Acción Fiduciaria anunció que apelará la decisión de primera instancia en un proceso relacionado con el área comercial del BD Bacatá. Este edificio es uno de los más altos del país. La empresa sostuvo que el pronunciamiento de la Superintendencia Financiera no cobijaría a todo el proyecto.
La posición de la compañía busca delimitar los efectos del fallo. Además, pretende evitar que sean interpretados como una condena general. Según la fiduciaria, el litigio corresponde a un caso individual. Sus resultados solo alcanzarían a las partes involucradas.
La empresa también aclaró que la sentencia escrita todavía no ha sido emitida. Tampoco ha sido notificada oficialmente. Durante la audiencia únicamente se comunicó el sentido de la decisión. Por lo tanto, aún se desconocen sus fundamentos completos. Las órdenes específicas impartidas también permanecen sin conocerse.
Acción Fiduciaria esperará la publicación del documento para examinar los argumentos. Posteriormente presentará los recursos correspondientes ante la Superfinanciera. Al tratarse de una decisión de primera instancia, el proceso continuará. El pronunciamiento conocido todavía no se encuentra en firme.
La fiduciaria calificó el proceso como “estrictamente individual y particular”. Bajo esa lectura, la decisión no podría aplicarse automáticamente a todos los inversionistas. Tampoco se extendería a los diferentes negocios fiduciarios. Igualmente quedaría fuera la totalidad de los componentes que conforman BD Bacatá.
“Se trata de un caso aislado cuyos efectos se restringen de forma exclusiva a las partes involucradas en este litigio específico”, manifestó Acción Fiduciaria en su comunicado del primero de septiembre de 2026. Esta declaración refuerza la posición de la empresa sobre el alcance del fallo.
La compañía señaló que presentar el fallo como una medida masiva desconocería las particularidades del expediente. Sin embargo, la delimitación definitiva dependerá del contenido de la sentencia escrita. También será determinante conocer las consideraciones utilizadas por la Superintendencia Financiera.
Hasta que ese documento sea conocido, permanecen pendientes varios detalles importantes. El contenido completo de la condena aún no se ha revelado. Las órdenes impartidas permanecen sin especificarse. Las razones jurídicas de la decisión también están por conocerse. Esos elementos serán determinantes para establecer el alcance real del pronunciamiento. Igualmente servirán para estructurar la apelación anunciada por la fiduciaria.
Acción Fiduciaria agregó que otros procesos judiciales relacionados con el fideicomiso BD Bacatá ya tienen decisiones en firme. Según la empresa, “en varios de ellos los despachos judiciales han exonerado de responsabilidad a Acción Fiduciaria” por su actuación contractual. Esta información busca respaldar la gestión de la compañía.
De acuerdo con su versión, en esos expedientes las autoridades concluyeron aspectos favorables. Determinaron que la gestión fiduciaria se ajustó al contrato. También establecieron que cumplió con las normas vigentes. La compañía afirmó que algunos incumplimientos reclamados fueron atribuidos a otros participantes. Estos estarían vinculados con el desarrollo inmobiliario del proyecto.
Otro punto central de la respuesta está relacionado con las funciones que tuvo la empresa. Acción Fiduciaria aseguró que actuó como administradora de los recursos. También gestionó los activos del fideicomiso. Sin embargo, no actuó como constructora del complejo ubicado en Bogotá. Tampoco ejerció como promotora del proyecto inmobiliario.
La compañía indicó que sus obligaciones deben evaluarse conforme al contrato fiduciario. Estas comprendían administrar los activos del fideicomiso. También incluían mantenerlos separados de otros patrimonios. Adicionalmente debía rendir cuentas a los partícipes del negocio. Igualmente le correspondía gestionar alternativas para proteger los intereses vinculados con el proyecto.
Esta diferenciación forma parte de la estrategia con la cual la fiduciaria controvertirá el fallo. Su argumento principal es que no puede atribuírsele automáticamente el cumplimiento de obligaciones ajenas. Estas serían propias del desarrollador original. También corresponderían al constructor o al promotor de BD Bacatá.
La empresa explicó que el patrimonio autónomo cobró especial importancia después del proceso concursal. Esto ocurrió tras la liquidación del promotor original. Esta estructura permitió separar los activos del fideicomiso. También los protegió de las obligaciones que el desarrollador mantenía frente a terceros. Estos terceros eran ajenos al proyecto inmobiliario.
Según Acción Fiduciaria, esa separación evitó que los bienes fueran utilizados indebidamente. Específicamente impidió que se emplearan para pagar acreencias externas. La compañía aseguró que mantuvo el seguimiento sobre los activos. Además entregó información periódica a los partícipes. Esta comunicación se realizó mediante reportes y boletines sobre su evolución.
Ante las dificultades del desarrollador original, la fiduciaria indicó que adelantó gestiones importantes. Buscó encontrar un operador con capacidad técnica adecuada. También requería capacidad financiera suficiente. Ese proceso permitió vincular en 2023 a Total Co. Esta empresa se incorporó para avanzar en la reactivación del proyecto. También asumió la transformación de la Torre Sur.
