El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló el lunes información crucial sobre la ofensiva militar contra Irán. Según explicó, la decisión se basó en informes de inteligencia de máxima sensibilidad. Estos reportes detectaron un programa secreto de enriquecimiento de uranio en territorio iraní.
El descubrimiento resultó especialmente alarmante para las autoridades estadounidenses. Se trataba de una instalación previamente desconocida por los servicios de inteligencia occidentales. En una entrevista exclusiva con el New York Post, Trump afirmó contundentemente su posición. “Querían fabricar un arma nuclear, así que los destruimos completamente”, declaró el mandatario.
El presidente estadounidense detalló aspectos técnicos del hallazgo que precipitó la acción militar. El nuevo emplazamiento era distinto a las instalaciones permanentes ya conocidas. Además, difería de aquellas que estaban bajo vigilancia internacional constante. Según Trump, el descubrimiento ocurrió poco después del fracaso de las negociaciones en Ginebra. Estas conversaciones diplomáticas se interrumpieron abruptamente el pasado jueves.
“Encontramos que estaban trabajando en un área totalmente diferente”, explicó el presidente. Posteriormente, Trump describió el proceso de toma de decisiones en términos directos. “Así que simplemente llegó el momento. Dije: ‘Vamos'”, relató sobre el inicio de la operación.
La campaña militar recibió el nombre código de Operación “Epic Fury” (Furia Épica). Según las declaraciones presidenciales, esta ofensiva progresa a un ritmo inesperado. “Mucho más rápido de lo previsto”, aseguró Trump ante los periodistas. El mandatario destacó los resultados de los ataques ejecutados durante el fin de semana.
Las operaciones militares lograron eliminar a 49 altos funcionarios del liderazgo iraní. Entre las bajas confirmadas se encuentra el Líder Supremo, el ayatolá Ali Khamenei. Esta muerte representa un golpe devastador para la estructura de poder del régimen. Posteriormente, medios iraníes confirmaron otra pérdida significativa en el círculo más cercano del líder.
Mansoureh Khojasteh Bagherzadeh, esposa de Khamenei, falleció tras el bombardeo del sábado. La mujer de 79 años no sobrevivió a las heridas producto del ataque. El bombardeo impactó directamente la residencia del líder supremo del régimen persa. Las operaciones militares estadounidenses alcanzaron así objetivos de alto valor simbólico.
Trump minimizó el riesgo de represalias terroristas contra territorio estadounidense. Además, se mostró dispuesto a escalar la intervención militar si fuera necesario. “No tengo reparos respecto a las botas sobre el terreno”, sentenció el presidente. Sin embargo, añadió matices a esta posibilidad de despliegue de tropas terrestres.
“Probablemente no las necesitemos, pero si fueran necesarias, las enviaremos”, afirmó Trump. Esta declaración dejó abierta la puerta a una intervención terrestre directa. Mientras tanto, en el Pentágono se celebraba una conferencia de prensa crucial. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, compareció junto al general Dan Caine.
Ambos funcionarios confirmaron que Estados Unidos ha establecido una posición dominante. Específicamente, hablaron de “superioridad aérea local” sobre territorio iraní. Hegseth enfatizó que esta operación no se asemejará a conflictos anteriores. Citó específicamente los prolongados enfrentamientos en Irak o Afganistán como contraejemplos.
“Sin reglas de enfrentamiento estúpidas, sin el atolladero de la construcción de naciones”, afirmó Hegseth. El secretario de Defensa continuó explicando la filosofía militar de esta campaña. “Luchamos para ganar y no desperdiciamos tiempo ni vidas”, declaró con firmeza. Posteriormente, ofreció un cálculo temporal sobre la duración del conflicto.
Según Hegseth, la fase crítica del conflicto podría durar entre cuatro y seis semanas. Esta estimación contrasta marcadamente con las décadas de presencia militar en Medio Oriente. No obstante, el secretario de Defensa no descartó completamente el envío de tropas. “Iremos tan lejos como necesitemos ir”, advirtió en declaraciones posteriores.
Con la producción de gas suspendida en Qatar, la situación regional se complica. También se registraron ataques a refinerías saudíes en los últimos días. La misión estadounidense no tiene límites preestablecidos, según Hegseth reiteró en múltiples ocasiones.
Por otro lado, Trump reconoció que las encuestas internas muestran datos desfavorables. El apoyo público a la guerra es minoritario entre la población estadounidense. Solo un 27% de aprobación según Reuters/Ipsos respalda la acción militar. Sin embargo, el presidente desestimó estos datos alegando un deber superior.
“No me importan las encuestas. Tengo que hacer lo correcto”, insistió Trump. El mandatario justificó su decisión en términos de seguridad global inmediata. Según sus palabras, debe proteger al mundo de “gente loca” con armas nucleares. “Esto debería haberse hecho hace mucho tiempo”, añadió para reforzar su argumento.
