Los resultados de PISA 2025 mostraron un nuevo retroceso de varios países de América Latina. La evaluación internacional analiza las capacidades de estudiantes de 15 años en matemáticas, lectura y ciencias. Los países latinoamericanos permanecen por debajo de los promedios de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.
Argentina y México registraron fuertes caídas en matemáticas durante esta edición. Brasil, Colombia y Costa Rica presentaron resultados estancados en las diferentes áreas evaluadas. Chile retrocedió tanto en matemáticas como en lectura, según los datos oficiales.
Uruguay mostró un desempeño desigual en las pruebas PISA 2025 publicadas recientemente. El país alcanzó en ciencias su mejor resultado histórico desde que participa. Sin embargo, retrocedió en matemática y lectura durante la última década.
El país quedó por debajo del promedio de la OCDE en las cuatro áreas. Este contexto regional está marcado por el deterioro de los aprendizajes. En ciencias, el 64% de los estudiantes uruguayos alcanzó al menos el nivel básico.
El promedio de la OCDE en ciencias llegó al 74% de los estudiantes. En matemática, solo el 42% llegó a ese nivel mínimo de competencia. La organización registró un 65% en esta misma área disciplinar.
En lectura, el 57% de los alumnos uruguayos alcanzó el nivel básico requerido. El promedio de la OCDE en lectura fue del 69% de estudiantes. Apenas el 1% de los alumnos alcanzó los niveles más altos en matemática.
El 2% lo hizo tanto en ciencias como en lectura, según el informe. El informe también muestra que la desigualdad socioeconómica continúa condicionando el desempeño educativo. Los estudiantes uruguayos del 25% con mayor nivel socioeconómico superaron en 87 puntos.
Esta diferencia se registró en ciencias respecto a los del 25% más desfavorecido. La brecha fue similar a la registrada en promedio en la OCDE. El nivel socioeconómico explicó además el 15% de la variación en los resultados.
Esta proporción en Uruguay contrasta con el 12% promedio entre los países de la organización. Los resultados también reflejan cambios en la vida cotidiana de las aulas. El 57% de los estudiantes afirmó que sus compañeros se distraen frecuentemente.
Estas distracciones ocurren con dispositivos digitales durante las clases de ciencias. El promedio de la OCDE en este indicador fue del 28% solamente. El 53% dijo utilizar chatbots de inteligencia artificial para ayudarse a aprender.
Esta utilización ocurre al menos una vez por semana, según declararon los estudiantes. En total, 6.573 estudiantes de 225 escuelas participaron en la evaluación. Esta muestra representó a unos 35.700 adolescentes de 15 años en Uruguay.
Chile retrocedió en matemáticas y lectura en esta última medición internacional. El país mantuvo estable su desempeño en ciencias respecto a evaluaciones anteriores. Los resultados correspondieron a casi 6.600 estudiantes de 15 años en el país.
La evolución de la última década muestra un aumento de la proporción preocupante. Más alumnos presentan desempeño insuficiente en las áreas evaluadas por PISA. Desde 2015, ese porcentaje aumentó 10 puntos porcentuales en matemáticas y lectura.
El porcentaje alcanzó el 59% en matemáticas y el 38% en lectura actualmente. Solo el 41% de los estudiantes chilenos alcanzó el nivel mínimo de competencia. Este resultado en matemáticas contrasta con el 65% del promedio de la OCDE.
En lectura, el 62% alcanzó ese nivel mínimo establecido por la evaluación. El promedio de la OCDE llegó al 69% en esta misma disciplina. En ciencias la proporción llegó al 63% de los estudiantes chilenos evaluados.
El promedio del organismo internacional alcanzó el 74% en ciencias. Uno de los datos que mostró una evolución diferente corresponde a la desigualdad. Entre 2015 y 2025, la brecha de rendimiento en ciencias se redujo.
Esta brecha se mide entre los estudiantes más ricos y más pobres. La diferencia, sin embargo, todavía alcanza los 76 puntos en la actualidad. Otro dato destacado corresponde al uso de celulares en las escuelas chilenas.
La proporción de establecimientos chilenos que prohíben estos dispositivos aumentó significativamente. El aumento fue de 25 puntos porcentuales entre 2022 y 2025. Actualmente alcanza el 59% de los centros educativos del país.
El promedio de la OCDE en prohibición de celulares llegó al 49%. Costa Rica amplió la cobertura de su educación secundaria durante estos años. Sin embargo, mantuvo un rendimiento académico por debajo de los estándares de la OCDE.
En matemáticas, los estudiantes obtuvieron 387 puntos en esta última evaluación. Este resultado se compara con los 385 puntos obtenidos en 2022. En lectura alcanzaron 416 puntos, contra los 415 de la medición anterior.
El principal avance apareció en ciencias, según destacó el informe internacional. El 56% de los estudiantes alcanzó el nivel 2 o superior. No obstante, el promedio de la OCDE llegó al 74% en ciencias.
El informe señaló que entre 2015 y 2025 aumentó la matrícula significativamente. La educación secundaria incorporó jóvenes de sectores históricamente marginados del sistema. Según la OCDE, esa expansión contribuyó a explicar la evolución de los promedios.
Los datos también muestran dificultades en las condiciones de los centros educativos. El 68% de los alumnos asiste a colegios con carencias reportadas. Los directores señalan falta de materiales educativos, como libros, ordenadores o laboratorios.
Además, el 64% estudia en edificios con infraestructura deficiente, según el relevamiento. Más de la mitad de los centros enfrenta escasez de personal docente. También hay carencias de personal de apoyo en los establecimientos educativos costarricenses.
