En una emotiva ceremonia conmemorativa del 24° aniversario de los atentados del 11 de septiembre, el presidente Donald Trump rindió homenaje a las víctimas en el Pentágono.
Acompañado por la primera dama Melania Trump, el general Dan Caine y el secretario de Defensa Pete Hegseth, el mandatario presidió el solemne acto donde se recordó a las 184 personas que perdieron la vida en el edificio militar.
Durante su discurso, Trump sorprendió al anunciar que otorgará póstumamente la Medalla Presidencial de la Libertad a Charlie Kirk, el activista conservador asesinado recientemente en Utah. “Tendremos una multitud muy grande, muy muy grande”, anticipó sobre la futura ceremonia.
El presidente evocó la historia del Pentágono, recordando que su piedra fundacional se colocó exactamente 60 años antes de los ataques, el 11 de septiembre de 1941. “Entonces era el edificio más grande jamás construido”, señaló, para luego describir cómo esas mismas paredes “fueron marcadas por las llamas y sacudidas por el terror”.
Con tono solemne, Trump rememoró los momentos más desgarradores de aquella fatídica jornada, citando los últimos mensajes de algunas víctimas. Entre ellos, las palabras de Bryan Sweeney a su esposa antes de que el vuelo 175 impactara la Torre Sur: “Haz el bien, pásala bien, te amo. Nos volveremos a ver”.
El mandatario también compartió el mensaje final de Renee, una pasajera embarazada del vuelo 77, quien alcanzó a decir “Te amo, mamá” antes del impacto contra el Pentágono. Igualmente conmovedoras fueron las últimas palabras de Tom McGinnis desde el piso 92 de la Torre Norte.
Durante la ceremonia, cada nombre de las víctimas fue leído pausadamente, seguido por el tañido de una campana, en un ritual que capturó la gravedad del momento. Trump describió cómo aquel “terrible amanecer detuvo el tiempo”, con el tráfico paralizado y el silencio reemplazando la risa de los niños.
El presidente destacó la respuesta estadounidense posterior a los ataques, señalando que el país “cazó sin piedad a sus enemigos”. Además, defendió su decisión de restaurar el nombre “Departamento de Guerra” al actual Departamento de Defensa, una medida que según él cuenta con amplio respaldo popular.
La ceremonia concluyó con un mensaje patriótico donde Trump reafirmó el compromiso de honrar a los héroes caídos y defender los valores por los que dieron sus vidas. “Unidos, con un solo corazón, una sola bandera y un glorioso destino bajo Dios Todopoderoso, seguiremos adelante”, proclamó ante los presentes.
El acto en el Pentágono se desarrolló mientras continúa la investigación del FBI sobre el reciente asesinato de Charlie Kirk, ocurrido mientras el activista daba una conferencia en una universidad de Utah. Las autoridades aún buscan al responsable del crimen que ha conmocionado al país.