La compañía también rechazó que BD Bacatá sea descrito en su conjunto como una “torre fantasma”. Argumentó que el complejo está conformado por tres unidades. Cada una presenta condiciones distintas. Estas son la Torre Norte, el centro comercial y la Torre Sur.
La Torre Norte, según la información entregada por la fiduciaria, está terminada. Opera con servicios públicos desde hace varios años. Cuenta con administración desde 2017. Además, se encuentra escriturada en más del 98 por ciento. Está habitada actualmente por sus propietarios.
Sobre el centro comercial, componente vinculado con el proceso conocido, Acción Fiduciaria afirmó aspectos positivos. Señaló que está construido y operativo. La unidad cuenta con establecimientos como Carulla. También opera Smart Fit en sus instalaciones. Genera tráfico comercial regularmente. Distribuye periódicamente utilidades entre sus inversionistas, según la compañía.
La Torre Sur se encuentra en proceso de terminación. También está en transformación bajo un nuevo nombre. La empresa reportó que tiene licencia de construcción modificada. Esta licencia está debidamente aprobada. Además cuenta con el permiso de enajenación. Este fue expedido por la Secretaría del Hábitat.
Este componente también cuenta con sala de ventas operativa. Tiene ascensores funcionando. Dispone de infraestructura operativa. Cuenta con un piso modelo terminado. Las obras están en ejecución, según el balance divulgado. Para la fiduciaria, estas condiciones muestran que cada unidad debe examinarse de forma independiente. No pueden evaluarse como un conjunto homogéneo.
El siguiente paso será conocer la sentencia escrita de la Superfinanciera. Solo entonces se precisarán los fundamentos del fallo. También se conocerán las obligaciones impuestas específicamente. Se establecerá el alcance de la controversia. Acción Fiduciaria llevará este caso a segunda instancia. Lo hará mediante el recurso de apelación anunciado.
La estrategia de la fiduciaria se centra en varios argumentos fundamentales. Primero, busca demostrar que el fallo es individual. Segundo, pretende establecer que no puede extenderse a todo el proyecto. Tercero, argumenta que cumplió con sus obligaciones contractuales. Cuarto, sostiene que otros participantes son responsables de los incumplimientos reclamados.
El caso del BD Bacatá ha generado múltiples controversias desde su inicio. El proyecto enfrentó dificultades financieras significativas. El desarrollador original entró en proceso concursal. Posteriormente fue liquidado. Estas circunstancias complicaron el avance de las torres.
Los inversionistas del proyecto han esperado durante años. Muchos compraron apartamentos u oficinas que no fueron entregados. Otros adquirieron participaciones en el centro comercial. Las expectativas iniciales no se cumplieron en los plazos establecidos.
La Superintendencia Financiera intervino en el caso tras múltiples quejas. Los inversionistas reclamaron por incumplimientos contractuales. También denunciaron falta de información adecuada. Señalaron demoras excesivas en la entrega de inmuebles.
El pronunciamiento de primera instancia representa un avance en el proceso. Sin embargo, aún quedan etapas por recorrer. La apelación anunciada por Acción Fiduciaria prolongará el litigio. La sentencia de segunda instancia podría tardar meses. Incluso podría extenderse por años.
Mientras tanto, el proyecto continúa su desarrollo. La Torre Norte mantiene su operación normal. El centro comercial sigue generando utilidades. La Torre Sur avanza en su proceso de transformación. Cada componente opera bajo dinámicas diferentes.
La vinculación de Total Co en 2023 marcó un punto de inflexión. Esta empresa asumió responsabilidades importantes. Se comprometió a terminar la Torre Sur. También acordó transformarla según nuevas especificaciones. Este cambio generó expectativas renovadas entre los inversionistas.
El caso ilustra las complejidades de los grandes proyectos inmobiliarios. También muestra los riesgos asociados con las fiducias. Los inversionistas enfrentan incertidumbre prolongada. Las entidades financieras deben defender su actuación. Los reguladores buscan proteger los derechos de los consumidores.
La publicación de la sentencia escrita será crucial. Permitirá conocer los argumentos detallados de la Superintendencia. También revelará las consideraciones jurídicas específicas. Los fundamentos del fallo determinarán las posibilidades de éxito de la apelación.
Acción Fiduciaria mantiene su posición defensiva. Insiste en que cumplió con sus obligaciones contractuales. Argumenta que actuó dentro del marco legal establecido. Sostiene que las dificultades del proyecto se debieron a otros factores. Señala que el desarrollador original es responsable de los principales incumplimientos.
El desenlace de este proceso tendrá implicaciones importantes. Podría establecer precedentes para casos similares. También definirá responsabilidades en proyectos fiduciarios complejos. Los inversionistas esperan obtener respuestas definitivas. Las entidades financieras observan con atención el desarrollo del caso.