La disputa territorial por el Esequibo entre Venezuela y Guyana se ha convertido en un tema central de la campaña electoral guyanesa.
El empresario Azruddin Mohamed, candidato presidencial del partido Invertimos en la Nación (WIN), enfrenta serios cuestionamientos por sus presuntos vínculos con Caracas.
Las acusaciones contra Mohamed se intensificaron cuando un congresista estadounidense lo señaló en redes sociales como un “candidato títere” del régimen de Nicolás Maduro.
El vicepresidente guyanés, Bharrat Jagdeo, reveló información sobre supuestas visitas de Mohamed a la embajada venezolana en Georgetown, algo que el empresario niega categóricamente.
Además, Mohamed arrastra sanciones del Departamento del Tesoro estadounidense por evadir más de cincuenta millones de dólares en aranceles relacionados con operaciones de oro.
La profesora Queenela Cameron, experta en Política de la Universidad de Guyana, señala que el partido gobernante aprovecha estratégicamente estas conexiones para desacreditar la campaña opositora.
En medio de esta controversia, Estados Unidos ha desplegado una importante fuerza militar en el Caribe, con más de 4.000 efectivos, aeronaves y embarcaciones.
El presidente y candidato Irfaan Ali advierte que los problemas de seguridad regional representan riesgos significativos para la soberanía nacional guyanesa.
Los principales partidos políticos, incluyendo el PPP/C gobernante, la coalición APNU y el WIN de Mohamed, mantienen una postura unificada respecto a la defensa del Esequibo.
El territorio en disputa, rico en recursos naturales y petróleo, ha generado tensiones adicionales después de que Venezuela realizara un referendo para anexionarlo.
La ex parlamentaria Meryvn Williams ha alertado sobre el riesgo de que Guyana pudiera “convertirse en otra Venezuela” si Mohamed, sancionado por Estados Unidos, llegara al poder.
La crisis diplomática se agudizó cuando Venezuela designó unilateralmente un gobernador para la región del Esequibo, actualmente administrada por Georgetown.
El PPP/C, partido del presidente Ali, enfatiza que la preservación de la soberanía territorial requiere el compromiso de todos los ciudadanos guyaneses.
La APNU, encabezada por Aubrey Norton, propone una respuesta enérgica y un frente patriótico unido ante las “graves amenazas” a la integridad territorial.
Las elecciones presidenciales del próximo domingo 1 de septiembre determinarán el rumbo que tomará Guyana en este complejo escenario geopolítico regional.