La reconocida cantante de música folclórica Sonia María Bazanta Vides falleció recientemente. Sin embargo, el mundo la conoció siempre como Totó la Momposina. La artista tenía 85 años al momento de su muerte.

El deceso ocurrió en México, país donde residía. Allí pasó sus últimos meses alejada de los medios. Además, se mantuvo lejos de las cámaras y los reflectores.

Según confirmó su hijo Marco Vinicio Oyaga, la causa fue un infarto al miocardio. Este evento cardíaco estuvo relacionado con su delicada condición de salud. “A ella le dio un infarto al miocardio por su proceso natural de su condición”, explicó el familiar.

La artista murió tranquila, según relató su hijo. No obstante, deja un legado invaluable para Colombia. “Murió tranquila, pero se conserva lo mejor que es su legado, su voz, todo su trabajo con la música colombiana del Caribe y del Pacífico, y en general de Colombia entera porque ella cuando estaba en escenario no era ella la artista sino Colombia presente”, señaló Marco Vinicio en diálogo con Blu Radio.

Aunque la confirmación oficial llegó el martes 19 de mayo, fuentes cercanas revelaron otros datos. La muerte ocurrió tres días antes en territorio mexicano. Específicamente, el fallecimiento se registró el domingo 17 de mayo en Celaya, México.

El equipo de trabajo de la cantautora ya adelanta gestiones importantes. Asimismo, preparan los trámites necesarios para su velación. La despedida se realizará en el salón Elíptico del Congreso de la República. De esta manera, fanáticos, amigos y familiares podrán rendirle homenaje.

La familia compartió un emotivo comunicado a través de redes sociales. Marco Vinicio, Angélica María y Eurídice Salomé Oyaga Bazanta firmaron el mensaje. En él, expresaron su profunda tristeza por la partida de su madre.

Los hijos resaltaron cómo su madre llevó la cultura colombiana al mundo. Destacaron su alegría, luz, sabiduría y talento como cualidades esenciales. También mencionaron su generosidad, que marcó a quienes la rodearon.

“Totó fue una mujer que con su voz y entrega extraordinaria, llevó la cultura y la memoria del pueblo colombiano a los rincones del mundo”, expresaron en el texto. Estas palabras reflejan el impacto internacional de su carrera.

Los familiares enfatizaron que deja un legado más allá de lo musical. Su calidez, fortaleza y alegría de vivir permanecerán en la memoria colectiva. “Su nombre permanecerá para siempre en la memoria de quienes la admiraron, la acompañaron y la quisieron”, señalaron.

El traslado de sus restos desde México a Bogotá está programado. La fecha prevista es el 27 de mayo. Posteriormente, se realizará una despedida pública en honor a su trayectoria.

“Con inmensa tristeza, pero también con profundo orgullo y gratitud, nosotros sus hijos y toda la familia la despedimos con la dignidad y el amor que merece. Gracias, Totico, por todo lo que nos regalaste, por tu ejemplo, tu entrega y tu inmenso legado”, culminó la familia.

La artista había dejado los escenarios en 2022. Aquella fue una emotiva presentación en el Festival Cordillera. Tras ello, se retiró definitivamente después de una larga carrera musical.

Durante décadas, Totó la Momposina acumuló reconocimientos nacionales e internacionales. Representó el folclor colombiano en los escenarios más importantes del planeta. Además, se convirtió en uno de los máximos referentes de la costa Caribe.

Los últimos años de la artista estuvieron marcados por desafíos de salud. Desde 2024, padecía afasia, un trastorno neurológico complejo. Esta condición alteró profundamente su calidad de vida.

La afasia privó a Totó de una de sus mayores virtudes: la comunicación. Muchos asocian esta enfermedad solo con dificultades para hablar. Sin embargo, implica mucho más y afecta diversas dimensiones del lenguaje.

Este síntoma aparece cuando las áreas cerebrales del lenguaje sufren daño. Entre las consecuencias frecuentes están las dificultades para expresarse verbalmente. También puede afectar la comprensión, la lectura y la escritura.

Su familia reveló el año pasado que presentaba este trastorno. Marco Vinicio explicó que físicamente estaba estable en ese momento. No obstante, la afasia le impedía comunicarse con fluidez y claridad.

La noticia generó gran preocupación entre sus seguidores en aquel momento. La cantante era reconocida precisamente por su voz potente. Asimismo, destacaba por su capacidad para transmitir la riqueza cultural colombiana.

Totó la Momposina nació en Talaigua, Bolívar, en la región de Mompox. Desde niña estuvo rodeada de la tradición musical del Caribe colombiano. Posteriormente, dedicó su vida a preservar y difundir este patrimonio.

