El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, condicionó su apoyo legislativo a la aprobación del SAVE America Act. Este proyecto republicano impondría la exhibición de pruebas de ciudadanía para votar en elecciones federales. Además, exigiría documentos de identificación con fotografía. La presión llega en un contexto de acusaciones de fraude por votantes no ciudadanos. Sin embargo, expertos y datos rechazan esa afirmación.
De aprobarse la ley, se forzarían cambios drásticos en los registros electorales. Potencialmente, afectaría a millones de electores estadounidenses. Muchos no cuentan con pasaporte, partida de nacimiento u otra documentación válida. Así lo indican cifras difundidas por CBS News.
La iniciativa se denomina formalmente Safeguard American Voter Eligibility Act. Propone modificar la Ley Nacional de Registro de Votantes de 1993. En consecuencia, toda persona debería demostrar su ciudadanía estadounidense al inscribirse. Esta exigencia aplicaría para votar en elecciones federales.
Entre los cambios centrales figura la obligación de presentar documentación válida. Dicha documentación debe acreditar la ciudadanía. Según el Brennan Center, esto podría dejar fuera del padrón a grupos numerosos. Este centro se especializa en derecho electoral.
Una encuesta coordinada por el centro en 2023 detectó datos reveladores. Al menos 3,8 millones de estadounidenses carecen de los documentos exigidos. Estos documentos son necesarios para probar su nacionalidad. Por otro lado, el Departamento de Estado informó sobre pasaportes en circulación. En 2025, estaban vigentes casi 170 millones de pasaportes. Esta cifra representa menos de la mitad de la población total.
Para quienes no cuenten con pasaporte o partida de nacimiento, existiría un proceso alternativo. La ley obligaría a recurrir a una declaración jurada bajo pena de perjurio. Adicionalmente, se requerirían documentos adicionales revisados por un funcionario autorizado. Ese funcionario también debería firmarlos.
La legislación exigiría requisitos adicionales para quienes voten en ausencia. Deberían presentar copia de su identificación oficial. Si la identificación no acredita ciudadanía, necesitarían una prueba documental anexa. No obstante, existe una excepción. Esta aplicaría si el estado verificó el estatus con el Departamento de Seguridad Nacional.
El presidente Trump señaló que no respaldará otros proyectos legislativos. Esta postura se mantiene mientras la ley no avance en el Senado. Ante el estancamiento, presiona al líder de la mayoría, John Thune. Trump busca que utilice estrategias legislativas como el filibusterismo hablado. Así podría sortear el umbral de 60 votos.
Thune respondió que esa vía no cuenta con apoyo suficiente. Confirmó que el texto será votado por procedimiento ordinario la próxima semana. Sin embargo, no existen expectativas de aprobación. Esto se debe al rechazo demócrata.
En la Cámara de Representantes, la ley ya tuvo respaldo en febrero. No obstante, cualquier cambio forzaría la reiniciación de su trámite legislativo. Esto incluiría la inclusión de nuevas restricciones. Por ejemplo, limitar el voto por correo.
Las justificaciones de la medida se basan en una supuesta amenaza. Específicamente, el voto de personas no ciudadanas. A pesar de ello, investigaciones y auditorías oficiales indican una incidencia mínima. En 2024, la verificación en Georgia detectó 20 personas no ciudadanas. Esto ocurrió entre 8,2 millones de inscritos. Otras 156 requerían revisión, según el secretario de estado Brad Raffensperger.
En Ohio, se señalaron 597 casos de potenciales no ciudadanos. El registro cuenta con más de 8,1 millones de votantes. De estos casos, 138 habrían sufragado, reportó Frank LaRose. Texas registró 2.724 posibles no ciudadanos sobre 18,6 millones de votantes. Por su parte, Louisiana informó 390 casos. También reportó 79 votos asociados a ciudadanos no habilitados.
La prohibición federal para que no ciudadanos voten rige desde 1996. Esta aplica en elecciones nacionales. Pese a la revisión de datos oficiales y sentencias judiciales, no hay hallazgos significativos. No se han encontrado pruebas de fraude electoral atribuido a no ciudadanos.
David Becker es director ejecutivo del Center for Election Innovation and Research. También colabora con CBS News. Subrayó que la ley podría tener el efecto contrario al buscado. Podría excluir del proceso a sectores republicanos. Estos también carecen de pasaporte.
El líder demócrata en la Cámara alta, Chuck Schumer, calificó la propuesta duramente. La denominó “Jim Crow 2.0” por sus efectos restrictivos. Sostuvo que está “muerta al llegar” en el Senado. Alertó sobre la eliminación de inscripciones en línea y por correo. Esto complicaría el voto para quienes no cuenten con documentos oficiales. También advirtió sobre el peligro de “depuraciones masivas”. Estas afectarían incluso a ciudadanos legítimos.
En paralelo, la administración Trump solicitó acceso a los padrones electorales completos. Esta petición se dirigió a estados y al Distrito de Columbia. Doce estados habrían entregado o prevén entregar los datos. Por el contrario, el Departamento de Justicia impulsó demandas contra 29 estados. También demandó al Distrito de Columbia. Sin embargo, cortes en California, Oregón y Michigan rechazaron los pedidos.
Los republicanos promueven la ley en defensa de la seguridad electoral. El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, citó estudios relevantes. Mencionó investigaciones de Pew Research Center de agosto de 2025. Estos indican que un 83 % apoya exigir identificación con foto para votar. Este porcentaje es igual al registrado por Gallup en octubre de 2024. Esa encuesta se refería a la prueba de ciudadanía al registrarse.
El respaldo al proyecto también encontró eco en figuras públicas destacadas. Elon Musk expresó su apoyo al SAVE America Act. Mark Meadows, exjefe de gabinete de la Casa Blanca, también lo respaldó.