La tensión aumenta en el proceso de paz con la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano tras ataque en Putumayo
Un violento ataque contra dos soldados en la vereda Siloé de Villagarzón, Putumayo, ha puesto en riesgo los diálogos de paz. Este incidente ocurrió el 3 de septiembre y generó una inmediata reacción del Gobierno Nacional.
La delegación gubernamental, liderada por Armando Novoa, condicionó la continuidad del proceso de diálogo. “Si no hay una respuesta clara de ellos, suspenderemos los diálogos inmediatamente”, expresó Novoa con firmeza.
En respuesta a este ultimátum, la disidencia al mando de Walter Mendoza emitió un comunicado de cinco puntos. En este documento, la organización negó categóricamente su participación en los hechos violentos de Siloé.
“Rechazamos los hechos ocurridos y solicitamos que sean aclarados exhaustivamente”, manifestó la Coordinadora Nacional en su comunicado. Además, pidieron activar el mecanismo de verificación para esclarecer las circunstancias del ataque.
Por su parte, la Defensoría del Pueblo intervino en la situación con una postura contundente. El organismo solicitó la suspensión del proceso hasta obtener garantías concretas del grupo armado.
“Este accionar contraviene los principios de buena fe y el compromiso con el desescalamiento de la violencia”, señaló la Defensoría. La institución enfatizó la necesidad de compromisos básicos de humanidad en el proceso.
El calendario de negociaciones marca el cierre del sexto ciclo de diálogo para el 12 de septiembre. Sin embargo, la incertidumbre rodea ahora la continuidad de estas conversaciones.
La mesa de diálogo atraviesa así uno de sus momentos más críticos desde su instalación. La tensión entre las partes evidencia la fragilidad del proceso de construcción de paz.
Las próximas horas serán decisivas para el futuro de estas negociaciones. El Gobierno espera que las medidas adoptadas en la mesa permitan continuar el proceso bajo nuevas condiciones.
Mientras tanto, la región del Putumayo permanece expectante ante el desarrollo de estos acontecimientos. La población local anhela que prevalezca el diálogo sobre la violencia en su territorio.