Su carrera abarcó más de seis décadas de actividad artística ininterrumpida. Durante este tiempo, grabó numerosos álbumes aclamados por la crítica. Igualmente, participó en festivales internacionales de gran prestigio.

La artista colaboró con músicos de renombre mundial a lo largo de su trayectoria. Entre ellos destacan figuras del jazz, el rock y la música clásica. Estas colaboraciones enriquecieron su propuesta artística sin perder su esencia.

Su trabajo no se limitó únicamente a la interpretación musical. También se dedicó a la investigación del folclor colombiano. De esta forma, rescató ritmos y tradiciones que estaban en riesgo de desaparecer.

Totó fundó su propio grupo musical, que llevaba su nombre. Con esta agrupación recorrió los cinco continentes durante décadas. Así, llevó los tambores, las gaitas y las maracas colombianas al mundo.

Entre sus reconocimientos destacan premios nacionales e internacionales de gran importancia. Recibió distinciones del gobierno colombiano por su aporte cultural. También fue homenajeada en diversos países por su labor artística.

La artista se presentó en escenarios tan emblemáticos como el Carnegie Hall. Asimismo, participó en festivales como el WOMAD, fundado por Peter Gabriel. Estos espacios la consolidaron como embajadora de la música colombiana.

Su música fusionaba elementos de diferentes regiones del país. Incorporaba ritmos del Caribe como la cumbia, el bullerengue y el mapalé. También incluyó sonidos del Pacífico en su repertorio musical.

Las letras de sus canciones reflejaban la vida cotidiana de las comunidades. Hablaban del amor, el trabajo, las fiestas y las tradiciones ancestrales. De esta manera, preservaba la memoria oral de su pueblo.

Totó la Momposina fue defensora de los derechos de las comunidades afrodescendientes. Utilizó su plataforma artística para visibilizar sus luchas y reivindicaciones. Además, promovió el reconocimiento de su aporte a la identidad nacional.

La artista también se involucró en proyectos educativos relacionados con la música. Impartió talleres y conferencias sobre folclor colombiano en universidades. Asimismo, formó a nuevas generaciones de músicos tradicionales.

Su influencia trascendió las fronteras de la música folclórica tradicional. Artistas de diversos géneros reconocieron su impacto en sus carreras. Muchos la consideraban una maestra y una fuente de inspiración.

El Ministerio de Cultura ya tomó cartas en el asunto tras conocerse su fallecimiento. Marco Vinicio había solicitado apoyo a esta entidad para sobrellevar la situación. La institución respondió positivamente a la petición familiar.

La velación en el Congreso de la República representa un honor excepcional. Este espacio se reserva para personalidades de gran relevancia nacional. El gesto refleja el reconocimiento del Estado a su legado cultural.

Se espera que miles de personas acudan a despedirla en Bogotá. Fanáticos de todas las edades querrán rendirle un último homenaje. También se anticipan manifestaciones culturales durante la ceremonia de despedida.

Diversas organizaciones culturales han expresado su pesar por la pérdida. Instituciones musicales destacaron su aporte invaluable al patrimonio nacional. Igualmente, artistas nacionales e internacionales lamentaron su partida en redes sociales.

La muerte de Totó la Momposina marca el fin de una era. Representa la partida de una de las últimas grandes voces del folclor tradicional. Sin embargo, su legado permanecerá vivo en las nuevas generaciones.

Sus grabaciones continuarán siendo estudiadas y disfrutadas por años venideros. Las universidades seguirán analizando su trabajo como referente cultural. Además, su música seguirá sonando en festivales y celebraciones tradicionales.

La artista demostró que la música folclórica puede dialogar con el mundo contemporáneo. Probó que las tradiciones ancestrales tienen vigencia y relevancia global. Asimismo, abrió caminos para que otros artistas folclóricos ganaran reconocimiento.

Su partida deja un vacío difícil de llenar en la cultura colombiana. No obstante, también deja un camino trazado para futuras generaciones. Los bailes, cantos y ritmos que preservó continuarán vivos.

Totó la Momposina vivió según sus propias convicciones artísticas y culturales. Nunca cedió ante presiones comerciales que pudieran desvirtuar su trabajo. Por el contrario, mantuvo la autenticidad como bandera durante toda su carrera.

La familia solicitó respeto y privacidad durante este difícil momento. Al mismo tiempo, agradecieron las muestras de cariño recibidas. Las expresiones de solidaridad llegaron desde diversos rincones del país y del exterior.

Colombia pierde a una de sus embajadoras culturales más queridas. El mundo pierde a una artista que supo tender puentes entre tradiciones. La música folclórica pierde a una de sus defensoras más apasionadas.

Su voz ya no resonará en los escenarios del mundo. Sin embargo, su legado permanecerá en cada tambor que suene. También vivirá en cada danza tradicional que se interprete con orgullo.

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