. Estas playas son menos conocidas que las del Caribe colombiano tradicional. No obstante, ofrecen atractivos naturales y culturales únicos para los visitantes.
El proyecto también mejorará la integración territorial del departamento de Antioquia. Históricamente, Urabá ha estado relativamente aislada del resto del departamento. Por consiguiente, esta obra representa un avance en la cohesión territorial regional.
La construcción del túnel ha generado miles de empleos durante su ejecución. Estos trabajos han beneficiado a comunidades locales con oportunidades laborales temporales. Además, ha impulsado la economía local mediante la demanda de bienes y servicios.
La tecnología empleada en la construcción representa lo más avanzado en ingeniería de túneles. Se utilizan tuneladoras de última generación para perforar la montaña con precisión. También se implementan sistemas de soporte y revestimiento de alta tecnología.
Los estudios geológicos previos fueron exhaustivos para garantizar la seguridad de la obra. Se analizaron las características del terreno en todo el trayecto del túnel. Igualmente, se identificaron zonas de riesgo que requieren tratamientos especiales.
El diseño contempla medidas de protección ambiental para minimizar el impacto ecológico. Se implementan sistemas de manejo de aguas y residuos durante la construcción. También se planean programas de reforestación y restauración de áreas afectadas.
La participación de la Gobernación de Antioquia y la Alcaldía de Medellín ha sido fundamental. Estas entidades territoriales han aportado recursos significativos al proyecto mediante cofinanciación. Además, han ejercido supervisión técnica y administrativa de las obras.
La coordinación entre diferentes entidades ha presentado desafíos durante la ejecución del proyecto. La Gobernación maneja las obras civiles mientras el Invías debe proveer los equipos. Esta división de responsabilidades requiere sincronización precisa que no se ha logrado.
El desfase evidenciado pone en riesgo la eficiencia de la inversión pública realizada. Los recursos invertidos no generarán beneficios hasta que el túnel esté completamente operativo. Mientras tanto, se acumulan costos financieros por el capital inmovilizado.
La Contraloría continuará realizando seguimiento permanente al avance del proyecto en todas sus fases. El ente de control verificará que se tomen medidas correctivas para reducir el desfase. También evaluará la responsabilidad de los funcionarios involucrados en los retrasos.