Ben Affleck atraviesa una etapa de profundas transformaciones personales mientras celebra sus 53 años de vida. El actor nacido en Berkeley enfrenta cambios significativos tras su reciente divorcio de Jennifer Lopez.
La separación de la pareja conocida como “Bennifer” se formalizó a principios de 2025, según reportes de People y Page Six. Este desenlace llegó poco después de que Lopez presentara la demanda de divorcio en agosto de 2024.
Tras la ruptura, Affleck decidió mudarse a una nueva residencia en Brentwood, alejándose del ambiente que compartía con Lopez. Desde entonces, el actor ha priorizado su rol como padre dedicado junto a sus tres hijos.
La relación con Jennifer Garner, su ex esposa, se ha fortalecido en términos de crianza compartida y respeto mutuo. Frecuentemente se los ve juntos en actividades familiares, dejando atrás los conflictos del pasado.
Un tema que generó controversia fue el destino de la mansión de Beverly Hills que Affleck y Lopez compraron en mayo de 2023 por más de 60 millones de dólares. La propiedad, con sus 24 baños y garage para 12 vehículos, no encontró compradores.
La ex pareja intentó vender discretamente la mansión, incluso reduciendo el precio en 8.5 millones. Ante la falta de interesados, decidieron retirarla del mercado en julio, esperando mejores condiciones para la venta.
Mientras tanto, Jennifer Lopez adquirió una nueva propiedad por 18 millones de dólares cerca de Los Ángeles. Por su parte, Affleck optó por establecerse en un tranquilo vecindario de Brentwood.
La vida sentimental de Lopez también ha generado titulares al vinculársela con el actor británico Brett Goldstein. Affleck no dudó en expresar su opinión, advirtiendo sobre los “estándares imposibles” de su ex esposa.
El alcoholismo ha sido una batalla constante en la vida del actor. En una reveladora entrevista con The New York Times en 2020, Affleck confesó que su divorcio de Jennifer Garner fue “el mayor arrepentimiento” de su vida.
La adicción se intensificó durante la crisis matrimonial con Garner. “Bebía relativamente normal durante mucho tiempo, pero comencé a beber más cuando mi matrimonio se deterioraba”, admitió el actor.
Sus relaciones anteriores también se vieron afectadas por estas luchas personales. Su noviazgo con Gwyneth Paltrow entre 1997 y 2000 terminó en parte por su incapacidad para comprometerse plenamente.
A pesar de las especulaciones sobre una posible reconciliación con Jennifer Garner, las apariciones públicas juntos reflejan más bien una relación cordial centrada en el bienestar de sus hijos.
La transformación actual de Affleck muestra a un hombre más maduro, enfocado en su bienestar personal y familiar. Según fuentes cercanas citadas por Page Six, el actor se encuentra “más feliz que en años”.