Colombia registró un deterioro en los últimos tres años en las pruebas. Este deterioro fue menos pronunciado que el promedio de los países evaluados. La mayor caída se produjo en lectura, que pasó de 409 puntos.
El puntaje en lectura descendió a 399 puntos en la última medición. En matemáticas, el resultado descendió levemente de 383 a 381 puntos. Ciencias presentó un leve repunte, pasando de 411 a 414 puntos.
La OCDE señaló que los resultados colombianos “parecen más positivos” considerando el contexto. Debe considerarse la ampliación de la cobertura de la educación secundaria. El organismo explicó que el aumento de estudiantes elegibles para realizar la prueba.
Este aumento ocurre dentro de una población de esa edad que disminuye. Esto sugiere que “el declive aparente en matemáticas y lectura está relacionado”. La relación es con la integración de más estudiantes de poblaciones marginadas.
Pese a esa consideración, Colombia permaneció por debajo de los promedios de la OCDE. Esta situación se repite en las tres disciplinas evaluadas por la prueba. Solo el 29% de los estudiantes alcanzó las competencias básicas en matemáticas.
Este porcentaje contrasta con el 65% de la OCDE en la misma área. En lectura, el porcentaje fue del 46%, contra el 69% del organismo. En ciencias alcanzó el 50%, frente al 74% del promedio internacional establecido.
En la comparación regional, Colombia quedó por debajo de Chile y Uruguay. Sin embargo, quedó por encima de Argentina, República Dominicana y Perú. México continuó su caída en matemáticas y lectura durante estos últimos años.
Los resultados fueron inferiores a los promedios de la OCDE en las tres áreas. Los estudiantes mexicanos obtuvieron 388 puntos en matemáticas en esta edición. Este resultado representa siete puntos menos que en 2022.
En lectura alcanzaron 408 puntos, también siete menos que en la medición anterior. La puntuación en matemáticas fue la más baja de México desde 2006. Solo el 30% del alumnado alcanzó al menos las competencias básicas requeridas.
El promedio de la OCDE fue del 65% en competencias básicas matemáticas. El porcentaje de estudiantes que no alcanza las competencias básicas en matemáticas aumentó. Este aumento fue de 13 puntos porcentuales desde 2015 hasta la actualidad.
En lectura, la proporción de alumnos que no llegó a los conocimientos mínimos. Esta proporción aumentó ocho puntos en el mismo período evaluado por PISA. En ciencias, el resultado fue diferente al de las otras dos áreas.
Los estudiantes mexicanos obtuvieron 414 puntos, cuatro más que en 2022. El rendimiento en ciencias se mantuvo en niveles similares a lo largo de los años. Brasil mantuvo resultados prácticamente estables respecto de 2022 en las tres áreas.
El país permaneció por debajo del promedio de la OCDE en ciencias, matemáticas y lectura. El informe señaló que esa estabilidad “se extiende desde hace más de una década”. Ciencias fue la única disciplina que registró una mejora reciente en Brasil.
El país obtuvo 409 puntos, seis más que en 2022 y ocho más. La comparación con 2015 muestra esta tendencia positiva en ciencias solamente. En matemáticas, el resultado cayó a 377 puntos, frente a los 379 de 2022.
En lectura, la puntuación pasó de 410 a 408 puntos en tres años. Brasil se ubicó entre los países latinoamericanos con mejores resultados en lectura. El país quedó por detrás de Uruguay y Chile en esta disciplina.
En matemáticas y ciencias, en cambio, permaneció entre los países de menor rendimiento. Esta posición se registra dentro de la región latinoamericana evaluada por PISA. El informe también señaló una reducción del grupo de estudiantes brasileños destacados.
Menos alumnos alcanza un buen nivel en las tres disciplinas simultáneamente. Perú quedó por debajo del promedio de la OCDE en matemática, lectura y ciencias. Los resultados de PISA 2025 fueron difundidos este martes pasado.
El país retrocedió frente a 2022 en matemática y lectura claramente. En ciencias permaneció prácticamente sin cambios respecto a la medición anterior. En las tres áreas, los resultados quedaron cerca de los niveles de 2015.
Las caídas recientes borraron parte de las mejoras alcanzadas desde entonces. Solo el 30% de los estudiantes alcanzó el nivel mínimo en matemática. El promedio de la OCDE fue del 65% en esta misma área.
En lectura llegó al 42%, contra 69% del promedio internacional establecido. En ciencias al 47%, frente al 74% del promedio del organismo. Casi ningún alumno alcanzó los niveles más altos de desempeño en Perú.
La desigualdad también marcó los resultados peruanos de manera significativa. El 36% de los estudiantes se ubicó en el cuartil internacional más bajo. Este cuartil corresponde al nivel socioeconómico de las familias de los estudiantes.
Esta condición explicó el 14% de la variación del rendimiento científico observado. La inteligencia artificial ya tiene una presencia importante en las aulas peruanas. El 54% de los estudiantes dijo utilizar chatbots para aprender semanalmente.
Este porcentaje supera al 46% de la OCDE en uso de chatbots. El 43% los usa para investigar temas nuevos en diferentes materias. El 40% los utiliza para resumir textos y el 36% para redactar tareas.
En paralelo, el 86% asiste a escuelas donde los celulares están prohibidos. Esta prohibición rige dentro del predio escolar, según reportaron los directores. El porcentaje contrasta con el 64% registrado en 2022 en Perú.