La memoria viva de Guillermo Cano resonó con fuerza en el auditorio del Gimnasio Moderno durante la conmemoración de su centenario. El evento, organizado conjuntamente por la Fundación Guillermo Cano Isaza, El Espectador y el Gimnasio Moderno, reunió a familiares, periodistas y lectores.
El homenaje comenzó con la proyección de un emotivo cortometraje animado producido por la Unidad de Video de El Espectador. La pieza audiovisual, narrada con maestría por un actor de doblaje, exploró cuatro facetas fundamentales de la vida del legendario periodista.
Las imágenes cuidadosamente ilustradas mostraron a un joven Guillermo Cano aprendiendo los ritmos y pausas del oficio periodístico. También revelaron al director incorruptible que se negó a silenciar su pluma ante las presiones del poder y el dinero.
El cortometraje capturó además la dimensión íntima del hombre detrás del periodista: el padre, el esposo, el nieto. Sus reflexiones sobre la Nochebuena quedaron plasmadas como momentos atesorados en la memoria familiar.
En el claustro del Gimnasio Moderno, lugar donde Cano estudió, jugó fútbol y posteriormente contrajo matrimonio, se desarrolló un emotivo conversatorio. Ana María Busquets, su esposa, compartió anécdotas de su romance, incluyendo serenatas equivocadas y encuentros aparentemente fortuitos.
Fidel Cano Correa, su nieto, rememoró la atmósfera casi sagrada de la redacción de El Espectador. También narró la historia de El Fideloncito, su primer ejercicio periodístico adolescente que le enseñó sobre responsabilidad editorial.
Jorge Cardona, exeditor general del periódico, contextualizó los 43 años de trayectoria profesional de Cano. Destacó sus batallas contra la dictadura de Rojas Pinilla y su defensa de los derechos humanos.
La Biblioteca Nacional de Colombia presentó tres volúmenes publicados durante el Año Guillermo Cano. El primero ofrece una biografía gráfica, el segundo recopila textos periodísticos, y el tercero, titulado “El maestro”, presenta siete perfiles escritos por Maryluz Vallejo.
Los libros estarán disponibles en formato digital a través de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas. Esta iniciativa busca preservar y difundir el legado de quien dirigió El Espectador con principios inquebrantables hasta su trágico final.
El centenario de Guillermo Cano no se limitó a recordar su ausencia. Por el contrario, celebró la vigencia de sus valores y su influencia perdurable en el periodismo colombiano contemporáneo.