A pesar de la confianza expresada por Washington, la situación regional es caótica. La respuesta de Irán y sus aliados ha generado un caos sistémico. Este desorden afecta especialmente al Golfo Pérsico y los mercados globales de energía. La empresa estatal QatarEnergy suspendió el lunes toda su producción de gas natural licuado.
Esta decisión llegó tras sufrir ataques con drones en sus plantas de procesamiento. Como consecuencia inmediata, los precios del gas en Europa se dispararon un 40%. Simultáneamente, la refinería saudí de Ras Tanura sufrió ataques directos con proyectiles. También petroleros en el Mar de Omán han sido blanco de misiles iraníes.
El balance de víctimas continúa agravándose con el paso de las horas. La Media Luna Roja iraní informó cifras devastadoras desde el sábado. Al menos 555 personas han muerto en territorio persa desde el inicio de la ofensiva. En Israel, las represalias con misiles han dejado 11 muertos civiles.
Entre las víctimas israelíes se cuenta el impacto contra una sinagoga en Beit Shemesh. La ofensiva de Irán en esta ciudad dejó daños severos y múltiples heridos. El ataque obligó a la evacuación inmediata de los afectados al hospital local. Los rescatistas continuaban buscando más personas entre las casas destruidas hasta última hora.
El Pentágono también confirmó bajas entre el personal militar estadounidense. Un cuarto militar estadounidense falleció en los combates durante el fin de semana. Además, tres aviones F-15E de Estados Unidos fueron derribados en un incidente de fuego amigo. Las defensas antiaéreas de Kuwait los abatieron por error en medio de la confusión.
Este incidente evidencia el caos que reina en el espacio aéreo del Golfo Pérsico. Kuwait derribó por error los aviones de combate que repelían un ataque iraní. La situación operativa se complica por la densidad de operaciones militares simultáneas.
Desde Teherán, el secretario de Seguridad Nacional, Alí Larijani, rechazó cualquier negociación inmediata. Citó el vacío de poder tras la muerte de Khamenei como impedimento principal. Además, advirtió que Irán está preparado para una guerra de resistencia prolongada. El régimen persa desafía a Estados Unidos lanzando nuevas oleadas de ataques.
Mientras tanto, jura venganza por la muerte del líder supremo Khamenei. Un mensaje publicado desde la cuenta oficial de Ali Khamenei apareció tras su muerte. Este mensaje póstumo confirmó la continuidad de la resistencia iraní contra la intervención.
China respaldó públicamente al régimen de Irán en foros internacionales. El gigante asiático tiene razones económicas poderosas para esta posición diplomática. Irán es el mayor proveedor de petróleo para la economía china. “Ormuz es un canal importante para los bienes y la energía”, declaró un portavoz.
Beijing evacuó a tres mil ciudadanos chinos en territorio persa durante el fin de semana. Además, evalúa cómo suplir fuentes de energía ante el cierre del estrecho. Más del 80% del combustible que consume el gigante asiático pasa por Ormuz. Este estrecho permanece cerrado en medio del conflicto con Estados Unidos.
China denuncia un retorno a la “ley de la selva” por parte de las potencias occidentales. Esta acusación refleja la creciente tensión geopolítica entre Beijing y Washington. Mientras tanto, el secretario de Estado, Marco Rubio, se prepara para una comparecencia crucial.
Este martes defenderá la legalidad y los objetivos de la ofensiva ante el Congreso. Rubio deberá explicar los fundamentos jurídicos de la acción militar unilateral. También tendrá que justificar los objetivos estratégicos de la Operación “Epic Fury”.
Del legado de Ruhollah Jomeini a la era Khamenei, el régimen iraní evolucionó significativamente. Ahora, la desaparición del líder supremo dejó un vacío de poder considerable. Este vacío alteró el delicado equilibrio interno del sistema político iraní. Además, abrió interrogantes sobre la continuidad del sistema teocrático establecido en 1979.
El especialista Claudio Fantini analizó el escenario global en Infobae en Vivo. Según explicó, cambió la estrategia del régimen tras décadas de Khamenei al mando. Ahora surge la pregunta sobre qué puede pasar con el sistema político persa. La muerte del líder supremo representa un punto de inflexión histórico para Irán.
Israel destruyó el 50% de la infraestructura de lanzamisiles de Irán en operaciones coordinadas. Además, desmanteló su principal planta de explosivos durante los ataques del fin de semana. Estas acciones militares israelíes se coordinaron con la ofensiva estadounidense denominada “Epic Fury”.
Trump confirmó que Estados Unidos “destruyó y hundió” nueve barcos de la Marina iraní. Estos buques pertenecían a la flota del régimen persa en el Golfo Pérsico. La destrucción naval representa un golpe significativo a las capacidades militares de Teherán.
La situación en Medio Oriente continúa evolucionando hora tras hora. Los mercados energéticos globales reaccionan con volatilidad extrema ante cada desarrollo. Las bolsas europeas y asiáticas registran pérdidas significativas por la incertidumbre regional. Mientras tanto, el precio del petróleo alcanza niveles no vistos desde crisis anteriores.