En Bucaramanga, la lucha contra el comercio ilegal de animales ha tomado un nuevo impulso. La Alcaldía ha sancionado a 60 personas por vender mascotas en espacios públicos. Este esfuerzo, que comenzó hace casi un año, se centra en el centro de la ciudad, un conocido punto de venta ilícita de perros y gatos. La ciudadanía ha expresado su preocupación por esta práctica, documentando la venta de cachorros de diversas razas, especialmente los domingos, en áreas específicas como la calle 36 entre las carreras 12 y 13, y la calle 35.
El alcalde Jaime Andrés Beltrán, consciente de la gravedad del problema, ordenó el inicio de operativos para erradicar estas actividades. Además, busca educar a los ciudadanos sobre las implicaciones legales de comprar animales en la calle. Esteban Nicolás Álvarez, inspector de Protección a la Vida de Bucaramanga, ha explicado que las sanciones no solo son económicas, con multas de $400.000, sino que también incluyen inspecciones al estado de salud de los animales. Si se encuentran en malas condiciones, se procede con el decomiso y se inician acciones legales contra los responsables.
Las autoridades han advertido que no solo se sancionará a quienes vendan, sino también a quienes promocionen esta actividad mediante catálogos, fotos u otros medios. Este enfoque integral busca frenar la proliferación de criaderos clandestinos. En estos lugares, los animales, especialmente las hembras, son sometidos a condiciones inhumanas de reproducción sin control ni cuidado adecuado. Un ejemplo de esto fue el desmantelamiento de un criadero ilegal en el norte de Bucaramanga el año pasado. Allí se encontraron cerca de 30 animales en malas condiciones de salud. La persona responsable fue multada con $188 millones por maltrato animal.
La Alcaldía de Bucaramanga hace un llamado a la ciudadanía para que adopte animales de manera responsable. La adopción es una alternativa más ética y segura que comprar en la calle. La Unidad de Bienestar Animal de Bucaramanga (UBA) ofrece caninos y felinos listos para ser adoptados. Estos animales merecen encontrar un hogar donde reciban el cuidado y cariño que necesitan.
El comercio ilegal de animales no solo es un problema legal, sino también ético. Los animales vendidos en la calle a menudo sufren de enfermedades y malnutrición. Además, la falta de control en la reproducción puede llevar a problemas de salud graves. La venta ilegal también fomenta la explotación de animales en criaderos clandestinos, donde las condiciones son deplorables.
La educación es clave para cambiar esta situación. Los ciudadanos deben ser conscientes de las consecuencias de comprar animales en la calle. Además, deben entender la importancia de la adopción responsable. Las campañas de sensibilización pueden jugar un papel crucial en este proceso. La colaboración entre la Alcaldía, las organizaciones de bienestar animal y la comunidad es esencial para lograr un cambio duradero.
Por otro lado, es importante considerar el papel de las redes sociales en la promoción de la venta ilegal de animales. Las plataformas digitales pueden ser un medio para difundir información sobre adopciones responsables y denunciar actividades ilegales. Las autoridades deben trabajar en conjunto con estas plataformas para identificar y sancionar a quienes utilicen estos medios para promover el comercio ilegal.