En una operación conjunta entre la Policía y la Fiscalía en Rionegro, Antioquia, cayó abatido Jortman Robinson Suárez Molina, alias “El Ecuatoriano”, importante enlace criminal entre Ecuador y Colombia.
El general Carlos Fernando Triana, director de la Policía Nacional, confirmó que Suárez Molina, de 35 años, había ingresado a territorio colombiano a principios de 2024. Durante su estancia, su principal objetivo era fortalecer las conexiones entre el Clan del Golfo y la organización criminal ecuatoriana “Los Choneros”.
Las autoridades revelaron que “El Ecuatoriano” jugaba un papel fundamental en el establecimiento de rutas de narcotráfico. Específicamente, coordinaba el transporte de cocaína desde la región del Magdalena Medio colombiano hacia los Estados Unidos.
Esta operación policial se produce en medio de una creciente preocupación por la expansión de las redes criminales transnacionales en la región. Los vínculos entre el Clan del Golfo y Los Choneros representan una amenaza significativa para la seguridad de ambos países.
La muerte de Suárez Molina representa un golpe importante a las estructuras criminales binacionales. Sin embargo, las autoridades mantienen la vigilancia ante posibles retaliaciones o intentos de restructuración de estas alianzas delictivas.
Los investigadores continúan analizando la información recopilada durante la operación. Este material podría revelar detalles adicionales sobre las conexiones entre organizaciones criminales de Colombia y Ecuador.
La colaboración entre las fuerzas de seguridad de ambos países se ha intensificado en los últimos meses. Esta cooperación busca desarticular las redes criminales que operan en la región andina.
El impacto de esta operación trasciende las fronteras nacionales. Además, demuestra la capacidad de las autoridades para enfrentar amenazas criminales cada vez más sofisticadas y transnacionales.